Las sandalias masculinas, a examen

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Lo que antes era una parte casi residual en las colecciones de primavera-verano ha terminado siendo su faceta más amplia de calzado de temporada. Las sandalias ya no se mueven solo en el territorio de playa y piscina, ahora también pisan asfalto aunque no terminen de alcanzar el éxito. “Igual que las sandalias femeninas ya están muy establecidas dentro del armario femenino, incluso para ocasiones laborales o formales, las masculinas todavía tienen un punto muy informal y playero y creo que de momento deben seguir estando ahí, ya que van a suscitar demasiadas miradas indiscretas”, explica la estilista Anita Ruiz.

A pesar de que el público mayoritario no termine de adaptarse, los códigos de estilo masculino ya no son tan rígidos. El armario del hombre se va adaptando cada vez más a sus nuevas necesidades y los prejuicios, aunque no del todo, van desapareciendo. La comodidad y la frescura de este calzado ha hecho que hasta firmas de lujo como Dior, Dolce&Gabbana y Valentino lancen sin parar propuestas perfectas para los amantes de los estilismos relajados. Ya no solo son modelos de tira (flip flop) con las que bajar a la piscina, sino que el abanico se amplía a las tipo palas, las que incluyen cierre con hebilla o incluso las tipo romanas. Las posibilidades de acertar lejos de cesar, aumentan.

Cómo, cuándo y con qué

Las altas temperaturas hacen que calzarse alguna de las sandalias que existen en el mercado sea tentador, pero si algo hay que tener claro es que, a pesar de lo que dicten las tendencias, no todo vale. “Las más playeras, tipo flip flop son aptas para todos los públicos,  eso sí, siempre en entornos acuáticos. Yo, particularmente le tengo muy poco aprecio a las que son tipo montañés, con velcros y demás. Creo que no le favorecen a absolutamente nadie”, cuenta la experta. Es importante dar con la horma adecuada, pero también con el look al que debe acompañar. La asesora de imagen recomienda que sea la ropa más veraniega, como los pantalones de lino o los shorts “la pareja reglamentaria de las sandalias. Con los jeans tenemos que tener cuidado. Quizá si son de estilo pirata y se llevan tobilleros pueden dar un toque hipster. Juntarlas con prendas tipo traje o demás, mejor solo en editoriales de moda”.

Igual de conveniente es tener en cuenta la ocasión para la que va a escogerse. “En los momentos más informales o relajados. Además de la playa o piscina, una tarde de copas en un chiringuito es terreno seguro. Ocasiones más arregladas son muy controvertidas y hay que tener mucho aplomo y seguridad para llevarlas”, asegura Ruiz.

Por último, aunque no por ello menos importante, no hay que olvidar que la utilización de este tipo de calzado exige una responsabilidad: lucir una pedicura perfecta . Pies limpios y cuidados son primordiales si van a estar al descubierto durante el verano. Durezas, callos y uñas largas no están permitidas si se quiere ir a la última.

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