Las subastas de deuda de Italia y su rebaja de rating en octubre inquietan a la banca española

9

Octubre es un mes marcado en rojo en el calendario de la deuda de Italia. El país ha protagonizado otra semana de turbulencias en los mercados y afronta ahora cinco emisiones de deuda pública y tres vencimientos en este mes, pero sobre todo se ve amenazado por la  más que probable rebaja de rating soberano de Moody’s. Con un vicepresidente Matteo Salvini pidiendo que el país se salga del euro, la aparente tregua de esta semana mantiene alerta a los mercados y muy especialmente a los bancos que han apostado por comprar bonos italianos, con un interés muy atractivo que en la zona euro sólo ofrece la deuda griega. Muchos de ellos apostaron por comprar bonos transalpinos durante el verano, cuando la deuda italiana empezó a ofrecer rentabilidades más atractivas, y la evolución de los acontecimientos políticos les afecta sobremanera. Se trata principalmente de Sabadell, Bankia y Liberbank.

Tal y como informó este diario la pasada semana, la banca española se juega un 8% de su cartera de deuda de Italia con unos 30.000 millones de euros. Pero no toda está igual de expuesta. El caso de Liberbank por ejemplo es el más llamativo. En su caso tiene el 50% de su cartera de deuda pública invertida en deuda italiana, después de invertir este verano 2.527 millones hasta llegar a los 3.812 millones. Sabadell y Bankia también acumulan cantidades de deuda italiana del 21% y el 18% de su cartera.

Las normas contables permiten que la deuda pública italiana se anote como activo libre de riesgo. El BCE lo acepta como colateral y cualquier banco que acuda a él puede recibir liquidez usando los bonos como garantía. Sin embargo, el aumento en la percepción del riesgo de la deuda italiana reduce la liquidez que los bancos reciben por ella de Fráncfort y por tanto el valor del activo.

Desde que se vieron las posibilidades reales de formar nuevo gobierno en italia con Movimiento Cinco Estrellas y la Lega hasta ahora, el bono italiano a 10 años ha pasado de pagarse a un 1,7% al 3,4%, unos 300 puntos básicos de prima de riesgo sobre el bund.

El rating como ‘castigo’

Marian Fernández, responsable de estrategia de Andbank España, aclara que “Italia llevaría ya en torno al 86% del programa de financiación completado, en la media de los últimos 3 años. Octubre es el mes en el que dos agencias de rating se pronuncian sobre el país, con un mercado que tiene ya descontado particularmente el recorte de rating en 1 escalón por parte de Moodys. Los vencimientos a corto plazo son menos sensibles al tema que hoy preocupa al mercado, la senda fiscal. Son los largos los que podrían tener menos demanda en el caso de escalada de la tensión, con fricciones con la UE o la posibilidad de que Moodys además del recorte ponga en negativa la perspectiva”.

Fernández considera que “en las sesiones de mayor castigo a la deuda de Italia, la deuda financiera ha sufrido menos comparativamente hablando que la de Gobierno, pero las posiciones de deuda italiana en el balance de los bancos domésticos (dañando los ratios de capital), la traslación posterior de los riesgos de rating desde soberano a bancos… acaban pasando factura. De momento, se ha notado un menor ritmo de nuevas emisiones por parte de las entidades financieras italianas en lo que llevamos de año”.

Según Darío García de XTB, “la confianza no está en entredicho, lo que probablemente ocurra es que haya más ansia de comprar bonos italianos  por su rentabilidad”. 

Según indica, probablemente la banca española intente diversificar el riesgo  valorando el tamaño en libros de las entidades y de la deuda sobre sus cuentas. En condiciones normales, sin una deriva de enfrentamiento total entre Roma y Fráncfort-Bruselas, la situación debería reconducirse.