Las Universidades catalanas rechazan la vía unilateral

Son siete públicas, tres privadas y Vic, de modelo mixto. Todas se han visto implicadas en los acontecimientos que se han acelerado en el último mes, como las huelgas estudiantiles convocadas “contra la represión y por el derecho a decidir”, la votación y la intervención policial del 1-O o la huelga del 3 de octubre alentada desde la Generalitat con la promesa de que no habría descuento para los funcionarios que secundaran el “paro de país”.

A la iniciativa del colegio de abogados se apuntan campus y organizaciones con distintas sensibilidades. Desde la Universidad de Lleida, cuyo equipo directivo se vio empujado por el claustro a respaldar el derecho a la celebración de un referéndum, a la de Girona, que el pasado viernes aprobó un manifiesto de apoyo a la Generalitat “en el proceso de autodeterminación” y cuyo claustro ha pedido “desvincularse de las organizaciones en las que participa la monarquía española”, como la Fundación Princesa de Girona, tras el mensaje del rey Felipe VI del 3 de octubre.

La Generalitat no ha aclarado si activará en los próximos días la declaración unilateral de independencia. Y el Gobierno de Rajoy mantiene que, antes de sentarse a hablar, el Ejecutivo catalán debe volver a la legalidad. ¿A qué espacio de diálogo apelan entonces las universidades?

“Tal vez han de parar y hablar. Yo no diré qué tienen que hacer, pero cuando uno negocia debe renunciar a algo”, considera el rector de la Universidad de Barcelona (UB), Joan Elias. Es el campus más grande de Cataluña, con 63.000 alumnos. Y fue el primero en sumarse a la iniciativa del colegio de abogados junto con la Universidad Autónoma, la segunda con más estudiantes. “Este país ha pasado por situaciones mucho más complicadas, como el 23-F o la Transición, en la que había una mesa donde se sentaron a hablar Solè Tura, procedente de la oposición del Partido Comunista, y Manuel Fraga, que venía de la dictadura. Con voluntad de diálogo se puede hablar de todo”, defiende Elias.

A la espera de
la conferencia de rectores

Universidades de Cataluña y del resto de España reclaman que se pronuncie de nuevo la conferencia de rectores españoles, la CRUE, tras su comunicado sobre Cataluña del 25 de septiembre. En el texto, de tres líneas, reclamaban diálogo “dentro de la ley”. Es inminente la votación para elegir al próximo presidente de la CRUE —que ahora encabeza Segundo Píriz, rector de la Universidad de Extremadura—. El único candidato, que resultará previsiblemente elegido, es el rector de la Universidad de Lleida, Roberto Fernández.

El resto de universidades se adhirieron a la iniciativa tras una reunión celebrada el pasado jueves en la UB. El texto que han suscrito no señala explícitamente el rechazo a la declaración unilateral de independencia. “La Universidad es un reflejo de la sociedad catalana y esta no está por la declaración unilateral”, descarta el rector de la UB. La Universidad de Girona se ha alineado no obstante con la Generalitat al tiempo que reclama diálogo y mediación. En el claustro del viernes, aprobó con 52 votos a favor, 38 en contra y tres abstenciones “dar apoyo al Parlamento de Cataluña y el Gobierno de la Generalitat en lo referente al proceso de autodeterminación”, informa Marta Rodríguez. Este periódico intentó sin éxito contactar con el rector, Sergi Bonet.

Los campus adheridos

Las universidades que se han adherido a la iniciativa a favor de “la mediación, el diálogo y la conciliación” que impulsa el Colegio de Abogados de Barcelona son las siete públicas (Universidad Autónoma Barcelona, U. Barcelona, Politécnica Cataluña, Pompeu Fabra, Lleida, Girona, Rovira i Virgili), la Universidad de Vic (de gestión mixta) y las cuatro privadas: Ramon Llull, UOC, Universidad Internacional de Cataluña y Abat Oliba CEU.

El patio central del Rectorado de la UB está estos días cerrado al público para preservar las obras y cuadros que alberga durante los encierros estudiantiles en apoyo al referéndum, que se reprodujeron en mayor o menor medida en otros campus catalanes. La UB, la Autónoma y la Rovira i Virgili mantuvieron la actividad docente durante las jornadas de huelga, aunque solicitaron a sus profesores que evitaran en lo posible las actividades evaluables. El rector de la Pompeu Fabra, Jaume Casals, anunció el cierre de las aulas en esos días por la “situación excepcional que vive Cataluña”. Los campus respaldaron además el “paro de país y rechazaron la intervención policial durante las votaciones, “los episodios de violencia, injustificada e injustificable ejercida en Cataluña el 1 de octubre por la Guardia Civil y la Policía Nacional”, según recogía la Universidad Politécnica de Cataluña en un comunicado.

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