Libre el regente del locutorio que compró los billetes para el imán de Ripoll

    El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha dejado en libertad a Salh el Karib, uno de los cuatro detenidos tras los ataques de Catalunya que desde el pasado martes permanecía en dependencias policiales a la espera de que terminaran las diligencias que se han practicado en su locutorio de Ripoll (Tarragona).

    Según fuentes jurídicas, el juez al frente de la investigación acuerda su libertad provisional con medidas cautelares y la Fiscalía no tiene previsto recurrir esta decisión.

    Salh el Karib es el gerente del locutorio de Ripoll (Girona) y compró con su tarjeta varios billetes de avión para la célula yihadista. El sostiene que cobró por este trabajo.

    El juez Andreu ha decidido dejarle en libertad provisional después de haberle prorrogado su detención 72 horas más hasta que se aclarara su participación en los hechos con la práctica de más diligencias.

    El juez impone al gerente del locutorio la obligación de comparecer todos los lunes ante el juzgado, fijación de domicilio, así como prohibición de salir del territorio nacional por lo que ordena la retirada de su pasaporte.

    En el auto de libertad, Andreu señala que los indicios recopilados sobre Salh El Karib, “no permiten establecer, con la apariencia que en buen derecho procede, la existencia de elementos indiciarios lo suficientemente solidos como para adoptar una medida de la gravedad y excepcionalidad de la prisión preventiva”.

    El gerente del locutorio de Ripoll compró un billete de avión para el imán de Ripoll que radicalizó al grupo, Abdelbaki Es Satty, quien falleció en la explosión del chalet de Alcanar (Tarragona) cuando secaban explosivos. La fecha del vuelo era el 15 de octubre de 2017.

    Además, compró dos billetes de avión para Driss Oukabir -el 12 y 13 de agosto de 2017-  quien se encuentra en prisión provisional por su relación con la célula terrorista y es hermano Moussa Oukabir, fallecido en el atentado de Cambrils. 

    El juez explica que el locutorio ofrece entre sus productos la venta de billetes de avión -con una facturación total por este concepto de 60.000 euros desde el año 2010- y que la explicación aportada por el detenido es “plenamente congruente y conincide” con los datos recabados en la investigación.

    “Por otro lado, no se ha constatado que el detenido tenga relación alguna con las personas que integrarían el grupo terrorista investigado -explica el juez en un auto dictado este jueves-, a salvo de esporádicas operaciones de envío de dinero que habrían hecho en el locutorio que regenta alguna de las personas investigados, envíos cuyo examen no permite extraer ninguna conclusión de interés para el procedimiento”. Los envíos de dinero son “sumas razonables” a favor de los familiares de algunos de los investigados.