Lo que no cuenta Torra en su carta a los mandatarios europeos

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El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha enviado este martes una carta a los presidentes, primeros ministros y embajadores europeos en la que les traslada su defensa de “el debate, el diálogo y las urnas”.

Según ha explicado la portavoz del Govern, Elsa Artadi, las cartas “saldrán hoy mismo de Palau” para que las reciban los mandatarios, si bien llevan fecha del 11 de junio.

La misiva, escrita en inglés subraya la voluntad de Torra de que los valores europeos “sigan siendo el eje vertebrador de la acción del Govern”.

Torra informa a los mandatarios de que Catalunya dispone de un nuevo presidente y un nuevo Govern, y pone de relieve que los nombramientos se han llevado a cabo “en una situación anómala, de conflicto abierto entre las instituciones catalanas y del Estado español”.

También destaca que hay “políticos catalanes demócratas y honorables en prisión provisional, acusados de rebelión sin haber ninguna sentencia firme”.

El presidente catalán también hace referencia al “presidente Carles Puigdemont y otros miembros de su Govern y antiguos diputados del Parlament que se encuentran en el exilio”.

Torra insiste en que continuará “apostando por el diálogo y la negociación como herramientas para resolver las discrepancias políticas”.

Sin embargo, lo que no cuenta Torra en su carta es que, aunque presume de su voluntad de diálogo, ya ha establecido unas líneas rojas como el hecho de que no está dispuesto a ceder ni un milímetro en sus aspiraciones rupturistas: el diálogo con el Gobierno de Pedro Sánchez debe incluir la independencia de Cataluña. Así lo volvió a expresar la pasada semana durante su comparecencia ante el Pleno del Parlament para dar cuenta de la estructura, composición y planes de su ejecutivo, donde advirtió de que no plantea «rendirse» en su proyecto secesionista y reclamó como condición para el entendimiento respetar un Govern que defiende la República y surgió de las urnas del 21 de diciembre que, a su juicio, ratificaron los resultados del referéndum ilegal del 1 de octubre.

Tampoco se ha referido Torra en su carta a sus comentarios xenófobos y racistas sobre los españoles expresados, no sólo en viejos tuits, sino en escritos y artículos publicados en medios de comunicación.

En la misiva a los mandatarios europeos tampoco se hace mención al enfrentamiento civil que el independentismo ha provocado en la sociedad catalana, ni a las empresas que se han marchado en los últimos meses ante la situación creada, ni a los reiterados incumplimientos de la legalidad vigente, no sólo nacional sino también autonómica, del independentismo.

Torra también explica en la carta a los mandatarios que el objetivo de sus consellers es desarrollar políticas que hagan de Catalunya “un país próspero y socialmente justo, en el marco de una Europa más fuerte, justa y equitativa”. Sin embargo, no hace mención al desvío de partidas presupuestarias para la celebración del referéndum del 1-O y el desafío independentista.