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Los cien mil odiadores

“¿Has visto esto, tío? España viste de negro jugando en casa contra Italia, esto es el colmo?” Así se pare un libro. Aunque, a decir verdad, así se parió una página de Facebook, que ha derivado en un libro editado por Planeta.

Odio el fútbol moderno tiene un título muy explícito. No anida en sus autores un sentimiento tan negativo. Al contrario; es la devoción por el fútbol lo que se les juntado para elaborar a cuatro manos una oda a su afición favorita. Fue Carlos Roberto el indignado que escribió a su amigo Miquel Sanchis. Entre los dos han buscado, acogido y consolado, tal vez curado, a otros prójimos irritados por semejante concesión: una selección renunciaba a la identidad de sus colores por imperativos del marketing. O sea, un país en manos de una marca.

Para evitar malos entendidos, en la portada ya consta que el propósito es rendir “un homenaje al fútbol de antaño”, y en el prólogo Roberto y Sanchis garantizan sus nobles intenciones al teclear. Pero no reniegan del título. Lo justifican.

Personajes antológicos

Sanchis propuso la página de Facebook para canalizar (y compartir) el aborrecimiento a la modernidad futbolística. El libro, en cambio, lo sugirió uno de los seguidores de este club con más de cien mil socios odiadores que trabaja en Planeta. El sello editorial descarta que vaya a ser un producto para frikis. La portada es ilustrativa. Salen Maradona y Menotti.

Los autores recuerdan fotos, héroes, frases y momentos inolvidables en un nostálgico recorrido

El contenido de la web, renovado día a día, difiere del libro. La conexión se establece con la publicación de algunas reflexiones recogidas de los internautas. Ninguna tan contundente como las frases antológicas recordadas. Entre ellas, la de Brian Clough, uno de los entrenadores ingleses más exitosos y más carismáticos (dos Copas de Europa con el Nottingham Forest, entre otros títulos): “Por conseguir los tres puntos del sábado le pegaría un tiro a mi abuela”. Más cariñosa es la que explicación que dio el serbio Sasa Curcic, que justificó su retirada del futbol: “Porque me quiero dedicar a follar”. Curcic perteneció a la misma plantilla que Robin Friday, juerguista profesional que los dejó a los 26 años y George Best.

Aversión justificada

Los autores repasan la deriva que ha seguido el fútbol y evocan el mundo en el que han crecido a través de las competiciones desaparecidas, estadios demolidos y heroicidades inolvidables ilustradas con fotos impensables hoy en día, cuando los jugadores no pedían permiso a los departamentos de comunicación. ¿Se verá a Messi esquiando como a Maradona? ¿A Mo Salah disfrazado de Batman como John Toshack? ¿A Khedira y Kroos vestidos de toreros?

Sanchis y Roberto argumentan su repulsa al fútbol moderno en las exageradas celebraciones de los futbolistas, el precio de las camisetas, la proliferación de partidos todos los días de la semana… en definitiva, en la conversión del aficionado en cliente.

“El libro es nostalgia, denuncia y cultura. Nostalgia para recordar de donde venimos; denuncia para quejarnos de que nos traten como consumidores y cultura porque el fútbol es una expresión artística”, sostiene Sanchis.