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Los mejores consejos sobre disciplina positiva para niños

La educación de sus hijos es uno de los aspectos más importantes que los padres deben llevar a cabo. Y es que de esa dependerá que se conviertan en personas adultas formadas, con valores y con un comportamiento adecuado. Precisamente por ese motivo, entre otras cosas, es importante que los adultos apuesten por la herramienta de la llamada disciplina positiva.

¿Quieres saber de qué se trata y cómo poder aplicarla con tus hijos? Sigue leyendo, te lo contamos todo a continuación.

¿Qué es la disciplina positiva?

Lo primero que debes tener claro es qué es esa disciplina positiva. Pues bien, podemos exponer que se trata de una forma de educar o modelo educativo que se sustenta en el cariño, en la compresión o en el respeto mutuo entre padres e hijos.

Surgió en la década de los años 20 del siglo XX y en su creación y desarrollo jugaron papeles fundamentales figuras tales como los psicólogos Adler, Dreikus y Jane Nelsen.

Ventajas de la disciplina positiva

Muchas son las ventajas de la disciplina positiva

Si cada vez más se apuesta por el uso de la mencionada clase de disciplina que nos ocupa es porque se considera que la misma trae consigo una larga lista de beneficios, entre los que podemos destacar los siguientes:

  • Los pequeños aprenden a ser personas autónomas, que saben qué quieren y que ponen en marcha el trabajo y el esfuerzo para alcanzar sus metas. No dependen de nadie para ello.
  • Se logra que los niños, desde temprana edad, sean individuos responsables. Y es que descubren que cualquiera de los actos que lleven a cabo trae consigo sus propias consecuencias, que deben asumir y aceptar.
  • Gracias a la misma se fomenta un valor fundamental como es el respeto, tanto hacia uno mismo como hacia los seres queridos y hacia cualquier persona.
  • Se consigue fortalecer el vínculo afectivo entre padres e hijos.
  • Gracias a la disciplina positiva, los pequeños consiguen aprender otros importantes valores como son la empatía, la tolerancia o la resolución de los problemas mediante la comunicación y no con violencia.
  • Asimismo hay que tener en cuenta que también se considera que gracias a este método los menores asumen que hay normas y que deben cumplirse.
  • Por supuesto, no hay que pasar por alto, de igual modo, el que ayuda a que los pequeños consigan tener una mejor autoestima e incluso un notable bienestar emocional.

Consejos para aplicarla con tus hijos

disciplina positiva
Importante es establecer normas

Una vez que has conseguido descubrir qué es y qué ventajas trae consigo, llega el momento de aprender a aplicarla con los niños. En este caso, podemos determinar que estas con las principales recomendaciones que hay que tener en cuenta:

  • Fundamental es que en casa haya unas normas, tales como, por ejemplo, no usar dispositivos móviles cuando se está comiendo, recoger el cuarto o poner y quitar la mesa. Estas deben darse a conocer a los pequeños y tienen que saber que no cumplirlas traerá consigo unas consecuencias.
  • De la misma manera, es necesario que es importante que los padres jamás hagan las tareas que tienen encomendadas a sus hijos. Es la forma de que aprendan a ser responsables. Y es que si, por cualquier circunstancia, se opta por llevar a cabo las de ellos, lo que aprenderán es que siempre habrá alguien que las realice en su lugar.
  • A la hora de que puedan surgir problemas por las normas o por la no realización de tareas asignadas, los padres deben mantener en todo momento la calma. Gritar, enfadarse de forma notable o perder los nervios no servirán de nada. Lo único que se conseguirá es crear una tensión mayor en el hogar, que los menores aprendan a “sacar de sus casillas” a sus progenitores y que se les inculque que las cosas se solucionan mediante chillidos o insultos.
  • Por supuesto, es fundamental que en todo momento exista respeto mutuo entre padres e hijos por lo que no se permitirán insultos, desprecios o elementos similares.
  • Ni que decir tiene que los adultos deben dar ejemplo en todo momento a sus pequeños. Solo así estos les imitarán.

Ser firmes con las normas y los límites, usar el diálogo de forma constante y ayudarles a reconducir su conducta cuando no actúan adecuadamente son otros consejos a tener en cuenta en este sentido.