Los mercados de Barcelona impulsan la cesta de la compra completa por internet

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Sin sacar el carro de la compra, sin tener que recorrer pasillos ni puestos y sin volver cargado a casa. Los mercados, la forma de venta de alimento fresco más tradicional y colorida de Barcelona, dan un salto cualitativo hacia el acelerado cliente del siglo XXI colocando sus productos a solo un clic de internet. Rápido, cómodo y, sobre todo, con la facilidad -por primera vez- de poder hacer una compra variada en una única entrega unificada. El pescado más fresco, el pollo de corral, cualquier embutido o verdura del mercado de Ninot se asoman desde hace menos de un mes a la pantalla como si de una vitrina se tratara. Se trata de un plan piloto para ganar nuevos perfiles de compradores que, si funciona, se extenderá a otros recintos dentro de medio año.

Los mercados de alimentación barceloneses viven dos realidades paralelas en la última década. Por un lado, la modernización física de sus instalaciones, con reformas multimillonarias y reajuste (o recorte) de su oferta de puestos, acorde a la menor demanda por la competencia de los súpers. Pero en paralelo, muchos operadores se mantienen anclados en la forma de venta presencial y directa, sin sacar partido a las posibilidades de las nuevas tecnologías.

Por eso, la venta ‘online’ se convierte en el mejor tentáculo para acceder a potenciales clientes que por su juventud y falta de hábito o por su trabajo y falta de tiempo, solo compran apresuradamente en el supermercado o bien lo hacen por internet pero no con producto fresco de mercado.

La pequeña estructura de muchos vendedores hacía complicado articular la logística de la compra, empaquetado y envío unitario desde la red de mercados de Mercats de Barcelona, por lo que el ayuntamiento ha optado por aliarse en esta aventura con Ulabox. Esta empresa de venta de alimentación ‘online’ (desde su propio mega almacén) también ansiaba incorporar la calidad y proximidad que se asocia al producto fresco de mercado, explica Jaume Gomà, cofundador y director. Y ese producto fresco del mercado se puede comprar a la vez que el de supermercado (de envasados a higiene) en un pedido conjunto. 

Otras fórmulas

Hasta ahora nuchos comerciantes de mercados (Sant Gervasi, Lesseps, Provençals y Galvany) habían apostado por ofrecer estos servicios por vía de aplicaciones de móvil especializadas (como Manzaning). Incluso por whatsapp, en diálogo con el vendedor en cuestión, pueden hacerse compras en algunos puestos de La Mercè, Santa Caterina, Montserrat, Estrella, Poblenou, Sants, Sant Martí, Provençals, Marina o la Boqueria… El inconveniente suele ser realizar la compra segmentada, uno a uno. En el caso de la Concepció, que hace años promueve la venta por su web y a domicilio, se hace un pedido en genérico, sin conocer la disponibilidad concreta de producto.

La iniciativa que despega en el Ninot aspira a ser una herramienta que se pueda trasladar a cualquier otro mercado, con idéntica operativa, si da buenos resultados, explica el concejal de Turismo, Comercio y Mercados, Agustí Colom. “Esta es la propuesta que más se aproxima a introducir el mercado en casa”, apunta. En apenas un mes en marcha, desde el Ninot se han distribuido 3.000 pedidos ‘online’. Con la ventaja de multiplicar el cliente potencial, ya que se distribuye a toda Barcelona y área metropolitana. Según Gomà, la mayoría de estos compradores se surten en más de tres puestos distintos y su nivel de satisfacción está siendo de 4,9 sobre cinco.

La entrega del carro de la compra es gratuita si se superan los 59 euros de pedido

Hasta el momento participan 11 establecimientos, que cubren todo el abanico de productos, de las legumbres a la carnicería. Su incorporación es paulatina porque previamente, y con ayuda de Ulabox, deben digitalizar su oferta. O sea, exponerla con fotos y precios para hacer la compra lo más próxima posible. Al clicar, el comprador ‘online’ ve el puesto de venta y sus vendedores, percibe mucha más sensación de confianza en el producto fresco que en compra ciega por internet.

El sistema es sencillo. Desde cada puesto se selecciona entre los muchos productos ofertados (con su precio, peso y características). El carro de compra virtual se va llenando y si el precio es superior a 59 euros el reparto a domicilio es gratuito. De lo contrario, se cargan 6,99 euros. La mercancía llega en un plazo de 24 horas, seleccionando la entrega entre diversas franjas de dos horas, entre las 7.00 y las 23.00 horas. En muchos casos, aseguran, no llega ni a pasar por el pequeño almacén frigorífico habilitado en el Ninot, ya que un operario realiza la recogida directa en cada puesto y lo traslada al domicilio.

Media hora antes del reparto, el cliente recibe un mensaje por móvil para anunciarle la entrega, sin necesidad de estar horas esperando en casa. 

De legumbres cocidas a pollo pata negra

Los -de momento- 11 operadores volcados en la iniciativa del Ninot ofrecen lo suficiente para llenar cualquier nevera: hay producto de frutería, verdulería, bacaladería, carnicería, pollería, charcutería, aceitunas, legumbres, pescadería, quesería, platos preparados, frutos secos… En algunos casos, como Llegums Porta Novau, clicando en su puesto se puede adquirir un gran repertorio de propuestas, desde medio quilo de garbanzos recién cocidos (2,73 euros) hasta otro tanto de butifarra con setas (7 euros). Se trata de un comercio familiar que en su enorme puesto físico suele congregar colas y que ahora pretende llevar su pasta casera, frutos secos y recetas a otros hogares del barrio y hasta del área metropolitana. Multiplican también virtualmente su horario de venta, ya que físicamente ‘solo’ abren de martes a viernes de 8.00 a 20.00 horas, y el miércoles hasta mediodía.   

La casuística de participantes es muy diversa. Por ejemplo, Polleries El Pagès -Creative Chiken-, despliega 11 tiendas en otros tantos mercados de Barcelona y su área metropolitana. Pero hasta ahora no se habían atrevido a dar el salto a la venta ‘online’, cuenta su gerente, Josep Albet. Han empezado en el Ninot pero esta puede ser su plataforma para crecer también en el resto de mercados. En su tienda virtual también despachan desde pollos pata negra ecológicos a pechugas fileteadas (300 gramos, 2,69 euros) o libritos de pollo con emmental listos para freir (400 gramos, 5 euros). Albet confía en llegar a nuevos compradores, sobre todo “jóvenes que quieren el tiempo para ellos y no para ir al mercado”. Y también en generar la confianza que supone poner cara a quien está detrás del mostrador, aunque en este caso sea virtual.