Los selfis de verano ahogan las zonas recónditas de la costa de Xàbia

Los rincones de costa inaccesibles o recónditos ya no son ni inaccesibles ni recónditos. Por muy difícil que sea la ruta, sea por tierra o por mar, cientos de turistas luchan contra los elementos para hacerse un selfi en estos paraísos tan preciados. Y el municipio de Xàbia, uno de los más bellos del litoral alicantino, con sus cuevas marinas y acantilados, es testigo de ello. El boca a boca, las redes sociales, los blogs de viajes y el turismo activo lo han puesto de moda y una marea humana busca verlo a toda costa, a veces, aun a riesgo de su integridad física. Es el tercer verano “que tenemos esa sensación” dicen desde el Ayuntamiento de este municipio de 30.000 habitantes, que multiplica por cuatro su población durante el verano.

No es raro encontrar un día cualquiera a decenas de káyaks dentro de la Cova Tallada, una espectacular cueva excavada en las faldas del Cabo de San Antonio (una reserva natural) sobre el nivel del mar. La sobresaturación de estos parajes empieza a preocupar a las autoridades locales que temen que su turismo clásico, de carácter residencial, salga huyendo del municipio por la masificación. Las empresas que ofrecen excursiones a estos rincones han crecido exponencialmente en los últimos dos o tres años.

La mayoría de turistas vienen julio y agosto y “nos vemos desbordados”. A veces parece la M-30 en hora punta, bromean los residentes locales. La gente comparte mucho en redes las fotos del verano, los ‘selfies’, lo que han visto, hasta donde han sido capaces de llegar para ver tal o cual cosa… “Yo soy de aquí y veo en redes sociales fotos de calas que no conozco”, admite una empleada municipal.

Antes, los visitantes acudían a estos destinos costeros en busca de una playa donde tumbarse al sol, pero hoy en día hay gente que llega al mostrador de la oficina de turismo pregunta cada vez más dónde puede hacer alquilar un káyak, hacer parapente o coasteering, un deporte de aventura que combina senderismo, saltos al agua, exploración de cuevas, buceo y rápel.

Todo el mundo quiere hacerse un selfi en la Cova Tallada. O en otros lugares igual de paradisíacos, como la Cova dels Orguens o la Cova del Llop Marí, también en la costa de Xàbia. Es el litoral sur del municipio, más agreste y parecido al paisaje de la Costa Brava o de Baleares.

“Si queremos mantener este destino más natural no hay más remedio que adoptar medidas”, añaden desde el Consistorio. A la Cova Tallada se puede acceder a pie por dos sendas diferentes, una muy fácil, de una media hora, que sale del vecino municipio de Dénia, o desde Xàbia, más larga y fatigosa. Por mar, los barcos fondean a una distancia prudente y la gente puede visitar la cueva a nado. Desde hace un tiempo está prohibido el paso de vehículos a motor. Las sendas de acceso a la cueva son reducidas o estrechas en algunos puntos del recorrido. No hay que despistarse.

La cala Granadella, distinguida recientemente como una de las más bonitas de España.La cala Granadella, distinguida recientemente como una de las más bonitas de España.

La mejor cala de España

Otro destino conocido de las redes sociales, la cala de la Granadella, también sufre de saturación en los meses veraniegos. Hace unos años salió elegida la mejor cala de España en una votación promovida por una cadena de televisión española y desde entonces se ha vuelto muy popular. Se ha instalado una barrera que impide el paso de coches cuando el espacio está lleno y un minibús acerca a los visitantes a la playa desde el aparcamiento superior. También se han colocado balizas a la entrada de las cuevas marinas, precisamente, para evitar las motos acuáticas y las lanchas a motor. Se adoptan medidas para frenar la saturación porque, como dice el Ayuntamiento, no vamos a poner una garita con guardia a la entrada. En octubre, el municipio organiza un foro de debate, con otros destinos mediterráneos, para debatir sobre cómo compatibilizar turismo y preservación de estos parajes naturales.

Adrián Candela, diseñador de 28 años, veranea desde siempre en Xàbia. Nunca había visitado Cala Tallada pero hace dos semanas se animó. “No lo hice antes porque no había una ruta señalizada, ahora sí la hay”, explica. La zona “estaba llena de gente que se viene a pasar el dia en Xàbia, estaba petado, petadísimo”.

El joven admite que con Instagran, por ejemplo, las localizaciones de un sitio son superfáciles. “Quieres ir a un sitio, lo buscas y ves la gente que está subiendo fotos del lugar. Es tan sencillo que se han perdido esos rinconcitos perdidos que había en Xàbia”. Adrián ha descubierto este año tres o cuatro minicalas de las que no tenía ni idea. Él visitó la popular cueva por una senda que parte de Xàbia; “Una hora y media de bajada y dos horas de subida”, describe muy gráficamente. “Estábamos bajando y cuando llegamos flipamos de la cantidad de gente que había, unas 150 personas, en un sitio perdido. Estaban encima de un islote que sobresale, dentro de la cueva… Estando donde está y con tanta gente… ¡Es que es muy bonito¡”, conluye Adrián.

#covatallada #denia #spain #exploring #cave #adventure

Una publicación compartida de Fabio Florencio (@fab_florencio) el

Loading...