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Margarita Robles, Zaida Cantera y Teresa Franco: El peligroso triángulo del feminismo radical bífido en las Fuerzas Armadas de España

Agustín Fariña.- “El día 11 de abril de 2018, el Grupo Parlamentario Socialista, encabezado por su portavoz, Margarita Robles, mantuvo una reunión en el Congreso con la cabo y secretaria de Igualdad de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), Teresa Franco, contra la que el Ejército del Aire ha abierto un expediente de expulsión.

En esta reunión, a la que también asistieron la portavoz socialista de Defensa, Zaida Cantera, la portavoz de Igualdad, Ángeles Álvarez, la portavoz adjunta de Defensa, Miriam Alconchel, la secretaria primera de Defensa, Esther Peña y Lidia Guinart, vocal de Igualdad, así como representantes de Podemos y Ciudadanos, los parlamentarios mostraron su apoyo a la militar y le han trasladado su disposición para ayudarla desde el punto de vista parlamentario en este proceso.

El Grupo Socialista defendió la labor de Franco en su lucha por los derechos sociales de los militares y, en especial, por la búsqueda de la igualdad en las Fuerzas Armadas, y ha denunciado que ello le haya costado ser expedientada tras denunciar por acoso a su superior” (https://www.psoe.es/search/tags/zaida-cantera/)

En la reunión también participaron por parte de Unidos Podemos su portavoz, Irene Montero, y los diputados Miguel Ángel Bustamante, Tania Sánchez y Carmen Valido. Mientras, la representación de Ciudadanos corrió a cargo de su portavoz de defensa, Javier Cano, y la diputada naranja Melisa Rodríguez.

El caso es que en aquellos días de «gloria», aunque más bien de infamia, la cabo obtuvo el apoyo explícito y activo de las otras dos comadres: Robles y Cantera; por si no lo saben la historia de esta última es idéntica a la de la cabo, sólo que Cantera era comandante por arte de birlibirloque y que contra quién arremetió fue contra su jefe, primero, y luego contra su jefa, hasta conseguir que la largaran, a ella, claro, con viento fresco de donde nunca tuvo haber entrado, o sea, en las FAS. Para más inri, Cantera confesó públicamente que entre ella y la cabo Franco había una relación muy estrecha…

Las tres principales, el trio de la bencina, anduvieron metiendo la mano en el bochornoso asunto del capitán del Ejército del Aire Fernández Galindo… hemos dicho metiendo la mano, no metiéndole mano, que conste, aunque nos da que presuntamente a una de ellas puede que le hubiera gustado meterle mano y puede que eso sea el quid de su inquina al no haberlo podido lograr… pues ya saben que del amor al odio hay sólo un paso. Y he dicho en el asunto del citado capitán, sin doble intención, que conste.

¿Qué pintan las mujeres en las FAS? ¿Duele la pregunta, ¿verdad? Pues ajo y agua.

Y es que como las hay que son como son, más le valía a Defensa prescindir de ellas o, al menos, confinarlas, que está de moda, en puestos más que secundarios, como quiso hacer una de nuestras protagonistas con alguien al que cesó injustamente y luego tuvo que envainársela vergonzosamente y readmitirle.

Y, para conocimiento de los lectores, paso a describir los hechos de la cabo María Teresa Franco Martínez, caso que exhumo hoy en honor a su ilustre, por D. Francisco, apellido:

Todo esto empezó con tres expedientes disciplinarios que se le abrieron a la cabo destinada en la base de Alcantarilla. Es importante dejar claro que esos tres expedientes se le abrieron por temas militares; estrictamente militares. La cabo Franco no está conforme con ellos y llega a recurrir esos expedientes incluso al Tribunal Supremo.

Se da la razón al capitán en todas las instancias. Los tres expedientes disciplinarios que abrió entre 2012 y 2013 a la cabo Teresa Franco, destinada en la Escuela Militar de Paracaidismo de Alcantarilla (Murcia), fueron abiertos conforme a la normativa, según confirmó el Tribunal Supremo en otras tantas sentencias.

La cabo Franco, entonces, agrupa estas tres sanciones que ya han sido juzgadas y presenta una denuncia por lo penal en la que se acusa al hoy Capitán Fernández Galindo de acoso laboral y extralimitación en el ejercicio del mando, por aquel entonces teniente.

Es necesario especificar, para conocimiento los motivos de los tres expedientes:

1º.- No abrió las puertas de la base en el momento en el que debía hacerlo. Esto provocó un atasco monumental a las puertas de la base con un problema añadido; al lado de la base hay un polígono industrial y todos los trabajadores que se desplazaban al polígono se encontraron con que no llegaban a tiempo a su trabajo porque ella no cumplió con lo que era su obligación.

2º.- En una alerta terrorista se dio orden a las personas que estaban de guardia, entre ellas la cabo Franco, de que no entrara ni saliera gente de la Base vestida con uniforme o con monos de trabajo con los que pudieran ser identificados como miembros de la unidad. Un teniente coronel vio que una persona salía vestida de militar y justo lo hacía por delante de la garita que ocupaba la cabo Franco Martínez. El parte era evidente.

3º.- El Ejército del Aire abrió una investigación para estudiar si la cabo Franco se estaba extralimitando en sus declaraciones a la prensa –no tenía la autorización– y si estaba vulnerando la debida neutralidad política publicando mensajes en sus redes sociales a favor del PSOE.

Aquí no quedan las cosas, no, todo lo contrario ya que aparte del total incumplimiento de sus deberes más elementales en el ejercicio de sus funciones, el Ejército del Aire, justificaba también la expulsión de la Cabo Teresa Franco, porque en los últimos 3 años, no había sido capaz de superar los Informes que anualmente se realizan con carácter obligatorio a todo el Personal Militar de las Fuerzas Armadas Españolas, dándose también por asegurado que de igual manera, no había superado, el Plan de Instrucción de la Policía Aérea de la Base de Alcantarilla, donde se encontraba Destinada.

Hay que reiterar que lo primero que hace Margarita Robles nada más llegar a su puesto fue dar por cerrado el expediente por el que M.ª Teresa Franco tendría que haber sido expulsada del Ejército. Y al poco tiempo obligan al togado militar del 14 a volver a abrir un proceso por el que se declaraba el caso como sobreseído, pasando de nuevo a procesar al Capitán. En total se acumulan ocho resoluciones favorables a la causa del Capitán y ninguna en contra; aun así, han llegado a separarle del servicio. Incluso una de las jueces, en uno de sus autos reconoce no encontrar motivos para procesarlo y se da a entender incluso que se le procesa para cumplir órdenes.

Pero vayamos más lejos aún, hay que carecer de escrúpulos y valores morales, para cerrar un expediente sancionador en base a una simpatía ideológica por parte de la propia ministra de Defensa, la Sra. Margarita Robles, que estima como no merecedores de reproche alguno, como prueba el hecho de que la cabo M.ª Teresa Franco Martínez estuviera nombrada como número dos al ayuntamiento de Murcia por el PSOE, el partido de la Ministra, qué casualidad, estando en activo y sin que se le iniciara expediente disciplinario alguno, desprestigiando al Mando y .

Sí, señora Robles, el hecho de que usted en su resolución le diera antigüedad de 29 de mayo para darle cierta cobertura legal a la sancionable acción de la cabo Franco, sólo tiene validez a efectos administrativos, como debiera saber, ya que, disciplinariamente hablando, la cabo Franco tenía prohibido romper su neutralidad política mientras no hubiese sido firmado y publicado su pase a situación de servicios especiales.

Y aunque, finalmente, todo le dio la razón al capitán, incluso la justicia civil que archivó por estúpida la demanda de la cabo, ocurre que llega Robles al sillón de ministro de Defensa y… efectivamente, lo han adivinado ¡pero qué listos son nuestros lectores!: el oficial fue separado del servicio, o sea, le dieron la patada, esa a la que Robles es tan aficionada, ella toda una demócrata de toda la vida, imponiéndosele la peor de las penas que había y hay a mano; eso sí, con el cobarde y vergonzoso silencio de jefes, oficiales y suboficiales que aunque en el bar le daban palmaditas al capitán, a la hora de dar la cara corrían como ratas. Ah, y detalle importante: para entonces la cabo Franco conseguía acta de diputada por Murcia por el… claro, el PSOE, ese partido de historia tan criminal o más que el nazi e igual a la del comunista de cualquier lugar, que ya es decir.

El remate de la situación se produjo el 2 de diciembre de 2019, cuando el entonces subsecretario de Defensa, Alejo de la Torre, –fue cesado del Ministerio el pasado mes de junio de 2020– decidió suspender de empleo y sueldo al capitán Fernández Galindo en contra del criterio de los tres expedientes que se debían solicitar para tomar la decisión. Los mismos mencionados al inicio de la noticia. Una purga que los tribunales han desbaratado y por lo que ahora obligan a Defensa a pagar las costas del proceso judicial.

En la actualidad y como militar, la cabo se encuentra en Servicios Especiales, que viene siendo lo mismo que en excedencia, y pasa a ser presentada por el PSOE cómo número 2 de la Región de Murcia, electa concejal, cobrando mensualmente y según el Portal de Transparencia la cantidad de 4.937,76 euros brutos, que son anualmente un total de, 69.128,62 euros brutos.

Pues bien, tras un calvario profesional, personal y familiar de casi ocho años del capitán por el que la injusticia militar y civil no le van a compensar, tiempo que les hemos reducido a estas pocas líneas, definitivamente, el capitán ha tenido que ser readmitido en el servicio porque la cosa era tan evidente que clamaba al cielo quien en esta ocasión sí escuchó.

Así pues, la ministra Robles sufrió un nuevo revés Judicial desde que llegó al Ministerio de Defensa, ya que la misma Justicia obligó al Correspondiente Departamento del Ministerio, a restituir al Capitán del Ejército del Aire, D. Juan Antonio Fernández Galindo.

La vida y mi propia lucha de casi ya 7 años me ha enseñado que el miedo no existe, se lo crea uno mismo.

Desde el Paseo de la Castellana, frente al Ministerio de Defensa, en tienda de campaña.

*Soldado de Infantería española. (R)

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