Inicio Actualidad Márquez da un toque de atención a Honda de cara al 2019,...

Márquez da un toque de atención a Honda de cara al 2019, por Emilio Pérez de Rozas

Marc Márquez, flamante pentacampeón del mundo más joven de la historia de MotoGP y precoz heptacampeón de motociclismo, ha dado hoy un cariñoso toque de atención a Honda, su fábrica bien amada (“estoy donde quería estar y muy, muy, feliz”), para que se ponga las pilas de cara a la próxima temporada y, muy especialmente, para que en los dos entrenamientos que hay después del Gran Premio de Valencia, que despedirá, a mitad de noviembre, el Mundial-2018, traiga todo el material nuevo posible para poder preparar, ya a fondo, la próxima campaña.

“Nosotros hemos estado todo el año a un gran nivel, muy regulares, siendo competitivos en todos los circuitos donde hemos corrido, partiendo los viernes de una buena puesta a punto que, generalmente, nos funcionaba, pero las otras tres fábricas, especialmente Ducati y Suzuki, han estado dando pasos muy importante y, junto al regreso de Yamaha, que ganó en Australia de la mano de Maverick Viñales, ahora ya hay ocho motos oficiales con posibilidades de alcanzar el podio”, comentó Márquez tras lograr hoy, en el calurosísimo trazado de Sepang (Malasia), el tercer mejor tiempo (1.59.701 minutos) detrás del también catalán Àlex Rins (Suzuki, 1.59.608) y el italiano Andrea Dovizioso (1.59.697).

Preparar bien el 2019

Márquez no quiso decir, en ningún momento, que Honda se había dormido en los laureles, ni hablar, pero sí reiteró que “el campeonato acabará con cuatro grandes marcas en posición de victoria y, por tanto, todo parece indicar que o mejoramos como todos o tendremos problemas en el inicio de la próxima campaña”. Ni que decir tiene que el pentacampeón de MotoGP está convencido de que Honda no le fallará tampoco esta vez.

“Hoy, de nuevo, he salvado cuatro caídas, las cuatro por el mismo problema de siempre, el tren delantero, con el neumático duro, es muy crítico, mucho. Es posible, sí, que hayamos montado la rueda demasiado pronto, pero ese es, sin duda, el punto donde Honda debería investigar más y ver por qué nunca podemos montar la goma blanda delante”, insistió el de Cervera (Lleida).

“El campeonato se ha puesto muy interesante pues ahora ya hay cuatro marcas, es decir, ocho pilotos oficiales, con motos para aspirar al podio”

Marc Márquez

Piloto oficil del equipo Repsol Honda

Márquez, que sueña con conseguir, casi él solito, pues Cal Crutchlow sigue lesionado y Dani Pedrosa ha terminado hoy en la 11ª plaza, a un segundo de Rins, el triplete, es decir, añadir a su título de pilotos el de constructores para Honda y el de equipo para la escudería Repsol Honda, cree que la carrera del domingo ha de correrse con cabeza, pues será decisiva en esas dos conquistas ya que, después de Sepang, solo restará Cheste (Valencia) donde, con buena estrategia, se pueden salvar las dos coronas que faltan, en las que supera ahora a Ducati y al ‘team’ Movistar Yamaha, respectivamente.

El sábado será diferente

“Lo dije al renovar el título en Motegi, quiero ayudar a Honda y a mi escudería a ganar esos dos títulos, pero el golpe de Johann Zarco en Phillip Island y este viernes complicado en Sepang nos está poniendo las cosas cuesta arriba”, siguió explicando Márquez, que está convencido de que mañana, último día de entrenamiento, estará ya más seguro de sus posibilidades de cara a la carrera. “Desde luego, si se corriese hoy (viernes), ganaría Andrea (Dovizioso), fijo, aunque, repito, la Suzuki, con Rins como líder hoy, está ya para empezar a soñar con algo más que el podio”.

Márquez, que estuvo toda la mañana bailando sobre su moto, reconoció que hoy “he salvado cuatro caídas, una de las cuales hubiese podido ser seria, sí”. Preguntado sobre el grado de inclinación de su Honda RC213V cuando salvó las caídas, Márquez comentó que “no lo sé cierto, pero seguro que han sido 64 grados, pues cuando llego a 67, es cuando me caigo”. Desde luego, el heptacampeón catalán ha reconocido que “con esa inestabilidad que, insisto, ha sido provisional” sería imposible pelear, el domingo, por la victoria, ni siquiera por el podio.

Rins, mejor tiempo, con la Suzuki que se quemó

Suzuki hizo saber, ayer mismo, que la aparotosidad de las llamas que salieron de una de las Suzuki del catalán Àlex Rins ayer, mientras calentaban su motor el día previo a los primeros entrenamientos, no significaron que su moto quedase ni destruída ni incendiada. A los pocos minutos, explicaron fuentes oficiales del ‘team’ japonés, la moto estaba totalmente restaurada y a punto para los entrenamientos de hoy, tal y como ha demostrado Rins, consiguiendo el mejor crono de las dos primeras sesiones del Gran Premio de Malasia, penúltima prueba del Mundial de motociclismo.

“Hombre, tuvieron que cambiar todo el cableado, pero el chasis, el motor y todo lo demás estaba intacto, es decir, he logrado el mejor tiempo con esa moto, sí, por lo tanto mucho, mucho, no se hizo, aunque todo fue muy aparatoso porque, al parecer, se produjo una pequeña fuga (dicen que en uno de los inyectores de la moto) y el fuego alarmó a todo el mundo”, explicó un Rins, que, de momento, no se ve candidato a la victoria “aunque sí al podio”.

El piloto catalán reconoció que “estamos a viernes y, por tanto, estoy convencido de que todos, todos, bajaremos los tiempos mañana, sábado, siempre y cuando, y estamos en Malasia, no caiga el diluvio”, sentenció el compañero del italiano Andrea Iannone, que colocó la otra Suzuki en el noveno puesto.