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Miserable politización del coronavirus: la cacerolada contra el Rey

Paloma Cervilla.- Cuando pase todo esto, que no es más que en España la gente se está muriendo por un virus, por si alguien todavía no es consciente, yo espero que la Historia ponga a cada uno en su sitio. No se preocupen, habrá tiempo, mucho, para analizar, debatir y ver. Lo siento por los que piensan que esto se pasará y podrán seguir con sus proclamas ideológicas, propagandistas, con sus odios, rencores y revanchas sobre tiempos pasados.

Cuando todo esto pase, que pasará, y volvamos a levantarnos, y España empiece a funcionar, y la gente se recupere del shock y supere sus miedos, yo espero que algunos no tengan la desfachatez de acusar a otros de haber querido politizar el drama que estamos viviendo.

Cacerolada contra el Rey

Mientras España luchaba ayer a brazo partido por sobrevivir, unos, desde la tribuna del Congreso, como el diputado de ERC, Gabriel Rufián, y el portavoz de Podemos, Pablo Echenique, arengaban a los ciudadanos a participar en una cacerolada contra el Rey. Sí, señores, lo escuchan bien, aprovechándose de esta situación vamos a hacer un poquito de política . Qué vergüenza y qué desfachatez.

Por si ustedes no lo saben, Podemos lanzó ayer este mensaje desde su cuenta en la red social Twitter: “En tiempos de crisis y combate se toma conciencia del valor del valor de lo común, de la res púbica. Emociona escuchar las caceroladas que dicen #CoronaCiao”.

Estas cosas se tienen que saber, porque cuando todo esto pase, que pasará, habrá que levantar la voz y señalar a los que desde su tremenda irresponsabilidad quisieron hacer política con esta desgracia. Todavía retumban en este país los gritos de “asesinos” por el atentado del 11M (200 muertos, hoy ya vamos por 598) y las críticas por el sacrificio del perro “Excalibur”, la mascota de Teresa Romero, afectada por el ébola.

Ningún político, sea del signo que sea, podrá escapar del juicio de la historia por intentar sacar réditos políticos de esta desgracia.