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Moncloa evita que Irene Montero responda sobre las muertes en Melilla y ella se pliega a su criterio

Hasta cinco veces fue preguntada Irene Montero sobre su opinión a propósito de la actuación de las fuerzas de seguridad marroquíes en la frontera de Melilla el pasado viernes, que se saldó -hasta el momento- con 23 migrantes muertos. Pero Moncloa no le permitió contestar, con gestos ostensibles de la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, a su compañera de que se encargaría ella de responder.

Moncloa pretendía ocultar las disensiones en la coalición, y mandar un solo mensaje «en un asunto muy sensible» como el de los muertos en la frontera de Ceuta. Así lo explicaron fuentes del Gobierno al acabar la rueda de prensa ante la insistencia de los periodistas por el extraño espectáculo de ver a una ministra callada cinco veces ante cinco preguntas sobre un mismo asunto.

Las cinco cuestiones a Montero han sido las siguientes: la primera, si la ministra de Igualdad y dirigente de Unidas Podemos «agradece la acción de la Gendarmería marroquí, como ha hecho el presidente Pedro Sánchez». La segunda le inquiría directamente sobre si cree que es necesaria «una investigación de los hechos», ya que las autoridades marroquíes ya han cavado fosas en Nador y prevén enterrar a los muertos sin autopsia previa.


«Si le parece a la ministra de Igualdad responderé a todas las cuestiones relacionadas con la valla»

La contestación debía buscarse en otro sitio: en el vídeo distribuido por Unidas Podemos a la prensa exactamente a la misma hora en que comparecía Irene Montero en Moncloa.

El portavoz parlamentario, Pablo Echenique, desde el patio del Congreso, explicaba que su formación ha registrado este lunes una Proposición no de Ley en la que exige abrir de forma inmediata una investigación independiente para esclarecer la «tragedia humana» de Melilla… dando por buena la cifra que dan las ONG no de 23 sino de «37 víctimas mortales». 


Pablo Echenique sobre la «tragedia humana» de Melilla.

La tercera pregunta a Montero le pedía el detalle de si, efectivamente, los ministros de Unidas Podemos habían pedido a sus compañeros de Interior, Inclusión o Exteriores las «explicaciones» que la líder del espacio, Yolanda Díaz, también ha reclamado públicamente sobre este asunto.

Aquí sí hubo una contestación, de Isabel Rodríguez quien, sonriendo, reiteró que «las deliberaciones del Consejo de Ministros son secretas». Al final de la rueda de prensa, la prensa le preguntó al entorno de Montero si antes, en el café, o después, en la sala de maquillaje, los ministros morados habían reclamado estas explicaciones. La respuesta fue que «no ha hecho falta esperar a este lunes, lo llevan haciendo todo el fin de semana»

La cuarta y la quinta preguntas, en realidad, fueron la misma: «Si la ministra de Igualdad, que ha sido preguntada reiteradas ocasiones, no expresa su opinión sobre el asunto, ¿debemos entender que da por válida la opinión expresada por la portavoz?«.

Pero tampoco hubo respuesta, sino silencio y boca apretada de Irene Montero. Después, a la salida, fuentes cercanas a la ministra de Unidas Podemos explicaron que ya antes de la rueda de prensa, se le había indicado que ésta sería la dinámica. Y que «siempre es así con Irene, basta mirar las dos últimas veces que ha comparecido en Moncloa». En todo caso, la portavoz le recordó las cinco veces que sería ella la que contestara, y ella se plegó a ese criterio.

Los mensajes de Moncloa

La realidad es que el Gobierno pretendía, con la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este lunes, fijar una única posición al respecto. Después de las dos comparecencias de Pedro Sánchez posteriores al asalto a la verja de la ciudad española en el norte de África, en las que el presidente no se refirió en ningún momento a los fallecidos.

El presidente ha aparecido estos días con un mensaje radicalizado en los dos extremos: a la izquierda, con ese mensaje de que el suyo es un «Gobierno incómodo para los poderes económicos», y a la derecha con el de que la gestión del asalto a la Melilla que se salda con 23 personas muertas aplastadas por una avalancha contra la valla, estuvo «bien resuelto».

[Videoblog – «Bien resuelto»: dos palabras que van a perseguir a Sánchez]

Esta vez, los servicios de Moncloa sí prepararon un largo argumentario para dejar claros varios puntos.

Uno, que «esas imágenes», publicadas este lunes por EL ESPAÑOL, «nos conmueven a todos». Es más, que «habríamos dejado de ser humanos si no se nos encogiera el corazón y el alma al ver ese sufrimiento en otras partes del mundo».

Dos, que el Gobierno sí «lamenta estas pérdidas, la pérdida de vidas humanas», y que lo hace «profundamente». Y que, por tanto, en boca de Rodríguez, se trasladaba «el pesar del Ejecutivo a todas las víctimas». Es decir, «a los heridos, ya sean inmigrantes o miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado o de la Gendarmería marroquí, y a las familias de los fallecidos».

Tres, que éste es un problema que «hay que marcarlo bien». Es decir, que los únicos responsables son «las mafias internacionales que trafican con seres humanos que provocan estas situaciones trágicas». Por eso, Moncloa sostiene que «hay que combatir desde los Estados y las alianzas internacionales ese trato inhumano»

Cuatro -que es donde empieza la clave política de la especia de censura a la ministra de Unidas Podemos para intentar que no se visualizasen las divisiones en la coalición-, que «como Gobierno, trabajamos y velamos por la integridad de nuestro país», incluidas, por supuesto, Ceuta y Melilla. «Y por eso, reconocemos el trabajo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y de los de Marruecos, porque juntos velamos por proteger nuestra frontera».

[El PP pide a Sánchez que se retracte: con 23 muertos el caso de Melilla no está «bien resuelto»]

Porque, como aseveró el viernes y el sábado Sánchez, el Gobierno se reitera en que ésta ha sido «una agresión a la frontera de España» y que «eso es agredir una frontera europea».

Y cinco -como las preguntas no contestadas-, que «el compromiso de este Gobierno con la política de inclusión de los migrantes» es evidente. Y que responde a «la solidaridad de la sociedad española». Rodríguez hizo, entonces, una enumeración de medidas y acciones del Ejecutivo para demostrar el «esfuerzo sin precedentes» del Ejecutivo en este campo.

Y así, recordó las nueve instalaciones abiertas en Canarias en otoño de 2020 «tras la enorme presión migratoria sobre las islas» y la respuesta tras «la crisis en Ceuta, en la primavera de 2021»… en ambos casos, sin citar a Marruecos.

Además, hizo referencia a la «coordinación de la evacuación de hasta 500 familias afganas» en el verano de 2021, en las bases de Rota y Torrejón, «por las que la presidenta de la Comisión Europea proclamó que España era el alma de Europa«. Y, por último, hizo referencia a todas las medidas -la última, de este mismo Consejo de Ministros- para facilitar la inclusión de decenas de miles de refugiados ucranianos.

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