Muere a los 82 años Isao Takahata, cofundador del estudio Ghibli y creador de Heidi y Marco

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El director de cine y guionista de animé japonés Isao Takahata, cofundador del estudio Ghibli, ha fallecido a los 82 años a causa de un cáncer de pulmón, según ha informado este viernes el estudio del realizador. El realizador fue mundialmente conocido por sus series animadas como ‘Marco’ y ‘Heidi’, la ‘niña de los Alpes’.

Takahata fue famoso por ‘La tumba de las luciérnagas’, una galardonada película de 1988 sobre el sufrimiento de dos hermanos separados de sus padres durante la Segunda Guerra Mundial.

La película se basó en la experiencia de Takahata cuando tenía 9 años en 1945, mientras huía de un ataque aéreo estadounidense descalzo y en pijama, en medio de montones de cadáveres en Okayama, en el oeste de Japón. “El cuento de la princesa Kaguya”, su último filme realizado en 2013, fue nominado al Oscar a la Mejor Película Animada.

Takahata trabajó en varias series de animé para televisión con el cofundador del estudio Ghibli, Hayao Miyazaki, en las cuales abordaron temas sociales que abarcan desde la guerra al medioambiente. Fue galardonado en 2015 con la Orden de las Artes y las Letras de Francia.

El estudio Ghibli anunció en un comunicado que Takahata murió a primera hora del jueves en un hospital de Tokio a consecuencia de un cáncer de pulmón.

Nacido en 1935 en la actual Ise, en la prefectura de Mie, a unos 450 kilómetros de Tokio, Isao Takahata comenzó su carrera en los estudios de animación Toei en 1959. Allí fue donde conoció a Hayao Miyazaki, con quien colaboró estrechamente durante años, sobre todo en series para la televisión como “Heidi” (1974) o “Marco” (1976).

Realizador comprometido y apasionado de literatura francesa, que estudió en la universidad, Isao Takahata creó en 1985 el estudio de animación Ghibli con Miyazaki, más joven que él, discípulo, cómplice y a veces también rival.

Se hizo un nombre con “La tumba de las luciérnagas” (1988), la historia de dos huérfanos durante la Segunda Guerra Mundial que muchos consideran la mejor película de este cineasta galardonado con numerosos premios en su país y en el extranjero.

Niño de la guerra

Esta obra desgarradora estaba inspiraba en su propia experiencia, cuando era un niño, del bombardeo estadounidense sobre la región de Okayama donde vivía en 1945. Aterrorizado, huyó descalzo y en pijama con una de sus hermanas, según contó en una entrevista publicada en 2015 en el diario en inglés Japan Times.

De regreso a su casa, recuerda haber visto numerosos cadáveres apilados en las calles. “Tuvimos suerte de salir con vida”, dijo.

La historia comienza con la muerte del pequeño Seita y de su hermana Setsuko. “Es traumático para los espectadores ver cómo se destruye la vida de dos seres felices y verlos morir. Trato de aliviar el sufrimiento del público revelándolo todo de entrada”, explicó.

La experiencia bélica también le condujo a defender cualquier intento de enmendar el artículo 9 de la Constitución pacifista de Japón, que estipula que “el pueblo japonés renuncia para siempre a la guerra”.

Tahakata dirigió también “Recuerdos del ayer” (1991), “Pompoko” (1994) y “Mis vecinos los Yamada” (1999), y produjo varias películas de Miyazaki como “Nausicaä del valle del viento” o “El castillo en el cielo”.

Más recientemente, adaptó en imágenes “El cuento de la princesa Kaguya”, un redescubrimiento de este clásico nipón que le valió una candidatura al Óscar de mejor película animada en 2015. Había anunciado que sería su última obra.

Estrenada en Japón en noviembre de 2013, esta cinta es la adaptación de un cuento popular del siglo X, considerado uno de los textos fundadores de la literatura japonesa. Impregnado de una poesía infinita, la obra teje su trama y desarrolla las emociones de sus personajes, dibujados al carboncillo, en un decorado en tonos pastel que parece una acuarela.

El diario Asahi Shimbun precisó este viernes que el cineasta, que fue condecorado Oficial de la Orden de las Artes y las Letras francesa en 2015, será enterrado en los próximos días en la intimidad antes de una ceremonia más multitudinaria el 15 de mayo.