Inicio Actualidad Nadal reaparece con paliza y rozando la perfección ante Bautista

Nadal reaparece con paliza y rozando la perfección ante Bautista

Rafael Nadal está de vuelta en el circuito y ha traído consigo su versión más temible. El tenista manacorense debutó en el Masters 1000 de Montecarlo aplastando a Roberto Bautista (6-1, 6-1) en un encuentro prácticamente perfecto en el que guiado por su derecha y sus piernas, Rafa no dejó ninguna duda de que se encuentra en perfecto estado para una gira que va a exigir lo mejor del mejor jugador en pistas de tierra.

La tierra del Monte Carlo Country Club es una de las preferidas del rey de la arcilla y cuando Rafa llega al Principado no es para algo que no sea arrasar, no importa la inactividad ni un contrincante de gran nivel para el casi siempre traicionero primer partido. Enfrente del número dos del mundo, un Roberto Bautista que sabía a lo que se enfrentaba, pero intentaría mantener la honra y, por qué no, subsistir hasta ver si la oportunidad de sorpresa se convertía en realidad.

Los primeros instantes del partido dejaron constancia de la superioridad de Nadal, que lleva un mes entrenando en arcilla y preparándose para una gira clave para su posición en el ranking. El balear supo como correr, pausar y dominar el juego hasta convertir a Roberto, uno de los jugadores más sólidos del circuito, en una marioneta que manejaba a su antojo punto a punto. El primer break del encuentro dio paso a un cúmulo de puntos en los que Bautista dio con la tecla para encarrilar, pero que siempre acababan del lado de Rafa.

Así las cosas, los juegos fueron cayendo del lado de Rafa de forma irremediable. La derecha alta cruzada, la paralela ganadora, la dejada… todo era un monólogo y una exhibición de Nadal, que sólo aflojó medianamente para que Bautista y aprovechara en el alambre para evitar un rosco sustituido por el 6-1 inicial que pronto subiría al marcador.

La inercia ganadora de Nadal le permitió continuar con su impoluta actuación rompiendo el saque de un alicaído Bautista en el segundo set. El de Castellón, dotado de una de las derechas más contundentes del circuito, sumó su primer winner del partido pasados los 50 minutos de juego. Antes había golpeado varios drives merecedores de esta catalogación, pero Rafa no sólo las había tocado si no que en su mayoría volvieron a campo contrario sin ninguna ventaja para Roberto.

Con prácticamente todo perdido, Rober cambió su estrategia y se soltó para sumar su primer juego y acto seguido tuvo tres bolas de break para igualar la contienda, pelotas que despertaron a Nadal de un mínimo letargo y le devolvieron a una perfección tenística que terminó de desquiciar a Bautista, víctima de una reaparición inmejorable del mejor tenista de la historia en tierra batida.