Navidad fría en Belén en protesta por el reconocimiento de Trump a Jerusalén

Los palestinos se preparan para celebrar la Navidad en la ciudad cisjordana de Belén, la localidad en la que la tradición cristiana sitúa el nacimiento de Jesús de Nazaret. Sin embargo, no será una Navidad tranquila ni especialmente festiva. Las celebraciones de este domingo de Nochebuena se celebran en una situación por las últimas protestas violentas tras el reciente reconocimiento del presidente de los EE.UU., Donald Trump, a Jerusalén como capital de Israel.

De hecho, los enfrentamientos en las últimas semanas entre manifestantes palestinos y las fuerzas israelíes –que no se ha reproducido este domingo–, han condicionado absolutamente las celebraciones, menos abundantes que otros años. Las propias autoridades palestinas han optado por reducir el número de actos oficiales también en protesta por las palabras de Trump, lo que ha provocado algunas protestas entre los fieles y los turistas.

Los scouts cristianos de Belén, durante las tradicionales procesiones de la plaza del Pesebre. Al fondo a la izquierda, una pancarta en contra de las palabras de Trump reconociendo Jerusalén como capital de Israel
Los scouts cristianos de Belén, durante las tradicionales procesiones de la plaza del Pesebre. Al fondo a la izquierda, una pancarta en contra de las palabras de Trump reconociendo Jerusalén como capital de Israel (Atef Safadi / EFE)

En este contexto, los representantes del Vaticano cruzaron el puesto de control militar israelí llegados desde Jerusalén antes de la tradicional misa de Nochebuena en la Iglesia de la Natividad. El administrador apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, principal clérigo católico en Tierra Santa, llegó desde Jerusalén envuelto de numerosas medidas de seguridad. Su limusina negra fue escoltada por un grupo de hombres en motocicletas, algunos de ellos con sombreros rojos de Santa.

Pizzaballa, que la semana pasada rechazó la decisión de Estados Unidos, ha intentado ahora mantenerse al margen de la polémica política y centrase en las celebraciones litúrgicas. Saludando y con abrazos a los fieles que le esperaban, se ha dirigido hacia la Iglesia de la Natividad, donde se celebra la misa de medianoche.

El administrador apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, en la Iglesia de la Natividad
El administrador apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, en la Iglesia de la Natividad (Abed Al Hashlamoun / EFE)

Las estampas típicas de un día como éste se han ido sucediendo Cientos de fieles lugareños y extranjeros se reunieron en la plaza del Pesebre, lugar del supuesto nacimiento de la figura central de la religión cristiana, mientras los Scouts palestinos desfilaban frente al árbol de Navidad haciendo sonar sus gaitas. Sin embargo, la imagen ha contado con una nueva decoración fruto de la tensión política: acompañaban los motivos navideños una pancarta en protesta por la declaración de Trump sobre Jerusalén.

El alcalde de la localidad santa, Anton Salman, ha declarado que, a pesar de todo, espera que esta Navidad sea especialmente festiva: “Queremos mostrar a la gente que somos personas que merecemos la vida, merecemos nuestra libertad, merecemos nuestra independencia y merecemos Jerusalén como nuestra capital”. “Decidimos limitar las celebraciones navideñas a los rituales religiosos como una expresión de rechazo, enojo y simpatía hacia las víctimas que cayeron en las recientes protestas”, aseguró.

Fieles en la Iglesia de la Natividad
Fieles en la Iglesia de la Natividad (Abed Al Hashlamoun / EFE)

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