Noemí Casquet: “Alberto es mi pareja principal, él tiene prioridad sobre todo”

Pronto; muy pronto se intuyó Noemí Casquet poliamorosa.

-En clase siempre me gustaba más de un chico. Se lo contaba a mi madre y ella decía: “No, hija, no. Tienes que escoger a uno”. Y yo: “¿Pero por qué, si me gustan los dos?”

-Eso fue hace mucho. ¿Cómo evolucionó? ¿Cómo llegó a ponerlo en práctica?

-Pues mire, durante estos años he ido conociendo a varias personas que me han hablado de la no monogamia. Un profesor de inglés, otro profesor de la facultad, Amarna Miller…

-La actriz.

-La actriz porno, sí. En una época hice dirección y producción de cine para adultos, lo compaginaba con mi profesión de periodista, y en esa época Amarna me introdujo ya en el concepto de poliamor. Y a mí me caló.

-Hasta el punto de ponerlo en práctica.

-Sí, en mi relación con Alberto, que era la segunda relacón larga y monógama de mi vida. Él al principio pensó que le estaba proponiendo un tema ‘swinger’. Luego entendió que no. Lo importante es que Alberto y yo siempre hemos compartido una mentalidad abierta.

-¿Y entonces? ¿Cambiaron las coordenadas de su relación? No debe ser fácil.

-Bueno, por primera vez hablamos de la relación que teníamos y de la que queríamos; y la abrimos a la no exclusividad sexual.

-Que no poliamor.

-No. Al principio era acostarse con otras personas. Era solo sexo.

-Insisto: no debe ser fácil. Ni eso ni lo que vino después.

-No lo es. Al principio fue muy duro. No tienes las herramientas suficientes para gestionar los celos. Y no me gusta decir celos, son inseguridades, miedos. Pero queríamos hacerlo y sabíamos que era cuestión de aprendizaje. Él se acostó con una chica, yo con un chico y casi se acaba la relación. No quiero decir que fue maravilloso porque no lo fue.

-¿Y el salto al poliamor?

-Pues mire, el hecho es que yo soy una persona sexual, sí: pero también resulta que no me gusta acostarme con una persona solo por sexo. Necesito conexiones. Eso fue lo que nos hizo dar el salto al poliamor.

-Leí un texto suyo donde mencionaba el contrato.

-El contrato, sí. Bueno, es un acuerdo, cada uno lo llama como quiere.

-¿Y en qué consiste? ¿Es algo verbal o realmente es un contrato escrito?

-Bueno, nosotros lo tenemos oral pero ahora lo vamos a poner por escrito, básicamente porque yo me olvido de cosas. El acuerdo tiene que estipular lo que está aceptado. El qué, el cómo, el cuándo, el dónde. Qué está permitido y qué no.

-Explíqueme, ¿cómo es hoy su vida amorosa?

-Pues ahora mismo estoy con Alberto y estoy con otra persona. Hay algo que se llama responsabilidad afectiva que significa ser consciente de cuántas relaciones es posible gestionar sin hacer daño a nadie. Ahora mismo puedo gestionar dos. Eso sí, Alberto es mi pareja principal, él tiene prioridad sobre todo.

-¿Está enamorada de los dos?

-Sí. ¿Pero es el mismo amor? No.

-¿Significa que los celos han sido erradicados?

-No. Yo siento celos como todo el mundo, no soy un robot. Pero trabajo con ello, y sé lo que estoy sintiendo a cada momento y por qué, y cómo hacer para dejar de sentirme así.

-¿Se siente contenta, satisfecha?

-Mucho. Me siento feliz, excesivamente feliz. Con las relaciones poliamorosas no sabes cuánto vas durar, nunca te planteas que vas a durar toda la vida, así que vives el presente de otra manera.

Loading...