Así es la justicia española: El autor del atentado de Barcelona apenas pasaría un máximo de ocho años en un centro de menores

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A Moussa Oukabir, de ser hallado, no se le aplicaría una pena de 40 años de prisión por cada uno de los asesinatos perpetrados ya que no está sometido al Código Penal sino a la Ley de responsabilidad penal de menores. Así pues, la pena máxima a la que se enfrenta sería de un máximo de 8 años, aunque si demuestra reinserción y arrepentimiento podrían quedarse en apenas cinco años.

Moussa Oukabir es, por el momento, el blanco en el que se centran las pesquisas policiales después de que ayer una furgoneta sembrara el terror en el corazón de Barcelona. Según fuentes de la investigación, el joven, de 17 años, –que alcanzará la mayoría de edad en octubre- podría ser el autor material del atropello masivo. Una cuestión que los Mossos d’Esquadra todavía no han confirmado ya que el conductor se dio a la fuga a la carrera después de arrollar a los peatones.

Por el momento, los cuerpos de seguridad trabajan para encontrarlo, pues si bien se pensó en un primer momento que el conductor del vehículo era su hermano mayor, Driss Oukabir, detenido ayer en Ripoll (Girona), las hipótesis que ahora se barajan apuntan a que el menor le robó el pasaporte para alquilar dos furgonetas a su nombre. Una de ellas fue la utilizada en la masacre, mientras que la otra fue localizada en la tarde de ayer en el municipio barcelonés de Vic.

Ocho años de internamiento por los asesinatos

Aunque no consta que el joven tenga antecedentes penales, de confirmarse que es el autor material del atentado, Moussa se enfrentará a «una medida de internamiento en un centro de menores de ocho años como máximo», según explica el abogado Aarón Quintana Morgado, «complementada, en su caso, con otra medida de libertad vigilada para cuando cese la privación de libertad de hasta cinco años, y ello con la correspondiente asistencia de un educador social».

Dos medidas que distan mucho de la pena de cuarenta años de prisión que, en abstracto, cabría imponerle por cada uno de los asesinatos perpetrados, ya que al ser menor de edad «no está sometido al Código Penal sino a la Ley reguladora de la responsabilidad penal de los menores», señala el letrado. «En este punto la ley es meridiana, ya que dice taxativamente que esta sería la respuesta a aplicar si al tiempo de cometer los hechos el sujeto tuviera dieciséis o diecisiete años», explica Quintana, quien señala que, por tanto, «es indiferente que queden apenas dos meses para que Moussa alcance la mayoría de edad». Además, comenta que si hubiera tenido menos de catorce años estaría directamente exento de responsabilidad penal.

Sin perjuicio de esas medidas, Quintana señala que «el juez también podría inhabilitarlo de forma absoluta para ostentar cargo público durante un tiempo máximo de quince años, aunque todo depende de al duración del internamiento en el centro de menores», comenta.

Moussa Oukabir

La «tibieza» de la ley de menores

Una respuesta «concebida para obtener la rehabilitación del menor», explica Emilio Cortés, catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Extremadura, quien critica la tibieza de la ley de menores en determinados aspectos. «Es una ley que lleva en funcionamiento desde el año 2000. La experiencia dice que es necesario, como ocurre con otras normas, recrudecerla para introducir en supuestos como el de ayer la posibilidad de aplicar penas de privación de libertad, pues la actual ley solo contempla las medidas de internamiento que en nada equivalen a la estancia del reo en prisión», señala.

Y es que, como dice el profesor, el proceso que en su caso se dirija contra Moussa no seguirá los cauces que la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece en cuanto a las partes mayores de edad, sino que estará sometido a la regulación que hace la legislación sobre menores. «Es por ello que no habrá una primera fase de investigación dirigida por el juez de instrucción sino que se incoará un expediente de reforma por la fiscalía de la Audiencia Nacional, dirigido al esclarecimiento de los hechos. Tras ello, el Ministerio Público dará cuenta de la investigación al juez de menores, que será el encargado de dirimir la responsabilidad de Moussa en la masacre de Barcelona», explica el catedrático.

Además, hasta que tenga lugar la fase de audiencia –lo que equivaldría al juicio oral si se tratara de una parte mayor de edad-, no podrá dictarse respecto a él una medida cautelar de prisión provisional sino, a lo sumo, «una medida cautelar de internamiento en un centro de menores», comenta Cortés.

Por este motivo, y a pesar de haber «conexidad delictiva» -identidad de hechos punibles y sujetos agraviados- entre los cuatro detenidos por los atentados de Barcelona y Cambrils (Tarragona), Cortés explica que el proceso se sustanciará respecto a los mayores de edad ante la Audiencia Nacional mientras que Moussa, una vez hallado, pasará a depender del juez de menores.