Ocho proetarras detenidos tras encadenarse para apoyar a los agresores de Alsasua

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Ocho proetarras (cinco hombres y tres mujeres) han sido detenidos este martes tras encadenarse a las ventanas de la Delegación del Gobierno en Navarra e intentar entrar por la fuerza, en un acto de protesta por la sentencia del caso Alsasua. Los ocho han sido desalojados y posteriormente arrestados y han quedado en libertad acusados de desórdenes públicos. En la protesta han sido identificadas otras 50 personas ,y la Policía Nacional ha tenido que usar cizallas para cortar las cadenas.

A media mañana un grupo de jóvenes radicales con carteles en los que figuraban los rostros de los agresores de dos guardias civiles y sus novias, (hechos ocurridos en octubre de 2016), se congregaba en torno a la delegación del Gobierno. Allí se distribuían entre la puerta principal y los laterales del edificio. Portando las imágenes de los condenados, y coreando proclamas en euskera sobre la juventud vasca, han permanecido varios minutos.

En un momento dado, se han dirigido a la entrada y han cruzado la puerta de acceso mientras gritaban ‘Askatu Altsasukoak’ (Libertad para los de Alsasua). Los manifestantes no han podido penetrar en la sede del Gobierno central en la comunidad foral tras lo que ha hecho acto de presencia la Policía y han sido detenidos.

Al mismo tiempo, en la puerta principal de la delegación, otro grupo  de jóvenes arrojaba octavillas y pegaba carteles anunciando movilizaciones para los días 14 y 15, previas a la manifestación que los partidos del entorno de ETA han convocado para el próximo sábado. Una concentración  de apoyo a las familias de los ocho vecinos de Alsasua condenados a penas de entre 2 y 13 años de cárcel por la salvaje agresión.

La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ordenaba  hace una semana el inmediato ingreso en prisión de cuatro de los ocho condenados que estaban el libertad provisional ante el posible riesgo de que se fugaran. Los ocho agresores de Alsasua, de entre 21 y 32 años de edad, fueron condenados a penas de entre 2 y 13 años de cárcel por delitos de atentado a agentes de la autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas. 

La Guardia Civil procedía a la detención de Julen Goicoechea, Jon Ander Cob, Aratz Urrizola e Iñaki Abad por orden del juez ante el riesgo de que se fugaran. Del resto de condenados, Ohian Arnanz  (13 años de prisión), Adur Ramírez y Jokin Unamuno (ambos 12 años) ya se encontraban en prisión preventiva desde que fueron detenidos a finales de 2016. Ainara Urquijo, por su parte, fue condenada a dos años, por lo que no tendrá que ingresar en la cárcel al carecer de antecedentes penales.