Pablo Iglesias convoca una asamblea

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha propuesto, en nombre de Podemos, IU, En Marea y Catalunya en Comú, al conjunto de fuerzas políticas “comprometidas con la democracia y la defensa de los derechos civiles” la creación de una asamblea estatal extraordinaria de parlamentarios y alcaldes que reivindique “el diálogo, la convivencia y la libertad de expresión”, como respuesta a lo que considera una deriva autoritaria del Gobierno en su gestión de la crisis catalana. La iniciativa va dirigida a cargos electos de cualesquiera de las cámaras estatales y autonómicas del país, así como a regidores de ciudades de más de 50.000 habitantes de todo el Estado.

Iglesias asegura que el conflicto entre el Gobierno del estado y el de la Generalitat ha derivado en un menoscabo de los derechos políticos y civiles, con “prohibición de actos y reuniones políticas, entrada en imprentas y medios de comunicación, secuestro de revistas y prohibición de campañas publicitarias”, además de la ofensiva de la fiscalía contra los alcaldes catalanes, que “amenazan la convivencia democrática”, y ponen en cuestión los cimientos de la democracia, explicó, y que ha llevado a Catalunya y España a una situación de excepcionalidad.

El líder de Podemos compareció en el Congreso acompañado por los portavoces del grupo confederal, Irene Montero, Xavier Domènech
, Alberto Garzón y Yolanda Díaz, tras una reunión del grupo Rumbo 2020 –el llamado shadow cabinet de Podemos- esta mañana en el Parlamento en la que participaron como invitados, además de los citados, el teniente alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, el eurodiputado de ICV Ernest Urtasun, el líder de Catalunya En Comú, Xavier Domènech, y la portavoz de Catalunya En Comú, Elisenda Alamany. No estaba entre los invitados el secretario general de Podem, Albano Dante Fachin, lo que expresa su distanciamiento con Iglesias y la dirección política de Podemos.

Contactos discretos con Puigdemont y Junqueras

La iniciativa es fruto de la intensa actividad del consejo político asesor de Podemos, Rumbo 2020, según ha podido saber La Vanguardia, en la que se han sucedido los contactos discretos con numerosas fuerzas políticas, incluidos los principales actores del espectro catalán, el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, el vicepresident, Oriol Junqueras, así como la coordinadora del PDECat, Marta Pascal.

Los contactos se han extendido a fuerzas políticas de todo signo, con el objetivo de visualizar un marco de representantes de los ciudadanos que disiente de la involución democrática que está impulsando el PP para responder a la situación en Catalunya.

El objetivo

Redactar un manifiesto que exhorte al gobierno a “dialogar con la Generalitat y a buscar soluciones políticas democráticas”

El objeto de la asamblea será la redacción de un manifiesto que exhorte al gobierno a “dialogar con la Generalitat y a buscar soluciones políticas democráticas al conflicto en Catalunya que permitan a todos los catalanes y catalanas convocar un referéndum acordado con el estado para decidir su futuro”, a la vez que emplaza al Gobierno “a cesar con la política de excepcionalidad que amenaza las libertades fundamentales propias de la democracia”. “Frente a la excepcionalidad, apostamos por la democracia”, ha subrayado Iglesias.

La proclama del jefe de filas de Podemos ha sido respaldada por el líder de los comuns. Domènech ha considerado que, en la actual situación, “es más necesario que nunca un posicionamiento democrático del conjunto de las fuerzas del Estado, más allá del posicionamiento sobre el 1-O”. En la misma línea, Garzón ha alertado de la actuación del Gobierno del PP en esta crisis, de la que ha dicho que “no solo afecta a la población catalana”, sino “al conjunto de la ciudadanía”, por lo que “debería hacer reaccionar a los que tengan convicciones democráticas.

Frente a la excpecionalidad, apostamos por la democracia”

Pablo Iglesias

Líder del grupo de Unidos Podemos

Fuentes de Podemos señalan que la intención de la dirección es que esta reunión de carácter excepcional se produzca en un lugar que no sea Madrid ni Barcelona, y los morados se inclinan por elegir Navarra para celebrar la Asamblea.

A lo largo del fin de semana los contactos se han ido sucediendo, y Unidos Podemos y sus confluencias cuenta con recibir el apoyo y la participación de Junts pel Sí, BNG, las CUP, y Compromís, aunque las direcciones de estos partidos se pronunciarán oficialmente en las próximas horas.

Es más necesario que nunca un posicionamiento democrático del conjunto de fuerzas del estado, más allá del posicionamiento sobre el 1-O, que es claramente ya un acto de afirmación de las libertades”

Xavier Domènech

Líder de Catalunya en Comú

Se busca apoyo del PNV

Iglesias se ha comunicado también con la dirección del PNV, en concreto con Andoni Ortúzar, presidente del Euskadi Buru Batzar, órgano que abordará esta tarde la cuestión y decidirá si participa en la iniciativa de Iglesias. Tras las conversaciones de este fin de semana, Podemos espera que, si el PSOE decide no participar, al menos respete la legitimidad de la iniciativa.

El precedente de Cambó

La Asamblea de parlamentarios tiene precedentes históricos como expresión del disenso de los cargos electos. En 1917 se produjeron sendas reuniones de este órgano informal, convocado por Francesc Cambó, después de que sus reivindicaciones de reconocimiento de las regiones fueran desdeñadas por el jefe del gobierno, Eduardo Dato. La asamblea se reunió en Barcelona el 19 de julio de 1917, con el objetivo de “deliberar y resolver sobre la organización del Estado, la autonomía de los municipios y los demás problemas que las circunstancias plantean con apremio inaplazable para la vida del país”. Dato calificó de “separatista y revolucionaria” la iniciativa, pero no logró evitar que 68 parlamentarios, una veintena de ellos de fuera de Catalunya, se reunieran. Las fuerzas del orden disolvieron la reunión y detuvieron a los participantes, aunque fueron puestos en libertad enseguida.

Hubo una segunda reunión el 30 de octubre del mismo año en la que los participantes exigieron el fin del turno de partidos, y mientras se celebraba, Cambó fue llamado por Alfonso XIII, que aceptó una parte de sus reivindicaciones, y 24 horas después nombró un gobierno de concentración de carácter liberal conservador y en el que estaba presente la Liga Regionalista de Cambó presidido por el liberal Manuel García Prieto, del que quedó apartado Eduardo Dato.

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