¿Por qué Irene Montero sube como la espuma y se convierte en la segunda mejor pagada en Podemos?

    Era un secreto a voces pero ya no se puede ocultar. Varios medios de comunicación han confirmado la relación de pareja existente entre Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, e Irene Montero, la nueva portavoz de la formación morada en el Congreso. Unas imágenes publicadas por OKDiario así lo demuestran.

    Hace un año que Iglesias y Montero que esconden su pasión pero no han aguantado más. No han podido reprimir por más tiempo su felicidad ni sus verdaderos sentimientos, y han dado rienda suelta a su amor.

    Irene Montero, una jovencita descarada y sin experiencia

    Portada de la revista Tiempo

    Irene Montero es jovencita, tiene 29 años, sin experiencia en política institucional -ni tiempo para haberla tenido- y prácticamente sin experiencia laboral. Montero posee la “cualidad” del descaro, que le ha llevado a ser la portavoz del grupo parlamentario en la Cámara Baja.

    La nueva novia de Pablo Iglesias ha jugado un papel de primera línea en Vistalegre II. Montero ha disparado duras críticas al errejonismo, al que acusó de ser “dócil” con el PSOE o de querer parecerse a él. Por eso, defiende un Podemos más activista al que no le puede gustar más “la moqueta que el asfalto”.

    La joven parlamentaria lleva más de un año y medio de noviazgo con Pablo Iglesias. Este verano algunos medios ya informaban de que la pareja podría estar viviendo en un piso situado en una finca privada de Rivas Vaciamadrid, feudo histórico de Izquierda Unida en la Comunidad de Madrid.

    Tania Sánchez, la antigua novia, relegada personal y políticamente

    Aunque con su anterior novia Tania Sánchez (37 años), Iglesias dejó algún beso de amor para el recuerdo, con Irene (29) la relación es distinta. El secretario general de los podemitas prefiere vivir su enamoramiento en la intimidad y suele acudir a los actos como jefe y ella como subordinada.

    “Colocar a los amigos en puestos de responsabilidad puede ser algo legal pero no deja de ser corrupción”

    Tania Sánchez, en los buenos tiempos