Pablo Iglesias pierde su moción de censura a Rajoy

Pablo Iglesias ha perdido su moción de censura. Tras dos días de largas e intensas intervenciones, el líder de Podemos solo ha logrado el apoyo de ERC y Bildu. Su intento de echar a Mariano Rajoy ha sumado 82 votos. La gestión del presidente del Gobierno se ha visto avalada por 170 diputados, los del PP, Cs y CC. El PSOE y el PDeCAT se han abstenido.

No es sin embargo la de Iglesias una derrota total. Podemos interpuso su moción con dos fines: ahondar en el talón de Aquiles del PP, la corrupción, y ganar visibilidad como partido líder de la oposición ante un PSOE en pleno proceso de reconstrucción. Los morados han conseguido ambos objetivos. Su portavoz, Irene Montero, tuvo el martes ocasión de repasar durante casi tres horas la corrupción de los populares. E Iglesias ha acaparado portadas ante un Pedro Sánchez desaparecido en combate.

Debate sobre el derecho a decidir

Rajoy, que pasó varias semanas deshojando la margarita de si participaba o no en la moción, se convirtió en protagonista de la jornada del martes. Contestó tanto a las intervenciones de Montero como de Iglesias, aprovechó para reivindicar su gestión, se presentó como el garante de la estabilidad económica y política y consiguió pasar de puntillas sobre la lacra de la corrupción. Al presidente, criticado por su devoción por el plasma, el debate de la moción le ha dado ocasión de lucirse.

En el largo diálogo que establecieron Rajoy e Iglesias tuvo un papel destacado el asunto de Catalunya. El presidente mantuvo su oposición al referéndum de Carles Puigdemont e insistió en que no se celebrará. El líder de Podemos se mostró favorable al derecho a decidir y dispuesto a respaldar una consulta si llega a gobernar. No obstante, en ese largo intercambio, ambos dirigentes pasaron de puntillas por el programa alternativo de gobierno presentado por Iglesias.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, durante su intervención en la segunda jornada del debate de la moción de censura de El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, durante su intervención en la segunda jornada del debate de la moción de censura de (Ballesterod / EFE)

Albert Rivera ha solventado esta mañana ese olvido y ha dedicado su discurso a rebatir las medidas económicas y de regeneración del líder de Podemos. El presidente de Ciudadanos se ha burlado de algunas de esas propuestas, porque ya se han realizado, por ser inviables e incluso por ser imposibles: “Iglesias quiere eliminar el secreto bancario y en España no hay secreto bancario”, ha señalado Rivera, quien también ha aprovechado para sacar pecho de las medidas que ha logrado impulsar su partido con su acuerdo con el PP.

A Iglesias no le ha hecho ninguna gracia esa intervención y se ha lanzado a la yugular de Rivera a quien ha acusado de ignorante, de vendedor de productos bancarios y hasta de “facha” por haberse afiliado al PP en Catalunya en el año 2002. Muy distinta ha sido la actitud del secretario general de Podemos con el portavoz del PSOE en el Congreso, José Luis Ábalos, a quien ha tratado con guante de seda. Iglesias ha lanzado durante este debate una oferta al nuevo PSOE de Pedro Sánchez para crear una mayoría de izquierdas alternativa al Gobierno del PP.

El portavoz del PSOE, José Luis Ábalos, durante su intervención hoy en el Congreso El portavoz del PSOE, José Luis Ábalos, durante su intervención hoy en el Congreso (Emilio Naranjo / EFE)

Ábalos, que ha sido la revelación de la jornada, ha arrancado con las clásicas críticas al Gobierno por su gestión económica. Ha seguido con la corrupción, un asunto en el que no tenía mucho que aportar después de la extensa intervención de Montero al respecto. Cuando ya parecía que el discurso del portavoz socialista iba a pasar con más pena que gloria, Ábalos se ha venido arriba. Ha sacado un as de debajo de la manga: un informe interno de Podemos en el que se desvela que la intención de Iglesias al interponer la moción “no era echar al PP, sino liderar la indignación contra los populares y tensionar a Sánchez”.

El portavoz socialista no ha podido suplir la ausencia de Sánchez, que no es diputado y no ha aparecido por el Congreso durante el debate de la moción, pero sí ha dejado claro que el PSOE no se va a pasar al bloque del derecho a decidir como pretende Iglesias. Ábalos ha insistido en que “todo demócrata debe respetar la ley”, ha reafirmado el compromiso de su partido “con las medidas legales para impedir la ruptura de España” y ha recordado que el PSOE apuesta “por una reforma constitucional federal”.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (d), conversa con el portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando, tras la votación en el pleno del Congreso El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (d), conversa con el portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando, tras la votación en el pleno del Congreso (Ballesteros / EFE)

El debate de la moción ha transcurrido por unos derroteros de elegancia y decoro parlamentarios poco habituales en lo que va de legislatura. La intervención del portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, ha puesto fin a esa tónica de buenos modales. Hernando ha hablado de irregularidades de algunos dirigentes de Podemos, ha asegurado que los morados tienen un diputado pederasta y ha tratado de sacar a Iglesias de sus casillas al mencionar su relación sentimental con Montero. Pero Iglesias no ha caído en la trampa, se ha mordido la lengua y ha mantenido ese decoro que tantas veces le ha reclamado la presidenta de la Cámara baja,Ana Pastor.

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