Pau Pérez, la víctima número 15 de un atentado que ha golpeado al mundo

El terrorismo ha golpeado Catalunya con los atentados en Barcelona y Cambrils, pero no entiende de países. Entre las víctimas mortales hay múltiples nacionalidades y los heridos por el atropello masivo en la Rambla proceden de más de una treintena de países diferentes, tal como se detalla a continuación en el mapa.

De las 15 víctimas mortales siete son mujeres y ocho son hombres, dos de ellos niños; seis tienen la nacionalidad española (una de ellas con doble nacionalidad española y argentina), dos son portuguesas, tres son italianas, una es estadounidense, otra canadiense, otra belga y una tiene la doble nacionalidad canadiense y británica.

Cinco de las seis víctimas mortales de nacionalidad española residían en Catalunya: dos vivían en Rubí (Barcelona), una en Vilafranca del Penedès (Barcelona), otra en Sant Hipòlit de Voltregà (Barcelona) y otra en Barcelona; mientras que la restante residía en Zaragoza.

Los ataques se han saldado con un total de 13 víctimas mortales en La Rambla y una en Cambrils (Tarragona), a la que se ha sumado la de Pau Pérez, el joven de Vilafranca fallecido en la Diagonal víctima de una agresión con arma blanca. En el nuevo balance de esta mañana ha bajado a nueve la cifra de los heridos en estado crítico y siguen ingresadas 50 personas.

Entre las personas fallecidas hay padres de familia, hijos, hermanos. Son vida rotas por el terrorismo. Entre ellos hay héroes y ejemplos.

Julian Cadman, el menor con nacionalidad australiana y británica

Julian Cadman, un niño de doble nacionalidad australiana y británica, es uno de los menores que se encuentra entre las víctimas mortales. La familia explica que estaba de vacaciones en Barcelona con su madre, que resultó herida en el atentado y se encuentra ingresada en un hospital. “Quisiéramos agradecer a todos los que nos ayudaron en la búsqueda de Julian. Su amabilidad fue increíble durante unos momentos difíciles”, ha señalado la familia, que subraya que sus oraciones y pensamientos “están con todas las personas afectadas”.

Acto de homenaje en recuerdo de las víctimas en la Rambla Acto de homenaje en recuerdo de las víctimas en la Rambla (Quique García / EFE)

Francisco López y su sobrino de 3 años, una familia “rota”

Francisco López, de 57 años, y su mujer caminaban por la Rambla. Los acompañaba su sobrino-nieto, la madre de éste y otra menor. Los terroristas truncaron sus vidas poco antes de las cinco de la tarde, cuando se lanzaron con una furgoneta a arrollar a todos los viandantes que se encontraban.

Francisco y su sobrino, de tres años, están entre los fallecidos. La mujer de López resultó herida grave. Natural de Lanteira, un pueblo de Granada, residía en Rubí desde los años sesenta, cuando llegó para labrarse un mejor futuro. Su hermana Raquel lo buscaba en Twitter desde el jueves. “Somos una familia rota”, dijo tras saber las peores noticias.

Muy querido en su localidad natal, por donde pasó en Semana Santa, las muestras de cariño en Rubí llenaron la plaza del Ayuntamiento.

Pepita Codina, el dolor en Sant Hipòlit

Pepita Codina, de 75 años, era vecina de Sant Hipòlit de Voltregà, en Osona (Barcelona). Falleció por las heridas en un centro hospitalario. Su hija Elisabet, también vecina de la misma localidad, resultó herida y trasladada al Hospital del Mar, donde está fuera de peligro según los últimos reportes. Los familiares las buscaban desde el jueves, tras el atentado.

La muerte la confirmó el alcalde de Sant Hipòlit, Xavier Vilamala, se mostró “muy afectado” por el fallecimiento. Igual que los 3.000 habitantes del lugar.

Velas y flores en la Rambla en recuerdo de las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils Velas y flores en la Rambla en recuerdo de las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils (Ana Jiménez)

Ana María Suárez, la fallecida en Cambrils

Originaria de Zaragoza y de 61 años, falleció por las heridas que le causó el atropello masivo de Cambrils. Murió el jueves al mediodía en el hospital Joan XXIII de Tarragona, a donde fue trasladada en estado crítico. Paseaba por la ciudad tarraconense con su marido y su hermana, con quien estaba de vacaciones. Ellos resultaron heridos.

Pau Pérez, hallado en el coche en Sant Just Desvern

Pau Pérez, de 34 años y que vivía en Vilafranca del Penedès, fue asesinado por arma blanca el pasado jueves por el terrorista huido del atentado en la Rambla. Su cadáver fue encontrado en el interior de su vehículo en un aparcamiento de Sant Just Desvern, frente al edificio Walden. Licenciado en ingeniería electrónica, trabajaba como ‘controller’ de averías para Seat.

Bruno Gulotta, el padre que fue héroe

Por otro lado, el Gobierno italiano ha confirmado la muerte de dos ciudadanos de esta nacionalidad. Uno es Bruno Gulotta, de 35 años y padre de un niño de seis años, Alessandro, y una bebé de siete meses, Aria. Se encontraba de vacaciones en la ciudad junto a su mujer Martina, con quien llevaba seis años casado, y sus hijos, que se encuentran ilesos. Era de Legnano, en la Lombardía.

Momentos antes del atentado caminaba de la mano de su hijo. Fueron de los primeros en ser arrollados. Se le considera un héroe, al proteger a sus hijos del atropello lanzándose delante de la furgoneta e interponiéndose en el camino que estaba su familia.

Trabajaba como comercial para un portal tecnológico de internet. Estudioso, profesional y lector insaciable, según un compañero de trabajo.

Luca Russo, un joven ejemplar

El otro italiano fallecido es Luca Russo, un joven ingeniero de 25 años, calificado de “brillante”, que paseaba con su novia por esta arteria de la ciudad condal. Su novia, Marta, ha resultado herida pero su estado no reviste de gravedad. Tiene un pie y un brazo fracturados.

“Estábamos caminando juntos y entonces en un momento estábamos bajo la furgoneta. Yo me caí, y me di cuenta de que Luca no estaba, no lo vi más desde ese momento, su cuerpo había sido barrido”, explicó Marta a la agencia Ansa.

Luca vivía en Bassano del Grappa, al norte de Venecia. Trabajaba desde hacía un año en una firma de ingeniería eléctrica. Todo un ejemplo en un país azotado por el desempleo juvenil. Racional, determinado, preciso, puntual… Así lo definen sus compañeros.

Jared Tucker, aniversario de boda truncado

Jared, estadounidense, estaba de vacaciones en Barcelona. De 42 años, y padre de tres hijas, estaba con su pareja Heidi disfrutando de la Rambla. Minutos antes del atentado hacía algo tan típico como tomar algo en una terraza de la arteria barcelonesa. Celebraban su primer aniversario de boda.

La furgoneta lo arrolló cuando se dirigía al baño del local en cuyas mesas estaban. Ella, mientras, curioseaba souvenirs en un kiosco, en el que acabó empotrada. Se recuperó, pero ya no pudo dar con Jared. “Me escondí en e kiosco y me quedé ahí mientras todos seguían corriendo y gritando”, explicó.

A él se lo empezó a buscar en las redes. Un sobrino lo reconoció en uno de los vídeos de después del ataque que circularon. Trabajaba en una empresa de piscinas desde los 16 años.

Ciudadanos recuerdan a las víctimas de los atentados en Barcelona y Cambrils Ciudadanos recuerdan a las víctimas de los atentados en Barcelona y Cambrils (Josep Lago / AFP)

Elke Vanbockrijck, siempre positiva

Belga de 44 años, Elke Vanbockrijck era madre de dos hijos de 10 y 14 años y residente en la localidad flamenca de Tongeren, cerca de Lieja. Acompañaba a los menores a su equipo de futbol todos los días. “Siempre tenía actitud positiva”, apuntan desde el club.

Estaba en la ciudad condal de vacaciones. Tanto el padre, policía, como los niños resultaron ilesos. “La recordaremos siempre como una mujer feliz, una madre comprometida y una esposa encantadora”, rezaba un mensaje del equipo en Facebook.

Silvina Pereyra, argentina en Barcelona

Nacida en Argentin a, Pereyra, de 40 años, también tenía nacionalidad española. Residía en Barcelona desde hacía diez años y trabajaba en La Boqueria, según la prensa argentina. Es originaria del barrio de Barracas, en Buenos Aires. Su muerte la confirmaron su padre y su hermana, que viven en Bolivia, después de que una prima la identificara en la morgue.

Carmen Lopardo

Carmen, italiana de 80 años, residía en Argentina desde hacía sesenta años. Su fallecimiento lo ha confirmado la cancillería del país sudamericano. En el momento del atentado visitaba la ciudad como turista.

Entre las víctimas mortales también hay dos personas de nacionalidad portuguesa, una mujer de 74 años y su nieta, de unos 20 años.

Loading...