Piedra, papel, tijera: Sabadell mantiene el pulso del referéndum

Las seis de la tarde y un minuto, calle de las Paus con calle Llovet. La expectación es alta. Poca gente se ha congregado para recoger a los más pequeños: el centenar de personas que entran decididas en la escuela Enric Casassas han sido convocadas para un evento deportivo sin precedentes: El 1º Torneo de Piedra-Papel-Tijera de Sabadell tiene hora de inicio pero no de final. “Recomendamos llevar saco de dormir porque el torneo podría durar todo el fin de semana”, dice el cartel que lo anuncia.

A pesar de la novedad, todo parece funcionar tranquilo y puntual como un reloj: A las 18:10 ya te puedes inscribir en los carteles que cuelgan de las paredes del patio; a las 18.15 el megáfono reclama atención entre los chillidos juguetones de los niños. Como es sabido, afirma una representante del AMPA, el torneo será largo y fatigoso (aplausos). Para ello será necesario crear una comisión que vele la entrada de la escuela. No sea que acabe el juego antes de tiempo.

Gran movilización

Como el torneo, la mayoría de las decenas de actividades lúdicas que tienen lugar este fin de semana en los colegios electorales de Sabadell (yoga, juegos de mesa, fútbol, ​​talleres de swing, teatro, malabares…) son fruto de la masiva movilización que ha vivido la ciudad en la última semana. La apuesta por el referéndum y la negativa a declarar ante la Fiscalía de su alcalde, Maties Serracant, combinadas con la tensa detención del asesor de Gobernación y vecino de la ciudad, Joan Ignasi Sánchez, ya habían sacudido la motivación de los partidarios de votar, pero ha sido la organización de acciones de ocio para mantener los centros escolares abiertos lo que ha terminado de activar a buena parte de la población. Detrás de toda su coordinación hay tantas siglas como días de actuación.

La creación de un Comité de Defensa del Referéndum (CDR) que aglutinara las fuerzas pro-referéndum comenzó a fraguarse el pasado martes: entidades vecinales, movimientos sociales y partidos a favor de las urnas convocaron para consensuar una llamada unitaria a la ciudadanía. El objetivo: garantizar que los 54 colegios electorales habilitados en la ciudad (la segunda en número de habitantes que colabora de forma activa en el referéndum) puedan abrir con normalidad el 1 de octubre. Para lograrlo, el CDR convocó para el jueves seis asambleas abiertas territoriales en varias plazas de la ciudad. En total: más de 1.500 participantes. “Con tan poco margen de tiempo, se improvisó la organización más horizontal y democrática posible”, afirma Helena Vázquez, portavoz del CDR, “y la gente ha respondido, casi contra pronóstico, no sólo en barrios tradicionalmente más activos como el Centro o la Creu Alta “.

“El CDR no se posiciona en el sentido del voto, aquí nadie lleva ninguna etiqueta de partidos”

¿Cómo se explica tanta asistencia, pues? “El CDR no se posiciona en el sentido del voto, aquí nadie lleva ninguna etiqueta de partidos. La única diferencia que aportan entidades como ANC, Òmnium o los partidos es que la información fluye más ágilmente “, explica Vázquez. “Está claro que la trayectoria y experiencia de los movimientos y entidades de esta ciudad, desde las Asociaciones de Vecinos hasta la PAH y el movimiento okupa, se hacen sentir, pero el papel principal no la está jugando la gente organizada: esta sólo hace de almohada o soporte para dinamizar las actividades “.

Xavier Mayoral, maestro de 49 años y vecino del Centro, podría ser una buena muestra de lo que está pasando en parte de la ciudad. “A mí el cartel del torneo me lo envió por whatssap un compañero de trabajo que había ido a la asamblea del jueves. Después lo recibí tres o cuatro veces más “. En el patio del Casassas, Xavier no ha acudido como profesor de educación secundaria (su escuela es otra), sino como vecino del barrio que, no perteneciendo a ninguna organización, ha decidido movilizarse de forma permanente: “Nos están aplastando, esto ha hecho tambalearse a mucha gente. Conozco a quienes votarán no, pero votarán “. A su lado, Gemma Soley, de 48 años y también profesora, acompaña, sonriente, con la cabeza. “Todo va muy rápido, aunque vamos un poco a tientas en cuanto a la organización de este fin de semana. Parece algo tan irreal … que no sabes cómo acabará “.

Famílies de Sabadell han mantingut oberts 23 centres electorals la nit de divendres. JORDI DE MIGUEL

Familias de Sabadell han mantenido abiertos 23 centros electorales la noche del viernes. JORDI DE MIGUEL

A la escuela han llamado de TV3, LaSexta, la RAI y la BBC, curiosas por la singularidad del torneo

A las 18:39 ha comenzado el torneo entre los más pequeños. Un payaso saturado de color se abre paso entre los grupos de adultos que charlan distendidos. La comisión de prensa recién creada comienza a gestionar la visita de medios de comunicación. Todo se crea sobre la marcha. El teléfono de la escuela saca humo: Han llamado de TV3, LaSexta, la RAI y la BBC, curiosas por la singularidad del torneo. Por la noche vendrán los del Washington Post.

Frutos y semillas

Con todo, a media tarde, la situación en los colegios electorales de Sabadell no es homogénea. La coordinación del CDR a nivel de ciudad se ocupa de actualizarla barrio a barrio. Los hay que preocupan más que otros. “En la zona norte”, explica Helena Vázquez, “hay el doble de colegios que en el centro y el territorio es mucho más extenso. Allí ha costado más también porque el tejido asociativo que puede dinamizarlo es más débil, pero también se está desplazando gente de otras zonas para ayudar “. Cada centro de votación tiene un coordinador que, a la vez, se comunica con un coordinador de zona.

La coordinación de ciudad suda tinta para seguir el ritmo de los acontecimientos y las demandas de orientación. “Estamos literalmente desbordados”, reconoce Vázquez. El whatssap de la Casassas también saca humo. Roger Serra, empresario de 39 años, es quien lo gestiona: “El jueves fui a la asamblea del CDR del centro, no sé muy bien como me enteré, pero a la hora de dividirnos por escuelas me ofrecí para dinamizar un grupo de la nuestra. Ya no cabemos más, hemos llegado al límite de 257 miembros y no todos somos padres de alumnos como yo, hay un 50% de gente del barrio “.

Como la luz del patio, a las 19.30 empeiza a disminuir la presencia de adultos y pequeños. El aire de alegre improvisación se mezcla con la disposición de quienes, como Roger Serra y cerca de un millar de personas más, pasarán la noche del viernes a 23 centros de la ciudad (durante el día sólo se habrá levantado acta en cuatro escuelas). Torneo largo y una única consigna: resistencia pacífica. Después, veremos: “Nadie puede decir qué pasará más allá del 1-0”, afirma Vázquez, “pero la jornada de asambleas del jueves dejan claro que en la ciudad tenemos una capacidad de movilización altísima. Vecinos que ni se conocían se están organizando juntos. La lección es clara: esto puede volver a pasar y se puede volver a repetir “. “La realidad es esta, porque somos así”, sonríe Roger. “No es que todo lo que ha pasado estos días nos esté movilizando ahora para hacer un referéndum”, dice: “es que la movilización previa, a pequeña escala y diaria, está tan incorporada que nos permite salir a la calle en cualquier momento para defenderlo”.

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