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Plantas fotovoltaicas, entornos idóneos para favorecer la biodiversidad

Las plantas fotovoltaicas se convierten en los espacios idóneos para favorecer la biodiversidad, lugares en los que se produce energía renovable y en los que especies de todo tipo aprovechan para encontrar tranquilidad y refugio.

En este contexto de protección de la naturaleza, hoy domingo se celebra el Día Mundial de la Vida Silvestre, una fecha en la que se quiere poner especial atención en la tarea de preservar las especies silvestres y sus hábitats y mantener especies o poblaciones de vida silvestre saludables con el objetivo de restaurar, proteger o mejorar los ecosistemas naturales.

La fecha elegida marca el aniversario de la aprobación en 1973 de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES, en sus siglas en inglés), un organismo que juega un destacado papel en la protección de las especies frente al comercio internacional.

El ejemplo de Campo Arañuelo

A la hora de comprobar cómo la energía renovable interviene en los procesos de la biodiversidad, un estudio medioambiental ha constatado que la Planta Solar Fotovoltaica Campo Arañuelo III de Iberdrola.

La instalación, ubicada en el término municipal de Romangordo (Cáceres), es «un espacio tranquilo y altamente favorable para la fauna silvestre», lo que supone un ejemplo de convivencia entre el aprovechamiento fotovoltaico con el entorno y la preservación y promoción de la biodiversidad local, destacan sus autores.

El estudio ha confirmado la presencia en el interior del recinto de la planta fotovoltaica de más de 10 especies diferentes de mamíferos y hasta 64 pequeñas aves, lo que supone «un entorno favorable para la fauna autóctona».

Plantas fotovoltaicas biodiversidad
Las instalaciones fotovoltaicas aportan refugio y tranquilidad a más de 10 especies de mamíferos según el estudio

9.000 avistamientos

En concreto, el archivo recopilado de imágenes y vídeos documenta cerca de 9.000 avistamientos y confirma la presencia de mamíferos como el ciervo, conejo, garduña, gineta, jabalí, liebre, meloncillo, ratón de campo, tejón y zorro.

Además, se suman las visitas de diferentes especies de aves como el jilguero, el avión común, el carbonero, el águila culebrera, tórtola, perdiz, mirlo o zorzal, entre otras.

Para Alfredo Ortega, biólogo autor del informe, «se evidencia que no existen diferencias significativas en términos de diversidad entre el interior y el exterior de la instalación y que el tipo de cerramiento utilizado facilita el movimiento de cualquier especie de mamífero en la zona. Las fotovoltaicas pueden convivir perfectamente con la naturaleza».

«Esto es un ejemplo del buen trabajo realizado dentro del Programa Convive que facilita la simbiosis entre naturaleza, sociedad y economía. Estas plantas fotovoltaicas generan energía limpia y además son entornos amables para la biodiversidad», destaca Nicolás Antón, responsable de Iberdrola en Extremadura.

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Ciervos en el entorno de una planta fotovoltaica 

Retratados por el fototrampeo

Y para comprobar cómo visitan y las estancias de las distintas especies, se han utilizado técnicas de fototrampeo, especializadas en el seguimiento de mamíferos terrestres de mediano y gran tamaño en el periodo comprendido entre mayo y octubre de 2023.

En el estudio de campo, encargado por Iberdrola y realizado por la empresa Estudios Medioambientales y Territoriales (EMAT), se han empleado un total de 8 cámaras dotadas de sensores.

Las cámaras se activan por el movimiento y registran imágenes de todos los individuos que entran en el campo de acción de los sensores. Éstas se han situado tanto en el interior como en el exterior de la instalación fotovoltaica, para comprobar si existen diferencias entre ambas zonas.

Malla cinegética

Este refugio fotovoltaico para las especies de Campo Arañuelo III comenzó sus operaciones hace dos años y tiene una capacidad de 40 MW de potencia, además de una batería de almacenamiento de 3 MW.

Está constituida por 11 bloques de potencia solar que ocupan una superficie aproximada de 53 hectáreas, distribuyéndose en tres áreas separadas entre sí por áreas de vegetación natural. El cerramiento perimetral de la instalación está realizado con malla cinegética de acero galvanizado que permite permeabilidad para la fauna.

Esta planta, además, obtuvo el Sello de Excelencia para la Sostenibilidad de UNEF, una distinción que reconoce a las plantas de energía solar realizadas con los mayores criterios de integración social y ambiental.

Refugios solares: la fotovoltaica regenera la población y el hábitat de las especies

De desfavorable a aprovechable

Otra de las conclusiones a las que llega el informe es que la planta ha permitido «transformar un entorno previamente desfavorable «causado por antiguas áreas de acopio y zonas degradadas por la construcción de la autovía, en un espacio tranquilo y altamente aprovechable para la fauna silvestre.

La instalación de una planta fotovoltaica, además de conseguir energía renovable del sol, también favorece la regeneración de la población y el hábitat de las especies. Ya hay evidencias y estudios que ratifican esta circunstancia reportadas por organizaciones ambientales o por entidades vinculadas al sector de la energía solar.

Desde Iberdrola se han puesto en marcha distintas acciones y seguimientos de cómo las plantas fotovoltaicas son un entorno para favorecer la expansión y protección de las especies, además de apoyar el entorno social y económico.

Protección de la vida silvestre

Como ejemplo está la planta fotovoltaica de Iberdrola de Ceclavín (Extremadura) donde se monitorizó la evolución poblacional de la presencia del topillo de Cabrera que aumentó tras un estudio de un año.

Además, entre las actividades que desarrolla la empresa energética están proyectos Life Kantauribai, para la mejora ecológica de la red fluvial Natura 2000 en el Golfo de Vizcaya, y el de la planta fotovoltaica burgalesa de Revilla-Vallejera.

Dos proyectos muy distintos que tienen en común un esmero por atender, regenerar y proteger ecosistemas muy diferentes con un punto en común, la preservación del medioambiente.

En definitiva, con este nuevo estudio se demuestra que las plantas solares fotovoltaicas son espacios tranquilos y altamente favorables para la fauna silvestre, destacando el papel positivo que estas instalaciones pueden desempeñar en la preservación y promoción de la biodiversidad local en lo que supone un ejemplo de convivencia.