Por México al Frente nace para buscar el poder en las presidenciales de 2018

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Un nuevo actor se suma a la carrera por la presidencia en México. La alianza entre los partidos Acción Nacional (PAN), Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC) ha nacido por fin la noche de este viernes después de tres meses de negociaciones sobre el reparto de cargos que estarán en juego en las elecciones del 1 de julio de 2018, el más importante de ellos el presidente de la República. El Frente Ciudadano por México ha muerto para dar paso a la coalición Por México al Frente. “Hicimos posible lo imposible y hay coalición electoral”, dijo Ricardo Anaya esta noche entre gritos de “¡sí se pudo!, ¡sí se pudo!”.

Anaya, el dirigente de 38 años del PAN, es quien se perfila a encabezar esta coalición. Este era uno de los asuntos que obstaculizaba la firma del acuerdo. Miguel Ángel Mancera, el gobernante del PRD de la Ciudad de México, ha hecho pública su intención de competir por la candidatura presidencial junto a otros aspirantes. Anaya, sin embargo, le envió esta noche un “saludo afectuoso” como el que haría un púgil que reconoce el coraje de un adversario derrotado en la batalla. El presidente del PAN admiró a Mancera, ausente en el acto porque inauguró una pista de patinaje en el corazón de la capital, su “entrega y generosidad”. También lo reconoció por haber sido el autor intelectual de una alianza electoral amplia, que en principio iba a ser formada solo por fuerzas progresistas de izquierda bajo el nombre de Cuarto Polo.

Pero eso es historia. El PAN, la principal fuerza de la derecha en México, se sumó a las negociaciones e impuso su peso a nivel nacional. El 5 de septiembre los tres partidos registraron al Frente Ciudadano ante la autoridad electoral. Esta semana, Dante Delgado, dirigente de Movimiento Ciudadano, reveló que la candidatura presidencial será para el PAN. Está previsto que Anaya abandone la presidencia del partido este fin de semana para registrarse como precandidato presidencial de Por México al Frente. Los panistas presentes en la sala del Instituto Nacional Electoral, la sede donde se firmó el acuerdo de coalición, le gritaban “¡presidente, presidente!” pensando más en 2018 que en sus dos años de gestión en el partido. Marko Cortés, un diputado cercano a Anaya, ha dicho que el Frente llevará a cabo un proceso interno, pero con las reglas del PAN. El legislador aseguró que Mancera podría registrarse en ese proceso para panistas por no ser militante del PRD.

Los dirigentes aliancistas tenían como plazo fatal el próximo jueves para registrar la coalición. Sin embargo, este sábado representaba para el Frente una peligrosa oportunidad de que todo lo acordado saltara por los aires. Este viernes fue el último día en que Alejandra Barrales ostentó el cargo de presidenta del PRD. El partido de izquierdas comienza mañana un proceso de renovación de su dirigencia. En este había una posibilidad de que se impusiera alguna corriente que no viera tan favorablemente al Frente. Ahora, sin embargo, el proceso interno se hace ya con la coalición firmada y buena parte de los cargos repartidos entre los tres partidos.

El PRD, por ejemplo, pondrá candidato en su bastión, la Ciudad de México, que lleva gobernando ininterrumpidamente desde 1997. Esa candidatura será para la propia Barrales, que esta noche ha reconocido las virtudes del Frente. “Debemos entender que no es momento de egos ni ambiciones. Es momento de pensar en grande, de visión de futuro. México nos necesita y es necesario estar a la altura de lo que el país demanda de nosotros”. Anaya, sentado a su lado, le dijo a Barrales que el nacimiento del Frente es un “cierre con broche de oro” a su gestión. “Mucho éxito en tus planes a muy corto plazo”, le deseó el dirigente de la derecha.

Dante Delgado dijo que con el nacimiento del Frente se está dando un paso para “cambiar la historia” de México. Esto significaría la creación de un nuevo régimen y un sistema político “para sacar de una vez por todas al PRI de Los Pinos (la residencia oficial)”. Los tres partidos pretenden una transformación radical creando un puesto que se asemeje al primer ministro y alargando los períodos de las presidencias de las mesas de la Cámara de Diputados y el Senado de uno a tres años. Los tres partidos se repartirían los cargos entre ellos. Por todo esto, Delgado dijo que el mero registro de la coalición es insuficiente. Ahora viene lo más difícil: ganar la presidencia y la mayoría del Congreso. “Si no lo logramos los esfuerzos habrán sido en vano”.

Con el nacimiento del Frente, y aún a la espera de su candidato, se cristalizan las opciones con más posibilidades rumbo a las presidenciales del próximo verano. Esta nueva opción se suma al puntero de las encuestas, Andrés Manuel López Obrador, de Morena y a José Antonio Meade, del PRI. En palabras de Anaya: “Hoy planteamos una pregunta: ¿continuidad o cambio? Seguimos por el mismo camino de corrupción e ineficacia o un cambio…Y hay dos alternativas de cambio. La de las ideas viejas y cansadas y la de esta coalición, con visión de futuro”. Con un actor más, comienza la batalla por el poder en 2018.