¿Por qué la primavera se «ha adelantado» al 20 de marzo?

El arranque de la estación depende de la situación del Sol, justo en el plano del ecuador terrestre, lo que varía cada año

Aunque los grandes almacenes ya llevaban unos días anunciándolo -es la alegre promesa del aumento de las temperaturas, la ropa ligera y la felicidad-, quizás a alguno le haya sorprendido que la primavera comenzara ayer lunes, 20 de marzo, en vez de hoy martes 21. No es un capricho, ni es verdad que el 21 sea la fecha «oficial». Lo cierto es que la estación que altera la sangre puede empezar entre el 19 y el 21 de marzo, y la elección de una fecha u otra depende de un organismo que se pasa por la tangente cualquier burocracia: el Sol.

El equinoccio de primavera, ese momento en el que la noche dura tanto como el día, puede darse, a lo sumo, en tres fechas distintas a lo largo del siglo XXI, entre los citados días 19 al 21 de marzo. Su inicio más tempranero será el del año 2096 y el más tardío se produjo en 2003.

Las variaciones de un año a otro son debidas al modo en que encaja la secuencia de años según el calendario (unos bisiestos, otros no) con la duración de cada órbita de la Tierra alrededor del Sol (duración conocida como año trópico). El inicio de las estaciones viene dado por aquellos instantes en que la Tierra se encuentra en unas determinadas posiciones en su órbita alrededor del Sol y en el caso de la primavera, esta posición es aquella en que el centro del Sol, visto desde la Tierra, cruza el ecuador celeste en su movimiento hacia el norte.

Este año, esto ocurrió el 20 de marzo a las 11.29 hora peninsular, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional, cuando el astro rey se sitúo justo en el plano del ecuador terrestre. Ese fue el momento en el que, por fin, se despidió el invierno y llegó la primavera. Esta estación durará 92 días y 18 horas, y terminará el 21 de junio, cuando dé paso al verano.

Planetas y lluvia de estrellas

La primavera puede ser una buena estación para mirar el cielo. Cinco planetas, Venus, Marte, Júpiter, Mercurio y Saturno, desfilarán por el cielo. Todos tendrán su momento: Por las mañanas, el firmamento estará dominado por Venus y Saturno, pasando este último a ser visible toda la noche durante el mes de junio. Júpiter será visible toda la noche al principio de la estación y desde mediados de abril se dejará notar en el cielo vespertino junto a Marte, que durante toda la primavera será visible al atardecer. La lluvia de estrellas Eta Acuáridas será la más importante de la primavera. Este año, su momento álgido se producirá alrededor del día 5 de mayo.

Las Acuáridas tienen su origen en el cometa Halley, oficialmente conocido como 1P/Halley, un cuerpo grande y brillante que orbita alrededor del Sol cada 76 años aproximadamente. Por eso, aunque ahora mismo el Halley esté en las profundidades del Sistema Solar exterior (no volverá a la Tierra hasta 2061), podemos ver los restos de su cola cruzando la atmósfera.

Las agrupaciones ficticias de estrellas, conocidas como constelaciones, la Osa Menor, el Dragón, Cefeo y el León (Leo), también se podrán observar a lo largo de las noches primaverales. Y habrá tres lunas llenas: la primera, el 11 de abril, seguida de otra el 10 de mayo y por último, la que se observará el 9 de junio.

Cambio de hora

Durante esta estación se produce, como es habitual, el cambio de hora, que suele coincidir con el último domingo de marzo (este año será el próximo día 26). Entonces, a las 2 de la madrugada hora peninsular se adelanta el reloj hasta las 3 de la madrugada (en Canarias, la 1 de la madrugada pasará a ser las 2), con lo que la jornada tendrá, oficialmente, una hora menos. La peor noche, eso sí, para los más dormilones.