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¿Por qué no se puede hipnotizar a todo el mundo?

Más allá de lo que vemos en los programas de la televisión donde se usa la hipnosis como espectáculo, lo cierto es que es un método que se utiliza habitualmente para tratar fobias y afecciones psicológicas. Sin embargo, no se puede hipnotizar a todo el mundo, y a continuación vamos a conocer el motivo.

El problema es que no todo el mundo es receptivo a esta técnica llamada hipnosis. Recordemos que el método consiste en llevar al cerebro a un estado de trance, pero no resulta efectivo en todos los casos.

Por qué no se puede hipnotizar a todo el mundo según nuestros conocimientos actuales

No se puede hipnotizar a todo el mundo porque, según hemos podido saber a través de un estudio realizado en el seno de la prestigiosa Universidad de Stanford, hay personas cuya actividad en las áreas cerebrales que se relacionan con la toma de decisiones y la atención es demasiado baja, por eso no pueden ser hipnotizadas con facilidad.

En realidad, el secreto no estaría en la personalidad de cada individuo, sino en sus neuronas. Y es que, según confirma uno de los redactores del estudio, David Spiegel, una cuarta parte de sus pacientes han mostrado baja o nula receptividad a la hipnosis, y no hay en ellos y en su comportamiento rastro alguno que los haga diferentes a otros que sí son receptivos a este tipo de técnicas, por lo que concluye que la clave ha de estar en el cerebro.

Los científicos hicieron la comprobación de manera empírica a través de la obtención de imágenes del cerebro de todo tipo de pacientes por medio de resonancias magnéticas. La mitad habían mostrado receptividad a la hipnosis, pero la otra mitad no.

Vistos los resultados, analizando tres redes neuronales del cerebro que tienen implicación en el reposo del órgano, en la participación de la toma de decisiones y en la activación cuando se toman decisiones según la importancia de una tarea, se observa que todos actúan igual durante el periodo de reposo, pero no sucede así en los otros dos supuestos.

Las personas que muestran alta receptividad hipnótica tienen elevada actividad en la toma de decisiones y la valoración de la importancia de las tareas, y ambas áreas se activaban de manera simultánea. Pero cuando estas dos zonas no se conectan, estos pacientes muestran poca capacidad para ser hipnotizados.

Sea como fuere, todavía se harán más pruebas para conocer mejor los secretos del cerebro hipnotizado.