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Por qué todos están contra VOX | La Gaceta

*Creo que VOX ha recogido los votos de muchos que se han sentido sin voz en todos estos años, marginados por los demás partidos o encadenados por el “voto útil”. Y que son muchos más que los que le han votado ahora.

*VOX debe entender que los demás partidos, sin excepción, son enemigos cerrados suyos, y el más peligroso el PP. Y debe diferenciarse de modo sustancial de todos ellos o entrará en el “club”, en la condición de  ”alegraor”.

*Los temas que más pueden diferenciar a VOX son aquellos que más intentan silenciar los demás partidos: la memoria histórica, la ideología de género, la política internacional (en la que está todo por elaborar), la colonización cultural, Gibraltar

*Un programa diferente debe tener por lema el de esta blog: “Más España y más democracia”. Porque las dos cosas están en serio peligro, socavadas tenazmente en los últimos cuarenta años.

*El Doctor está en el poder con apoyo de los separatistas. ¿Qué hay de nuevo? ¿No han estado también el PP y el PSOE?

*PP y PSOE, especialmente el primero, han apoyado a su vez y financiado a los separatismos, incluso cuando no necesitaban sus votos.

*Al señalar la complicidad del PP con los separatismos, siempre se olvida que comparte el grueso de la ideología con el PNV y CyU, los cuales, con ayuda del PP, han “educado” a sus paisanos en el separatismo y han vaciado de estado las respectivas regiones.

*También se olvida que en la complicidad del PSOE con la ETA entra de modo fundamental la común ideología socialista, antifranquista y antiespañola.

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¿Qué aconsejaría usted a VOX?

Este partido ha tenido un crecimiento explosivo, lo cual está muy bien porque ha roto el muro de silencio bajo el que querían asfixiarlo los demás. Pero también resulta peligroso, sobre todo cuando aún no tiene bien definidas sus ideas en muchos terrenos, lo que está propiciando ciertas inclinaciones sospechosas. Dejando eso aparte, otro de sus problemas es la organización. Creo que no debe organizarse simplemente en el plano de los cargos políticos, sino impulsar otro tipo de organismos a un nivel más ideológico. Por ejemplo: la memoria histórica, la ideología de género, la OTAN y la UE,  la colonización cultural, etc., deberían dar lugar a una especie de talleres de ideas en torno al partido, que llevaran a cabo su propio trabajo de elaboración de un discurso, difusión y creación de  opinión pública. Porque el hecho es que el régimen salido del 78 está en crisis a mi juicio irreversible, y su podredumbre está contagiando a la nación y a la democracia. Si creemos que, en definitiva, no pasa nada especialmente grave  y que se trata de poner un remiendo aquí y otro allá, contribuiremos al mal.

Consideremos la memoria histórica, que a usted parece preocuparle especialmente, ¿qué se podría hacer?

Me preocupan incluso más otros problemas, pero este es ahora mismo el que ofrece un flanco más débil. Para cometer sus fechorías, tanto los separatistas como sus cómplices o los eurosatelizantes  se amparan fraudulentamente en la bandera de la democracia. Es preciso arrebatarles esa bandera, sin la cual se vienen abajo. La memoria histórica es precisamente un ataque frontal a la democracia e indirectamente a España, por eso están todos de acuerdo en ella, desde la ETA o Podemos hasta el PP. Quiero decir que, incluso si su versión de la historia concordara básicamente con los hechos,  seguiría siendo totalitaria en la medida en que fuera dictada e impuesta por el poder.  Yo nunca me he opuesto a que izquierdas y separatistas den sus versiones; son ellos los que intentan silenciar las contrarias, porque en el fondo saben que de otro modo las suyas se derrumbarían. El manifiesto contra esa ley infame, publicado en  este blog debería ser adoptado por VOX, y deberían recogerse firmas, no en gran número, sino, por ejemplo, un centenar de personalidades significativas, intelectuales, políticos y periodistas. Con ello tendría repercusión en la opinión pública, y a partir de ahí podrían ir adhiriéndose otras muchas personas. Este es un ejemplo de lo que podría hacerse. VOX ha tenido un gran acierto llevando a los golpistas a los tribunales y a la cárcel, y debe seguir por ahí, con iniciativas que lo distingan de la actual ciénaga política.

De este modo, usted se erige en mentor de VOX sin pertenecer siquiera a ese partido.

–No me erijo en mentor de nadie. Solo expongo iniciativas prácticas a partir de un análisis político. Yo vengo sufriendo también el mismo muro de silencio que VOX. Sin embargo mi trabajo no ha dejado de tener cierto eco. Como usted verá, actualmente asistimos a una reanudación de la “ofensiva antifranquista” en el cine, la literatura y los medios. Y eso se debe a que se han dado cuenta de que estaban perdiendo terreno desde hace años. Y esa pérdida de terreno se debe fundamentalmente, lo digo sin jactancia, a mi labor y la de muy pocos, poquísimos más. He explicitado la significación histórica del franquismo y del antifranquismo, y aunque casi nadie me ha secundado de modo claro, por lo menos se ha ido creando en ciertos medios un ambiente distinto, y distinto también de un franquismo que nunca entendió a aquel régimen. Pues bien, si tan pocas personas hemos logrado eso, si todo el aparato antifranquista ha tenido que volcarse de nuevo en su demagogia, es claro que el antifranquismo es mucho más débil de lo que parecía.

¿Pero no es caer en una trampa esa reyerta al parecer eterna entre franquismo y antifranquismo, cuando la guerra terminó hace ochenta años y el franquismo hace cuarenta?

Esa reyerta, como usted la llama, es esencial. Piense por un momento lo que fue el Frente Popular: una alianza de totalitarios y separatistas con el aditamento ornamental de unos republicanos golpistas. Pues bien, el antifranquismo actual vuelve a ser precisamente lo mismo,  y es lo que está pudriendo la democracia y poniendo en peligro la propia subsistencia de España, como pasó justamente en los años 30. Esos partidos pueden ser enemigos entre sí, pero les une el antifranquismo, con el contenido político actual que acabo de exponer y que da lugar a muchas leyes y medidas políticas. Porque, claro, también las leyes de género son “antifranquistas”, e igualmente las medidas separatistas  o eurosatelizantes, etc. ¿Hay algo más actual que eso? Quien dice que “hay que superar eso y mirar al futuro” está completamente ciego ante la realidad actual, y cree que mirar a lo que no se puede ver solucionará las cosas.  La lucha contra la memoria histórica es la lucha por la libertad y por la continuidad de España.

Los Mitos Del Franquismo (Historia)europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449Nueva historia de España: de la II guerra púnica al siglo XXI (Bolsillo (la Esfera))

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   Manifiesto contra la ley de memoria histórica.

La ley de memoria histórica pretende imponer a la sociedad una versión partidista del pasado español y por ese mero hecho adquiere carácter antidemocrático y totalitario, compatible solo con regímenes del tipo de Corea del Norte, la Cuba castrista o China. Constituye en sí misma una seria amenaza para las libertades de expresión, investigación y cátedra garantizadas por la Constitución.

El tema central de dicha ley es una valoración negativa del régimen anterior a la democracia y de su principal figura, Francisco Franco. Quizá es demasiado pronto para tener una perspectiva histórica ecuánime sobre ambos, pero no debe ocultarse que las valoraciones hoy predominantes y a menudo subvencionadas,  proceden de puntos de vista y propagandas elaborados y sostenidos por el antiguo Partido Comunista –única oposición real al régimen de Franco, que no tuvo ninguna oposición democrática significativa– y por los partidos separatistas. No debe olvidarse tampoco que el comunismo ha impuesto, allí donde se ha establecido, la privación de las libertades más básicas junto con hasta cien millones de víctimas. Estos meros datos permiten calibrar la solvencia de sus críticas y valoraciones, que en cualquier caso no deben convertirse bajo ningún pretexto en dogmas impuestos.

Hemos podido comprobar en estos años los efectos de dicha ley, con la que recientemente ha querido darse un paso más persiguiendo con multas y cárcel a los discrepantes, algo nuevamente propio de regímenes como los mencionados más arriba. Efectos como la utilización propagandística y emocional de las víctimas de un solo bando y sin discriminar entre inocentes y culpables de crímenes; exigencias de censura en los medios contra la libertad de expresión; típico adoctrinamiento ideológico totalitario en las escuelas; incentivación de odios sociales reminiscentes de los que desgarraron a la república, manifiestos en ataques cada vez más frecuentes a locales, iglesias y sentimientos religiosos de la mayoría de la población; incremento de agresiones, incluso ya algún asesinato; escalada de  despotismos e ilegalidades separatistas y ultraizquierdistas y, en general perturbaciones crecientes de la convivencia cívica en paz y en libertad.

   Por todo ello, los abajo firmante exigimos la urgente derogación de una ley tiránica  incompatible con la libertad y la igualdad de todos los españoles. Es hora de acabar con esta peligrosa anomalía, hija de una propaganda totalitaria y  que perturba peligrosamente la democracia.