Puigdemont cree que el Estado hace “populismo constitucional”

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha descargado en el Gobierno del Estado sus críticas tras la suspensión del TC de la resolución de JxSí y la CUP para la celebración de un referéndum en 2017. Tras su encuentro con la presienta de Baleares, Franciana Armengol, en el Palau de la Geneeralitat, el jefe del Govern ha lamentado que la admisión a trámite del recurso del Gobierno por parte del TC y la suspensión automática “no representa ninguna sorpresa”, pero ha garantizado que “la hoja de ruta del Parlament se mantiene”. Puigdemont ha acusado al Gabinete de Rajoy de actuar bajo “un determinado populismo constitucional” por tratar de impedir siempre que los catalanes puedan “votar, debatir o reunirnos”, pero ha garantizado que los catalanes “votaremos, debatiremos y nos reuniremos”. A la vez, ha lanzado una advertencia a la CUP tras los últimos encontronazos al reafirmar que “la estrategia de la desobediencia no es la nuestra”.

El president ha recordado que “el propósito que convocó a los ciudadanos de Catalunya a las urnas” el pasado 27 de septiembre de 2015 “es el que nos vincula como Govern y Parlament”, pero la actitud del Ejecutivo central “confirma una vez más que hay un determinado populismo constitucional consistente en que los catalanes no tenemos derecho a votar y, si votamos, no vale”.


“Hay un determinado populismo constitucional consistente en que los catalanes no tenemos derecho a votar”


En este sentido, puso como ejemplo el Estatut de Catalunya, que fue ratificado por el Parlament, sometido a referéndum pero guillotinado por el TC, con lo que a su juicio se violentó el mandato democrático salido de las urnas. Pero también se ha referido al caso de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, que declara este viernes ante el TSJC por permitir la votación de las conclusiones de la comisión para el proceso constituyente, y a las amenazas para que se desconvoque la cumbre por el referéndum de este 23 de diciembre, a instancias de la CUP. “Tampoco tenemos derecho a debatir ni a reunirnos”, ha lamentado.

Pese a los obstáculos, Puigdemont ha insistido en que “se mantiene la convocatoria de la reunión de entidades y partidos favorables a que Catalunya haya referéndum” porque, según ha reivindicado el president, “no puede haber ningún sistema democrático que lo pueda impedir”. Y es que “por eso tenemos a Forcadell, Mas, Rigau, Ortega y Homs, enviados a juicio”, y “a un Govern y miembros de la Mesa del Parlament advertidos”.ha recordado. “Tenemos derecho a votar, a debatir y a reunirnos, y votaremos, debatiremos y nos reuniremos”, ha insistido.


A la CUP: “La estrategia de la desobediencia no es la nuestra”


Puigdemont también ha querido lanzar un mensaje a la CUP al comentar que la posición del president y del Ejecutivo catalán “está clara” con respecto a los últimos rifirrafes con los anticapitalistas a cuenta de los Mossos y de la consellería de Interior . “Desde la CUP dirán lo que consideren oportuno, pero el Govern y la policía hacen lo que tienen que hacer, de acuerdo a la legalidad vigente en ese momento”. El president ha querido zanjar la polémica recordando que “si hay algo que dé garantías a este proceso es que las cosas están bien hechas” y que “hay una policía con buena reputación, con prestigio, y que es un activo clarísimo de país al que hay que continuar dando apoyo y reforzar”.

Puigdemont también ha querido marcar distancia con las maneras de hacer de la CUP en el ámbito del proceso soberanista al señalar que no tiene previsto verse ni reunirse con los anticapitalistas para tratar de limar asperezas antes de la cumbre del día 23 y, sobre todo, ha evidenciado que JxSí y la CUP tienen estrategias diferentes. “Ellos saben que la estrategia de la desobediencia no es la nuestra y saben perfectamente cuáles son las consecuencias de la desobediencia”.


“El Govern no aplica el programa de gobierno de la CUP”


“No es nuestra estrategia” y “el Govern no aplica el programa de gobierno de la CUP”. Por el contrario, “el Govern es de JxSí, no de la CUP” porque “las elecciones las ganó JxSí, no la CUP”. Por tanto, el Ejecutivo catalán no practica la estrategia de la desobediencia, “sino la de la obediencia al Parlament” y “no nos moveremos de aquí”, ha limitado.

Por otro lado, Puigdemont no ha dado veracidad a la información publicadas este jueves por el diario La Razón según la cual varios miembros del Govern le habrían pedido, en el último Consell Executiu, romper con la CUP, aparcar la vía del referéndum e ir a elecciones: “Yo valoro noticias, no especulaciones, y sobre todo no valoro informaciones que no tiene ningún fundamento de realidad”, ha declarado.


Acompañará a Forcadell


El president sí ha asegurado que acompañará a la presidenta del Parlament en su declaración de este jueves en el TSJC, y “no sólo en el caso de que vaya a declarar sino en el caso de que vaya a juicio, y si hay sentencia que la inhabilite, todavía más”, ha prometido. El caso de Forcadell es a su entender un “juicio a una institución que representa al pueblo, no a una persona” y cuando pasa esto, “las instituciones, los políticos, tenemos que apoyar a los que son llamados a declarar”.

Al president le han preguntado sobre la próxima conferencia de presidentes fijada para el 17 de enero, a la que ya ha confirmado que no asistirá. Puigdemont ha argumentado que cuando alguien quiere hablar “tiene que acreditar que tiene interés”, algo que según él no ha demostrado el Gobierno central en los últimos 5 años.


No va a la conferencia de presidentes porque el Gobierno no acredita interés


Así, convocar una conferencia de presidentes al margen de esta realidad “es demostrar que no hay ningún interés”. Ahora bien, ha asegurado que la Generalitat no por ello renuncia “a ni un solo de los euro que le tocan a los ciudadanos de Catalunya”.

Según el president, “muchos de los 46 puntos” que en su día planteó a Rajoy “son consecuencia de muchos de los incumplimientos” del Gobierno central, de manera que vuelve a ponerse sobre la mesa “aquello que ya estaba dialogado, pactado y acordado”. Ante esta situación, el president se ha cuestionado “por qué ahora tiene que ser diferente. Por qué aquello que sirvió para el acuerdo y se ha incumplido, ahora se cumplirá”. En cualquier caso, “partiendo del no reconocimiento de la realidad es difícil que se pueda avanzar”, ha lamentado.

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