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Qué es la megarexia

La megarexia es un trastorno alimentario que se caracteriza por comer en exceso. Se trata del lado opuesto a la anorexia, de modo que personas obesas o con sobrepeso se ven delgadas y saludables frente al espejo.

La dieta de las personas que sufren megarexia se compone a menudo de alimentos precocinados y comida rápida. Es decir, alimentos nada saludables que perjudican su salud.

Megarexia, un tipo de dismorfobia

Las personas megaréxicas sin incapaces de percibir que sufren un exceso de peso. Este es un trastorno alimentario mucho menos conocido que otros como la bulimia o la anorexia, pero no por ello menos grave.

Actualmente la obesidad es una de las principales enfermedades a nivel global, tanto en  adultos como niños. Así, es probable que un alto porcentaje de obesos sean megaréxicos, pero no hayan recibido el diagnóstico adecuado.

Estudios recientes han señalado que la megarexia afecta mayormente a hombres, quienes tienen una imagen de su propio cuerpo que no encaja con la realidad. Se da especialmente en hombres mayores de 45 años que llevan un estilo de vida sedentario.

Consecuencias de la megarexia

La obesidad es una enfermedad que puede dar lugar a trastornos de salud de carácter grave, tales como enfermedades cardiovasculares o diabetes, entre otras.

El problema es mayor en el caso de los megaréxicos, ya que ellos creen que su talla y su peso corporal son los adecuados, de modo que consideran que no sufren ningún tipo de problema de salud. Así, no muestran la más mínima preocupación por incluir en su dieta alimentos saludables. Por lo general, su plan de alimentación consiste en alimentos que aportan calorías vacías, como dulces o pizzas. Así, una de las consecuencias directas de este trastorno es la anemia debido a la falta de nutrientes.

No hay ninguna duda de que la alimentación poco equilibrada provoca falta de energía, tanto a nivel físico como mental. Es por ello que quienes sufren megarexia en un alto porcentaje de casos recurren a la comida para sentirse mejor, entrando en un círculo vicioso. Además, la falta de energía favorece el sedentarismo.

Del mismo modo que sucede con otros trastornos alimentarios, los cuales tienen su origen en un problema psicológico, es necesario que el paciente reconozca que realmente padece megarexia. El tratamiento consiste en orientación por parte de un médico o psicólogo.