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Qué es la reserva ovárica y qué relación tiene con la fertilidad

Son muchas las mujeres que se preocupan sobre a qué edad se quedan embarazadas. A diferencia de épocas anteriores, la edad en la que las mujeres conciben su primer hijo se va retrasando y ahora la edad media en la que se decide tener al primer hijo es de 31 años, aproximadamente.

Ahora bien, esto no frena que la fertilidad de la mujer se vaya reduciendo con la edad, y se hace necesario contar con una reserva ovárica.

Qué es la reserva ovárica

Nos referimos a reserva ovárica cuando establecemos la cantidad de óvulos que tenemos disponibles en los ovarios. Es decir, la cantidad de óvulos que fabrican los ovarios a lo largo de la vida y hasta la menopausia. Es posible saberlo gracias a exámenes de ecografía vaginal, mediante a los cuales se permite hacer un recuento de folículos para saber la cantidad de óvulos que tiene una mujer. También se debe averiguar la hormona antimulleriana, a través de un análisis de sangre que nos indica si en la edad que tenemos, nuestra reserva de óvulos es normal.

Conocer estos parámetros va bien para saber nuestra fertilidad y poder congelar óvulos si en ese momento no queremos, por lo que sea, tener un hijo. Lo que está claro es que a mayor edad, menor es la cantidad de óvulos susceptibles de ser fecundados y también menor es la  calidad de los mismos.

Los marcadores antes vistos determinan nuestros valores de reserva ovárica. Normalmente cuando los niveles están por debajo de 0.8 ng/ml, la reserva ovárica es baja, mientras que un valor de entre 0,7 y 3,5 mg/ml indica una reserva ovárica normal.

Son muchos los factores que determinan la reducción de la reserva ovárica: por edad, enfermedades, llevar un estilo de vida poco saludable, fumar, beber, contaminación ambiental o estar expuestos a tóxicos y pesticidas, entre otros.

Cuál es la mejor manera de cuidar los óvulos

Como vemos, llevar una vida sana vuelve a ser la clave para tener una buena fertilidad. Para esto, lo mejor es comer de forma variada, realizar ejercicio de manera semanal, controlar nuestro nivel de estés, relajarse, evitar el consumo de alcohol y fumar, así como beber cafeína y otros estimulantes. Realizar chequeos y controles periódicos al ginecólogo también suma porque nos ayuda a descartar enfermedades.