Qué son las cookies del navegador y para qué sirven

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Seguro que cada vez que entras en internet y accedes a cualquier página, aparecen las insidiosas y molestas cookies del navegador. ¿Sabes para qué sirven? En realidad, tienen su utilidad y sentido, tal como vamos a descubrir ahora mismo.

Actualmente, prácticamente en todas las páginas a las que accedes verás las cookies. Estas se acumulan en tu navegador. Pero hay que recordar la importancia de navegar con seguridad y privacidad, aunque no nos importe que estas pequeñas ‘galletitas’ se queden almacenadas en el equipo.

Porque una cookie es un archivo que crea un sitio web y que contiene cantidades de datos minúsculas. Dichos datos se envían entre emisor y receptor, que este caso serán la página web en que has visto estas ‘galletas’ y el navegador que estás usando para conectarte a internet.

Ahora bien, ¿esto para qué? Pues muy sencillo, la labor esta cookie es identificarte como usuario almacenándose en el historial de tu navegador para conocer tu actividad en una web específica, de forma que pueda ofrecerte el contenido más apropiado según tus hábitos y costumbres.

Así que, en el momento en que entras en una web por primera vez, esta enviará una cookie que se almacenará en el navegador que uses con algo de información. De esta forma, en cada ocasión en que vuelvas a esta página, ésta te ofrecerá una configuración específica para personalizar todo cuanto pueda tu experiencia, de manera que aparezca aquel contenido que es de tu interés según tus hábitos.

Así pues, las cookies te pueden ser útiles en diversos sentidos. Podría ser que solo memoricen tu última visita, pero también que guarden todos los artículos que quisiste comprar en un ecommerce y que añadiste al carrito pero que, por algún motivo, no fueron adquiridos, ya que no finalizaste tu compra.

Para qué sirven las cookies del navegador

La primera cookie que llegó a internet tiene hoy en día la friolera de 24 años. Fue obra de un empleado de Netscape Communications que, en 1994, quiso crear un ecommerce con carrito de compra que siempre estuviera lleno con los artículos que el comprador quisiera adquirir. No obstante, como el chico no quería que usase demasiados recursos del servidor, desarrolló esta opción, que guarda la información en el equipo del navegante.

Desde entonces, las cookies han ido popularizándose y aparecen por doquier en casi cualquier web por la que navegas. De hecho, se han perfeccionado tanto, que incluso hay de diversos tipos, como las de sesión, que se borran cada cierto tiempo, o las persistentes, que rastrean tu información y no desaparecen hasta que no las borras.