Inicio Actualidad ¿Qué son las stablecoins?

¿Qué son las stablecoins?

Uno de los aspectos que asustan sobre las criptomonedas es su alta volatilidad. Aspectos como la descentralización o los bajos costes a la hora de operar son muy atractivos, pero los continuos cambios en su cotización dificultan que se tomen como referencia a la hora de realizar operaciones.

Para solucionar este problema, algunos desarrolladores decidieron emprender criptomonedas que estuvieran vinculadas al valor de algún otro activo. De esta forma, se solucionaría el problema de la volatilidad y, a la vez, se permitía a sus tenedores poder gozar de una operatividad ágil y a un coste menor. El conjunto de criptomonedas que se engloban en este grupo recibe el nombre de stablecoins.  

¿Cómo funcionan los stablecoins?

En un contexto tan variante como es el de las criptomonedas, para conseguir una estabilidad en su precio se han utilizado distintas estrategias. Son las siguientes:

Equipararse a divisas convencionales: es una estrategia mediante la cual se asegura que la criptomoneda mantendrá una proporción 1 a 1 en relación con alguna moneda fiduciaria. El principal inconveniente es la necesidad de tener una gran cantidad de reservas conforme el respaldo se mantiene. De hecho, todas son criticadas en términos de falta de transparencia. Sus críticos aseguran que no demuestran de una forma consistente la presencia de las reservas necesarias para mantener tal equiparación. Además, en el mundo de los criptoactivos son criticadas porque “atentan” contra la voluntad de muchos desarrolladores de criptomonedas de encontrar una alternativa a la moneda tradicional. La más conocida es Tether, que presenta dos tokens distintos que se vinculan al dólar (USDT) y al euro (EURT). También podemos encontrar True USD o USD Coin, que, como su nombre indica, se respaldan en el dólar.

Respaldarse en algún activo seguro: en este caso, destaca la criptomoneda Digix Gold, que se respalda en el oro, considerado un valor refugio. Cada token equivale a un gramo de oro.

Equipararse con otras criptomonedas: se trata de criptomonedas que se respaldan con las reservas de otra criptomoneda distinta. En ese caso, no se soluciona del todo la problemática de la volatilidad, ya que el respaldo es otra criptomoneda que puede sufrir cambios significativos en su valor. La más utilizada es Dai (que se respalda en Ether). Cada Dai equivale a dos Ether. De esta forma, se deja un cierto margen evitando una paridad 1 a 1.

No respaldarse en ningún activo: dado que no existe ninguna criptomoneda que asegure el valor, se utiliza un sistema llamado “Seigniorage shares”. En este caso, a partir de contratos inteligentes, se configura un “banco central” que, según la oferta y la demanda, varía la cantidad de activo existente en la blockchain. Las criptomonedas que configuran este grupo son Basis y Nubits.