Rajoy compara lo que ocurre en Catalunya con “las peores dictaduras”

“La anunciada ley de transitoriedad jurídica que pretenden ustedes es un completo disparate. Además, es una cacicada querer hacer en 24 horas una constitución para un país sin dar voz a la oposición (…) ¿En qué país democrático conoce usted que ocurra eso? Eso solo pasa en las peores dictaduras, pero España es una democracia y con un Estado de derecho y eso lo vamos a preservar”. Así de contundente se ha despachado esta tarde el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la sesión de control para concluir el cruce de argumentos con la senadora de ERC, Mireia Cortés.

Ciertamente, la senadora de la formación independentista se ha empleado a fondo a la hora de denunciar los impedimentos desde el Gobierno de Rajoy para “respetar la voluntad mayoritaria del pueblo catalán a través del Parlament para pronunciarse sobre su deseo de seguir formando parte del Estado español o crear una república catalana independiente. Eso se llama democracia”.

La senadora Cortés, además, le ha emplazado a “dejar de utilizar los mecanismos del Estado de forma partidista. ¡Desimputen a los imputados por defender la democracia!”, ha clamado la senadora independentista tras preguntar al presidente del Gobierno “hasta dónde está dispuesto a llegar para parar el referéndum. ¿Están dispuestos a llegar un acuerdo sobre el referéndum?; de todas formas, en otoño nos veremos en las urnas, no daremos ni un paso atrás. No esquive la pregunta, señor Rajoy”.

Las palabras de Cortés, que ha sido abucheada en varios momentos de su intervención por la bancada popular, han llegado a molestar al propio presidente de la cámara, el popular Pío García Escudero, tras afirmar que la Mesa del Senado rechazó la petición del president Puigdemont de usar el antiguo recinto de plenos para dar la conferencia que pronunció ayer unas dependencias del Ayuntamiento de Madrid, decisión que no se ajusta a las normas democráticas. “La mesa de esta cámara sigue criterios democráticos, senadora”, ha dicho García Escudero, visiblemente molesto por la alusión de la senadora.

Rajoy, en su primera contestación a la parlamentaria republicana, ha reiterado sus conocidos argumentos contra el referéndum alegando que está obligado como “todos” a cumplir la ley. “Ustedes pretenden que yo me salte la ley (…) Lo que no puedo hacer es saltarme las leyes para hacer aquello que otros creen que es lo que hay que hacer. Ustedes pueden cambiar la ley, hablen con el Congreso de los Diputados (…) Ni un presidente ni nadie pueden aceptar chantajes. Y no lo vamos a hacer”, ha concluido en un tono muy duro.

Previamente, Rajoy también se las ha tenido que ver con el portavoz del grupo parlamentario de Podemos, Ramón Espinar. Ambos han mantenido un duro contraste de pareceres aunque sin elevar el tono como en otras ocasiones. Espinar ha sido muy conciso y contundente tras relatar los casos de corrupción que rodean al PP y el hecho de que el propio Rajoy deba ir a declarar como testigo en la causa que enjuicia la presunta financiación ilegal de su partido.

“Se lo digo mirándole a los ojos. En cualquier país se tendría que ir a casa. Por eso hemos presentado la moción de censura, a ver si no se va por decencia se va por la moción”, le ha espetado el portavoz de la formación morada al presidente del Gobierno.

Tras recordarle los episodios protagonizados por el Fiscal General del Estado y el Fiscal Anticorrupción, además de los ministros del Interior y de Justicia, le ha dicho: “Con la de filípicas que le hemos tenido que aguantar a usted y a su grupo sobre el estado de derecho, a lo mejor se referían a un Estado de derechas para protegerse. Usted preside un partido que ha hecho trampas en las elecciones de 2007 y 2008. Por respeto, ¡váyase a su casa, señor Rajoy!”.

El presidente del Gobierno ha asegurado que sea falso que su partido “controle los aparatos del Estado ni ningún medio de comunicación, si acaso el suyo que ha sido criticado hasta por la Asociación de la Prensa de Madrid. Y no le voy a recordar tuits suyos sobre periodistas; ¡encuentre usted uno mío!”, le ha replicado.

En opinión de Rajoy el único interés de su interpelante “consiste en, como dice su líder natural, montar el pollo. No le interesa nada de lo que diga. Ustedes son la acusación, el fiscal, el juez y el director del periódico”. Y ha terminado echando mano a su ironía: “No se enfade, no le veo enfadado, siga así para no tener que recomendarle que en lugar de tanta ‘coca-cola’ tome tila”.

El jefe del Ejecutivo, que llevaba dos meses sin acudir a una sesión de control en la Cámara alta, ha mantenido al inicio de la sesión de control un debate de guante blanco con el portavoz del grupo parlamentario socialista, Vicente Álvarez Areces, quien le ha exigido que el Gobierno refuerce los controles de vigilancia para prevenir los ataques informáticos como el ocurrido el pasado día 12. Rajoy se ha mostrado de acuerdo con él tras resaltar los mecanismos que existen en la actualidad, aunque ha reclamado un acuerdo entre todas las fuerzas parlamentarias para aumentarlos de cara al futuro.

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