Rajoy no prevé verse con Pedro Sánchez en Moncloa tras recuperar el liderazgo del PSOE

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no tiene previsto en su agenda mantener un encuentro en La Moncloa con Pedro Sánchez tras ser ratificado este fin de semana en el XXXIX congreso federal del PSOE como secretario general del partido después de vencer en las primarias internas el pasado mes de mayo.

Fuentes oficiales de la sede de la Presidencia del Gobierno dijeron a Público que “no hay nada previsto sobre eso”.

En los próximos días Rajoy tiene una intensa actividad marcada en su agenda. Este miércoles acude al Congreso de los Diputados a la sesión de control al Gobierno y al día siguiente viaja a Bruselas para participar en el Consejo Europea de la UE de primavera que se prolonga hasta el viernes. A la semana siguiente debe viajar a Hamburgo a una reunión del G-20 y a continuación a Varsovia para una cumbre bilateral con Polonia.

Esa reunión sí tuvo lugar hace ahora casi tres años cuando Sánchez se convirtió en el líder del PSOE tras la dimisión del anterior secretario general del partido, Alfredo Pérez Rubalcaba. En aquella ocasión el encuentro se realizó justo al día siguiente de finalizar el anterior congreso socialista, que tuvo un carácter extraordinario.

A finales de julio de 2014 Rajoy recibió a Sánchez en La Moncloa y ambos prolongaron la entrevista durante casi cuatro horas. Además, se permitió que Pedro Sánchez compareciese ante los periodistas en la sala de prensa que habitualmente se utiliza para las referencias de las reuniones del Consejo de Ministros o para momentos de trascendencia, como la presencia de líderes extranjeros.

Desde aquella reunión ambos han mantenido fuertes divergencias, tanto en sus enfrentamientos parlamentarios como en otras situaciones, como el debate televisivo para las elecciones del 20-D de 2015 en el que el candidato socialista acusó a su oponente como “deshonesto”, una descalificación que Rajoy consideró “intolerable”.

El pasado mes de mayo, días después de la victoria contundente de Pedro Sánchez en las primarias frente a Susana Díaz y Patxi López, Rajoy fue preguntado sobre si había felicitado al ganador: “No he tenido tiempo todavía”, contestó. El triunfo de Sánchez para volver a tomar las riendas del PSOE sentó mal en el PP – se apostaba por la victoria de Susana Díaz -. Y no es ningún secreto que Rajoy no mantiene sintonía alguna con renovado líder socialista.

Las reuniones de los diferentes presidentes de Gobierno con las personas que asumen el liderazgo del principal partido de la oposición se han venido realizando hasta considerarse un ritual, aunque con diversas pautas según las circunstancias. Hasta el momento esas citas se han realizado siempre en La Moncloa.

Así, en febrero de 2012 Rajoy convocó a Alfredo Pérez Rubalcaba a La Moncloa tras ser elegido secretario general del PSOE en el XXXVIII congreso federal tras la renuncia de José Luis Rodríguez Zapatero a mantenerse en primera línea. El encuentro tuvo lugar trece días después del cónclave socialista tras una conversación telefónica previa. El entorno de Rajoy justifico ese “retraso” por la incertidumbre que existió para conocer el ganador de aquel congreso entre Rubalcaba y Carme Chacón.

Como presidente del Gobierno Zapatero recibió a Rajoy en Moncloa, pero un mes antes de celebrarse el congreso nacional del PP en el que fue elegido como preside te de la formación conservadora, sustituyendo el largo liderazgo de José María Aznar en el partido.

Ese “peculiar” encuentro se justificó por el hecho de que de facto Rajoy ya ejercía como líder de la oposición y que el cónclave conservador era un mero formulismo. Después del siguiente congreso del PP, celebrado en Valencia en junio de 2008, hubo otro encuentro entre ambos, pero un mes después. La justificación para esa dilación fue la misma, según se adujo entonces desde La Moncloa.

Sin embargo, con Aznar en la Presidencia del Gobierno ese ritual fue más ágil. Cuando Zapatero ganó el XXXV congreso federal del PSOE por sorpresa ante José Bono, Matilde Fernández y Rosa Díez, fue citado a La Moncloa cuatro días después de acabar el cónclave socialista. También fue a la hora de la merienda y la entrevista se alargó unas dos horas.

Aznar también cumplió la tradición con Joaquín Almunia al lograr la secretaría general del PSOE en el congreso federal celebrado a finales de junio de 1997 en el que renunció a seguir Felipe González después de 21 años como máximo dirigente de la formación socialista. La reunión tuvo lugar también en la sede de la Presidencia del Gobierno diez días después del cónclave de los socialistas. Fue un encuentro calificado como breve.

Felipe González no cumplió con este trámite cuando José María Aznar se convirtió en presidente del PP en el X congreso nacional del partido celebrado en Sevilla, sustituyendo a Manuel Fraga, el fundador y alma máter de la formación conservadora. Ambos se encontraron cuatro días después, el 5 de febrero, pero fuera de La Moncloa: fue en el debate de la moción de confianza a la que se sometió Felipe González y su Gobierno.

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