Receta de caldo de alcachofa

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El caldo de alcachofa es uno de los más depurativos que existe. Esta receta es casi mágica para acabar con ciertos problemas del hígado. La alcachofa es un ingrediente de temporada que se suele utilizar en todo tipo de dietas y de tratamientos frente a determinadas dolencias. Un alimento natural que será un gran aliado este otoño para nuestra salud. Conseguir un caldo capaz de acompañar sopas o depurar nuestro organismo es todo un acierto que podremos guardar en la nevera o el congelador. Nutre tu cuerpo y despensa para esta temporada, toma nota de cómo se preparada un increíble caldo de alcachofa.

Ingredientes:

  • 4 alcachofas
  • ¾ l de caldo de verdura
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • Aceite de oliva
  • Perejil fresco
  • Pimienta

Cómo preparar caldo de alcachofa

  1. Este caldo de alcachofa es uno de los más sencillos que existe, una manera infalible de incorporar este alimento a nuestro sistema. Para acompañar este ingrediente tan especial nada mejor que un dúo depurativo compuesto por puerro y cebolla.
  2. Empezamos pelando y cortando la cebolla en juliana. En una sartén con un poco de aceite empezaremos a pocharla a fuego lento. Repetiremos la operación con el puerro, le retiramos las partes verdes y lo cortamos en rodajas.
  3. Añadimos el puerro a la cebolla, rectificamos de sal y dejaremos que se vayan poniendo tiernos, mientras seguimos con el ingrediente principal.
  4. Limpiaremos las alcachofas, retiramos las hojas más duras y dejaremos los corazones al descubierto. Como pocharemos la alcachofa y después la trituraremos no debemos preocuparnos por si quedan algunas partes duras, quedará perfecta. Cortamos las alcachofas en cuartos del mismo tamaño.
  5. Cuando el puerro y la cebolla empiecen a estar tiernos, añadimos las alcachofas. Las saltearemos hasta que queden bien tiernas. No debemos tener prisa y siempre será mejor que se cocinen a fuego lento, para que queden mejor.
  6. Ponemos la cebolla, el puerro y las alcachofas en el vaso de la batidora, trituramos todo hasta formar una crema. Esta crema será la base de un caldo de alcachofas que queda delicioso.
  7. Colocamos el caldo en el fuego, podemos prepararlo previamente o comprarlo listo. Cuando empiece a hervir le ponemos con cuidado la crema de alcachofas que hemos preparado con anterioridad.
  8. Dejaremos que se vaya diluyendo hasta obtener un caldo uniforme repleto de sabor y de buenas propiedades. Este caldo es mucho más sabroso que cualquiera de los que preparamos porque lleva la verdura triturada en su interior. Podemos hacer sopas o directamente comerlo tal cual, estará exquisito.