Inicio Actualidad Receta de merluza con salsa de pistachos

Receta de merluza con salsa de pistachos

La merluza con salsa de pistachos es un plato sencillo, delicado y delicioso. Un buen primero de pescado puede ser el eje central de una comida saludable que guste a todo el mundo y no nos ocupe demasiado tiempo en prepararlo. El pescado blanco tiene muy buenas propiedades y se cocina en un tiempo récord. Si mezclamos una merluza sin apenas espinas y de sabor suave, con unos pistachos de textura crujiente y con una aportación extra de ácidos grasos, disfrutaremos de una combinación de 10. Toma nota de esta receta de pescado, te encantará nada más probarla.

Ingredientes:

  • 400 gr de lomos de merluza
  • 80 gr de pistachos pelados
  • ½ cucharada de té matcha
  • 15 gr de leche en polvo
  • Harina para rebozar
  • Sal
  • Semillas de sésamo
  • Aceite

Cómo preparar merluza con salsa de pistachos

  1. Empezamos esta deliciosa merluza preparando la salsa que la acompañará. Ponemos en el vaso de la batidora los pistachos pelados, este ingrediente será el que le dará color y sabor a este plato. Podemos hacer una salsa más fina o gruesa en función de nuestros gustos, unos trocitos crujientes no le vendrán mal al plato.
  2. Añadimos sal, un poco de té matcha si tenemos y nos gusta intensificará el color y le dará un sabor muy especial. Ponemos la leche en polvo o en su defecto natural. Trituramos todo hasta que se convierta en una salsa consistente y estén todos los ingredientes bien integrados.
  3. Incorporamos a la batidora un poco de aceite de oliva para que quede más cremoso y darle un punto de sabor muy marcado. Rectificaremos de sal y pimienta y reservaremos esta salsa.
  4. Seguimos con la merluza vamos a limpiarla con cuidado. Este pescado lo podemos comprar fresco o congelado, la calidad de los congelados lo hace perfecto para tenerlo siempre en el congelador creando un plato de lo más vistoso en unos minutos.
  5. Rebozamos la merluza, la vamos a pasar primero por la harina y después por el huevo batido. Freiremos con abundante aceite hasta que esté dorada. La merluza queda especialmente bien con esta técnica su interior delicado contrasta con un crujiente muy marcado.
  6. Escurrimos la merluza sobre papel de cocina para que elimine todo el excedente de aceite. Le podemos añadir unas semillas de sésamo para que quede un poco más crujiente, será un punto destacable de texturas.
  7. Por último, la emplatamos con la salsa de pistacho que tenemos lista calentada unos minutos para que combine mejor con el pescado recién hecho. Tendremos listo un plato de restaurante.