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Receta de mermelada de melocotón casera

La mermelada de melocotón casera es una de esas recetas que se cocina muy fácilmente y nos permite tener una conserva increíble en un tiempo récord. Si tenemos melocotones de temporada o queremos cocinarlos de una forma especial, podemos hacer nuestra propia mermelada. Este tipo de recetas se pueden realizar con cualquier fruta, la mermelada ha sido y es una forma de conservación de los alimentos muy necesaria. Sobre una tostada de pan rústico o como parte de una tarta de queso casera, podemos usar esta mermelada siempre que queramos. Toma nota de estos pasos y ponte manos a la obra para crear tu propia mermelada de melocotón casera.

Ingredientes:

  • 1 kg de melocotones
  • 500 gr de azúcar
  • ½ limón entero o el zumo de medio limón

Cómo preparar una mermelada casera

  1. Empezamos esta receta preparando el ingrediente principal. La cantidad debe ser exacta, siempre para hacer una mermelada se usa el doble de fruta que de azúcar. Este ingrediente es el encargado de conseguir que se conserve durante más tiempo, la caramelización de un alimento ya de por si dulce es el que crea este resultado.
  2. Lavamos los melocotones y los cortamos en trocitos. Podemos usar la variedad de melocotón que más nos guste.
  3. Colocamos la fruta en una olla y le añadiremos los siguientes ingredientes. Con el limón vamos a hacer un zumo. Exprimimos la mitad hasta que tengamos listo un zumo que se mezclará a la perfección con el melocotón.
  4. Añadimos también el azúcar. Colocamos en el fuego y llevamos hasta el punto de ebullición. Cuando empiece a hervir bajaremos un poco el fuego y dejaremos que se cocine unos 25 minutos. Vamos removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.
  5. Cuando esté la fruta cocida y se haya producido una cierta caramelización, retiramos del fuego. Para que quede una mermelada mucho más elegante vamos a pasarla por el vaso de la batidora. Le daremos una textura mucho más suave y agradable, aunque también podemos dejar unos trocitos si nos gusta encontrarlos,
  6. Comprobamos el punto de textura, colocamos un poco sobre un plato y vemos si se mantiene firme o no. Si todavía está demasiado suave, podemos ponerla en el fuego unos minutos más hasta que tenga la consistencia adecuada.
  7. Dejamos enfriar durante unos minutos y colocamos en los tarros de cristal para envasar al vacío. Podemos tener lista una despensa llena de sabores especiales utilizando las frutas de temporada. Los desayunos no volverán a ser como eran.