Receta de pollo al roquefort una carne llena de sabor

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El pollo al roquefort es uno de esos platos que son casi adictivos. El pollo es una carne blanca muy recomendable, ideal para niños y personas que están a dieta. Que sea alta en proteínas y baja en grasas la convierte en un ingrediente perfecto para consumirlo todos los días. Encontrar recetas que nos ayudarán a comerlo de forma distinta y además son deliciosa,s es posible. Gracias a la textura y el sabor de un queso como el roquefort, un simple filete de pollo se convertirá en un plato digno de restaurante. Si te gusta mojar pan y eres un amante del queso, no puedes perderte este pollo al roquefort, te apasionará.

Receta de pollo al roquefort

Ingredientes:

  • 2 pechugas de pollo
  • 100 gr de queso roquefort
  • 100 ml de nata líquida para cocinar
  • 15 gr de mantequilla
  • 1 cebolla
  • Aceite de oliva
  • Tomillo seco
  • Sal
  • Pimienta negra

Cómo preparar un pollo al roquefort

  1. Para esta receta de pollo al roquefort lo ideal es utilizar las pechugas, aunque también estará delicioso con cualquier otra parte del pollo. Preparamos la carne, salpimentándola y reservándola.
  2. Ponemos en la sartén un poco de mantequilla, cuando se haga calentado, empezamos a sellar las pechugas. El pollo es una carne que suele prepararse en un tiempo récord, necesitará unos 4 minutos por cada lado para que queden las pechugas perfectas. Cuando estén listas las retiramos de la sartén.
  3. Pelamos y picamos la cebolla lo más fina posible, debe ser un ingrediente que apenas se note en nuestra salsa de queso. En la misma sartén en la que hemos dorado el pollo con la mantequilla ponemos la cebolla. En unos 3 minutos estará lo suficientemente tierna para continuar con la receta.
  4. Preparamos el queso, el más recomendable es el roquefort, aunque puedes utilizar el que más te guste variando un poco el plato. El queso azul es una buena opción, el más parecido al roquefort y con un punto más cremoso. Existe también la posibilidad de preparar el mismo plato con quesos bajos en grasas que tienen el mismo sabor que los convencionales.
  5. En la sartén donde está la cebolla, agregamos el queso cortado en trocitos. A medida que se vaya deshaciendo vamos poniendo la nata liquida, el tomillo y la pimienta. No es necesario que añadas más sal, el propio queso se encargará de aportar el punto justo.
  6. Cuando todos los ingredientes se hayan mezclado ponemos de nuevo las pechugas en la sartén, tapamos y dejamos que se hagan otros 10 minutos más. Cada cinco minutos le daremos la vuelta al pollo y removeremos la salsa.
  7. Tendremos de esta forma tan fácil y rápida un delicioso pollo al roquefort, preparado para ser el protagonista de una cena o comida muy especial.