Inicio Actualidad Rudy Giuliani, el abogado de Trump, ofreció durante 2 horas todos los...

Rudy Giuliani, el abogado de Trump, ofreció durante 2 horas todos los detalles del fraude demócrata que los medios dicen que no existe

LDD.- El equipo legal de la campaña de Trump presentó este jueves ante la prensa todos los recursos que se han presentado en la Justicia para demostrar el fraude demócrata. Declaraciones juradas de cientos de veedores republicanos, investigaciones del software de cómputo de votos Dominion y hasta de las máquinas Smartmatic en 6 Estados: Nevada, Arizona, Georgia, Pensilvania, Michigan, y Wisconsin.

Entre los presentes se encontraba la prestigiosa abogada Sidney Powell, que trabajó en el pasado para el Gobierno federal y actualmente defiende a la campaña republicana, y Rudy Giuliani, abogado neoyorquino que encerró a toda la mafia italiana en los 80s y ejerció 8 años el cargo de Alcalde de la Ciudad de Nueva York; desde 2018 es el abogado personal de Trump.

Para completar el equipo, se encontraba la abogada constitucionalista Jenna Ellis, asociada al prestigioso Falkirk Center y miembro de la Sociedad Thomas More.

«Vamos a mostrarle toda la evidencia que recolectamos en las últimas 2 semanas», empezó la conferencia Rudy Giuliani. «Cuando agarramos el caso, nos encontramos con resultados muy raros: la noche electoral terminó con Trump ganando en todos los Estados judicializados, excepto Arizona, lo que le daba la victoria presidencial. Sin embargo, en la noche siguiente, con menos del 5% de votos por contar, Trump terminó perdiendo todos estos Estados, algo que nuestros técnicos nos dicen que es imposible estadísticamente».

«Sin embargo, eso era solo especulación, así que nos pusimos a investigar», aclaró el abogado de Trump. «En tan solo 2 semanas, cientos de fiscales de mesa y observadores, tanto demócratas como republicanos, nos contaron lo que habían visto. Recopilando todo, nos dimos cuenta que no eran casos aislados de fraude, si no que era un plan sistemático, enfocado en las grandes ciudades controladas por los demócratas y con largo historial de corrupción».

Las ciudades que menciona Giuliani son Filadelfia (Pensilvania), Detroit (Michigan), Milwaukee (Wisconsin), Atlanta (Georgia) y Las Vegas (Nevada). En todos los casos, los votos por correo de estas ciudades, que llegaron al Centro de Cómputos los días posteriores a las elecciones, fueron absurdamente en favor de Biden, con números alrededor de los 80% o 90% en su favor.

Giuliani mostró en un mapa los seis Estados donde hay más votos judicializados que la diferencia entre Biden y Trump, por lo que un fallo en su favor podría dar la vuelta a los resultados.

En Filadelfia, «Biden lidera por 69.140 votos, pero la realidad es que hay 682.770 votos por correo que fueron contados sin ningún observador republicano en el Centro de Cómputos», especificó Giuliani.

El abogado pasó a explicar cómo es el voto por correo, y cómo por ley debe haber en todo momento dos observadores, uno republicano y otro demócrata, viendo cómo el fiscal de mesa abre el sobre y verifica que la firma en la boleta coincida con la que se tiene en el registro de votantes.

«Una vez que se abre el sobre, el voto queda computado y es imposible separarlo del resto de los votos contados, ya que el sobre se descarta. Si había una irregularidad en el sobre y no había un republicano presente, ese voto se convierte en imposible de verificar», explicó Giuliani. «En Georgia, están haciendo un recuento, ¡pero no significa nada! Van a volver a contar votos fraudulentos».

Además dio un argumento constitucional, probablemente asesorado por Ellis, acerca de que si en algunos Centros de Cómputos pudo haber observadores republicanos y en otros no, esto significa una violación de la Clausula de Protección de Igualdad de Votos, que figura en la Constitución de Estados Unidos y que fue el fundamento usado por la Corte Suprema para darle la victoria a George W. Bush en el año 2000.

Otro argumento legal que se presentó es que hubo casi 15.000 personas en Pittsburgh que, cuando fueron a votar en persona el 3 de noviembre, se enteraron que figuraban en el padrón como que ya habían votado por correo. Esta significativa cantidad de casos llevó a que los abogados investiguen una mayor red de fraude en la ciudad pensilvana.

Como declararon ante la Justicia decenas de fiscales de mesa esta semana, recibieron órdenes de autoridades demócratas del Estado para asignar votos a quienes todavía no habían votado por correo: «si estas personas aparecían a votar, se les daba una Boleta Provisional que cure el ‘error’, de estos casos hubo 15.000. Pero lo que nos preocupa son los casos que no descubrimos, de gente que no fue a votar y nunca pudo descubrir que en realidad su nombre figura como que votó».

Cabe aclarar que estas declaraciones juradas de los fiscales y de los observadores no son gratuitas. Si se prueba que estas personas mintieron, podrían ir hasta 15 años en prisión por el delito de perjurio.

En Michigan, «una ciudadana de nombre Jesse Jacob, quien trabaja hace décadas como funcionaria demócrata en la Ciudad de Detroit, firmó una declaración jurada contando cómo las autoridades del ayuntamiento la entrenaron para hacer fraude en esta elección», contó Giuliani.

Lo que cuenta esta mujer es que se le instruyó que cambie los sobres de los votos por correo al 3 de noviembre para, de esta manera, validar decenas de miles de votos que deberían haber sido impugnados por haberse enviado después de la fecha de cierre de comicios. «Esto no fue una instrucción que recibió solamente ella, todos sus colegas recibieron las mismas órdenes», leyó Giuliani de la declaración jurada.

Cabe aclarar que el Estado de Michigan permitió contar todos los votos que llegaran hasta el 9 de noviembre, pero siempre y cuando tuvieran sobres sellados con fecha del día 3; esto se hizo para que no se pierdan votos por problemas técnicos en el reparto del Servicio Postal. Sin embargo, esta decisión abrió una puerta para un fraude nunca antes visto: votos ilegales probablemente enviados por operadores demócratas hasta 6 días después de la elección fueron ajustados al 3/11 y contabilizados.

Giuliani siguió: «la mujer declaró que además se le instruyó que no pida ningún tipo de identificación para votar, por lo que hubo incontables inmigrantes indocumentados que pudieron emitir ilegalmente su voto, sin manera de poder verificarlo».

Pero esta no es toda la evidencia en Michigan: otros dos fiscales de mesa declararon bajo juramento que a las 4:30 a.m. del día 4 de noviembre, un camión que no pertenecía al Servicio Postal, y con empleados que no estaban uniformados, llegó al Centro de Cómputos de Detroit con entre 60.000 y 100.000 votos por correo.

A pesar de que esto ya de por sí es ilegal (los votos tienen que ser entregados por el USSP) uno de los fiscales además notó que el 100% de estos votos fueron para Biden, y sólo para Biden: ninguna de estas boletas tenía marcada la opción para votar por senadores, diputados, legisladores o referendos, solo tenían el voto del primer casillero para Biden.

A su vez, otros 3 fiscales de mesa distintos, declararon en otro affidavit que vieron como «decenas de miles de votos fueron colocados múltiples veces en las máquinas de conteo de votos», y que éstas «no tienen una manera de discernir entre votos ya contados, esto es responsabilidad del fiscal de mesa».

Finalmente, Giuliani le recordó a los medios que hay otras 220 declaraciones juradas de este tipo sólo en Michigan, y que son todas públicas y se pueden acceder con una simple búsqueda en Google.

Declaraciones juradas completas presentadas en Michigan: «Constantino v Detroit»

En Wisconsin, en particular en la ciudad de Milwaukee, el abogado contó: «los observadores republicanos fueron totalmente bloqueados del Centro de Cómputos. Hubo 60.000 votos por correo en Milwauke y 40.000 en Madison que no tienen registro de esas personas, por lo tanto, por la ley electoral de ese Estado, deberían haberse impugnado».

«A diferencia de otros Estados donde se les envió la boleta a todos los ciudadanos, en Wisconsin tienen leyes más estrictas y la única manera de votar por correo es registrándose previamente. Estos 100.000 votos pertenecen a personas que no figuran registradas, por lo que deberían haber sido descartados, pero se contaron», explicó Giuliani.

Si se descartan estos 100.000 votos, Trump se llevaría Wisconsin, ya que se encuentra abajo de Biden por menos de 30.000 votos.

«En Milwaukee también vimos que hubo sobre-voto. ¿Qué significa un sobre-voto? Significa que hay más votos que gente registrada para votar en un distrito. Históricamente se toma que un sobre-voto es cuando se tiene el 80% de votos, ya que nunca hay tanta participación en una elección. Esta vez tenemos distritos con el 150%, 200% o hasta 300% de sobre-voto», afirmó Giuliani.

Sobre Georgia, otro de los Estados en disputa, aseguró que a pesar de que hoy termina el recuento que va a dar como ganador a Biden, ya que un recuento sin auditoría no es capaz de encontrar votos fraudulentos, mañana van a presentar una nueva demanda porque: «en la ciudad de Atlanta, no hubo observadores en los Centros de Cómputos y encontramos posteriormente múltiples votos de personas que votaron con domicilio en otro Estado», entre otras cosas.

«En Arizona todavía estamos recolectando pruebas pero vamos a lanzar una demanda la próxima semana. También estamos viendo, aunque con menos probabilidades de éxito, los Estados de Nueva México y Virginia», afirmó con seguridad el equipo legal.

Comienza en el minuto 58: