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Sánchez acusa a Iglesias de romper los mensajes de Moncloa

Madrid, 15 de noviembre de 2020 (06:55 CET)

El ‘sí’ de Bildu a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) ha traído consecuencias inesperadas para Pedro Sánchez. Desde Moncloa asumen que no se ha gestionado bien y que la comunicación ha vuelto a fallar. En este caso, la de Unidas Podemos al adelantarse y posicionarse a favor de la formación abertzale, dejando en un segundo plano el anuncio del Gobierno sobre la bajada del IVA a las mascarillas.

Era el día de María Jesús Montero. La ministra de Hacienda tenía previsto contestar a todos los grupos desde la tribuna del Congreso y lograr el rechazao de las siete enmiendas a la totalidad presentadas a los presupuestos, con la consiguiente luz verde a la tramitación de las cuentas públicas.

Otegi llamó a Iglesias

Todo estaba dispuesto. Según ha podido saber Economía Digital, el propio Otegi llamó a Pablo Iglesias por la mañana para contarle que iba a salir en rueda de prensa y hacer el anuncio: Bildu dice ‘sí’ a los Presupuestos del Gobierno. Los de Podemos no podían ocultar su satisfacción porque este paso era clave para alejar la ‘vía Ciudadanos’.

Sin embargo, lo que Moncloa desconocía era la salida inmediata de Pablo Iglesias a los medios felicitando a la formación abertzale y señalando su deseo de incluirla en la nueva «dirección de Estado»

A partir de aquí, se desata la polémica contra el jefe del Gobierno: Pedro Sánchez. Los barones del PSOE comienzan a salir en medios mostrando su indignación y malestar. Las redes sociales se llenan de críticas y el presidente es recibido en Pamplona con gritos y abucheos.

Iglesias “eclipsó el mensaje del Gobierno”

El malestar en Moncloa contra Iglesias es evidente. De un anuncio que, esperaban, pasara de puntillas a ser la única noticia de la semana. Iglesias “eclipsó el mensaje del Gobierno”, reconocen fuentes gubernamentales a ED.

Sin duda el trasfondo de este malestar es el consiguiente desgaste que ha supuesto esta maniobra para la figura del presidente. No es novedad que Sánchez permita a Iglesias marcar perfil propio como socio de la izquierda radical. Sin embargo, ya le advirtieron desde el principio, esas ‘salidas’ siempre son pactadas y esta vez no lo ha fue.

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias (d) conversa con la portavoz en el Congreso de EH Bildu, Mertxe Aizpurua (i) / EFE

La formación morada ha conseguido sacar todo el rédito político. La opinión mayoritaria es la misma que la del barón socialista Emiliano García-Page da a los medios: “Podemos nos está marcando la agenda”. Un mantra difícil de eliminar si se salta de polémica en polémica.

Desde el ‘ala Sanchista’ de Moncloa no ocultan su malestar por el excesivo “protagonismo” de Iglesias y aseguran a este medio que la legislatura vaya a avanzar por los postulados ideológicos de Podemos.

Ahora comienza la verdadera negociación. El Ejecutivo tendrá que comunicar a través de enmiendas pactadas en quién confía para dar estabilidad a la legislatura. De momento, el tablero político se inclina hacia el vicepresidente del Gobierno. Moncloa tiene 24 días para elegir con quién saca las cuentas adelante.