Inicio Actualidad Sánchez cada día es más maduro. Golpe de estado al poder judicial

Sánchez cada día es más maduro. Golpe de estado al poder judicial

El aspirante a presidente de la tercera república, acaba de dar un golpe de estado al Poder Judicial, ante la indiferencia de los memos que nos circundan.

Tras establecer el Tribunal Supremo un criterio jurisprudencial respecto al impuesto sobre actos jurídicos documentados, en concreto sobre la constitución de hipotecas, Sánchez, en un alarde de demagogia, populismo, oportunismo y cretinismo, a partes iguales, ha optado por aprobar un real decreto ley que enmienda totalmente la plana al Poder Judicial, intentando demostrar al populacho quien manda aquí.

Hasta ahora, la gente que crea un banco no lo hace por solidaridad con los más necesitados, sino para obtener un lógico beneficio, arriesgando un dinero, el suyo y el de los impositores que han confiado en su gestión.

Gracias a la banca, y especialmente a las cajas de ahorros, muchos españoles de clase media, e incluso baja, hemos podido llegar a ser propietarios de nuestras viviendas, como se consiguen las cosas importantes en la vida: con sangre, sudor y lágrimas.

Como decía mi madre, la mejor lotería es la economía, es decir, el trabajo y el ahorro.

Pretender convencer al pueblo, y aquí la expresión la plebe creo que es muy adecuada, de que el poder ejecutivo puede imponer su santa voluntad por encima del poder judicial, significa decir que vamos camino de una dictadura, y que solo es cuestión de tiempo –de poco tiempo-, que lleguemos a una situación como la venezolana de Chávez, procediendo a la destitución de todo el Poder Judicial, y su sustitución por juristas –más bien leguleyos- adictos al régimen.

Esta actuación, absolutamente tercermundista, confío y espero que sea prontamente correspondida, como se merece, por los jueces españoles, si en algo valoran su función, su futuro y el pan de sus hijos.

Para empezar, no estaría de más recordar que la Sala Segunda del Tribunal Supremo tiene encima de la mesa la patata caliente de una denuncia contra la todavía ministra de Justicia.

El tiempo de los timoratos, indiferentes y cobardes, ha terminado. Cada cual será juzgado por sus propios actos.

Y no basta con esconderse debajo de la mesa, cuando vienen mal dadas, como hacían algunos fiscales jefes que tuve la desgracia de tener que soportar.

Es la hora de hombres recios, de juristas de verdad, que antepongan el Estado de Derecho al legítimo –pero cobarde-bienestar personal, al mirar para otro lado, para no ver lo que realmente está sucediendo.

En esta hora de la verdad, muchos juristas españoles estaremos –quiero suponer- con la verdad y con el Derecho, por encima de nuestra comodidad personal y familiar.
Pedro Sánchez, ¡yo denuncio tu camino hacia una dictadura!