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Sánchez se estrena en la OTAN con un «no» a la Casa Blanca

A pesar de los tuits incendiarios de Donald Trump en las últimas horas, el Ejecutivo de Pedro Sánchez no cambia de opinión. El presidente español vivió ayer su primera cumbre de la OTAN marcada por las quejas y amenazas del presidente de EE UU sobre el poco gasto de sus socios. «Comprendo que se exija un mayor esfuerzo al conjunto de aliados en el presupuesto de Defensa, pero hay que ser consciente de que en España estamos comprometidos. En términos reales hemos aumentado el gasto desde 2015 y 2016, y en particular hay que incorporar otros elementos. Las capacidades, donde estamos muy por encima de la media, o las misiones, donde estamos de largo por encima», señaló al comienzo de la cumbre.

Según los últimos datos desvelados por la OTAN el miércoles, España cerrará este año con un gasto en Defensa del 0,93% del PIB, en empate con Bélgica y sólo por encima de Luxemburgo. El anterior Ejecutivo de Mariano Rajoy se comprometió por carta a aumentar su gasto al 1,53% en seis años, a pesar de que el compromiso de los aliados era del 2% en 2024. Cifra que ya han avisado no alcanzarán.

El Ejecutivo no pone cifras nuevas sobre la mesa: «La hoja de ruta del Gobierno anterior es la hoja de ruta del Gobierno anterior», aseguran fuentes de Moncloa. «Nosotros asumimos los presupuestos de este año y la consideración de España como aliado». «Somos empáticos con la demanda de la Administración Trump», pero hay que hacer un análisis más completo del grado de compromiso de cada aliado, y en España es un grado importante», explicó Sánchez.

En este sentido, llegó con la promesa del Ministerio de Defensa de autorizar un gasto extra de 5.000 millones antes de fin de año para armamento. Tal y como anunció el secretario de Estado de Defensa, Ángel Olivares, en una entrevista en la Ser, irían a «necesidades urgentes». Y también quiere que se valoren los más de 1.100 efectivos españoles desplegados en alguna de las operaciones bajo bandera de la Alianza. O la participación en el Escudo Antimisiles de la OTAN, el mando del Centro de Operaciones Aéreas Combinadas o el Centro de Excelencia contra Artefactos Explosivos Improvisados de Madrid. Incluso ayer se ofreció a adiestrar a las tropas de Turquía y a liderar la evacuación de la misión de la ONU en Libia.

En lo que se refiere a la cumbre, Sánchez mantuvo un encuentro bilateral con la «premier» británica, Theresa May, y otro con la primera ministra noruega, Erna Solberg. Hoy se reunirá también con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, y con el primer ministro holandés, Mark Rutte. Antes de que comenzase la sesión de trabajo y después de la foto de familia, se le vio conversando con la canciller alemana, Angela Merkel, y las cámaras captaron también un escueto saludo con Trump. Según el equipo de Moncloa, no hay programada ninguna reunión bilateral entre ambos.

En una semana clave sobre el Brexit, May y Sánchez hablaron sobre el contencioso de Gibraltar. La «premier» presentará hoy el famoso Libro Blanco en el que se detalla la relación de futuro que Reino Unido quiere mantener con sus todavía socios. Fuentes de la delegación española reconocen que España ha ofrecido un «espíritu pragmático» en relación al estatus del Peñón tras la consumación del Brexit y las mismas fuentes reconocen que May «no mostró sus cartas» a Sánchez. Downing Street pretende que el acuerdo de relación futura entre Londres y los Veintisiete se aplique de manera automática en Gibraltar, pero España puede vetar el acuerdo.