Sebastián: “España no ha hecho las reformas económicas que necesita”

5

Miguel Sebastián, el que fuera Ministro de Industria y consejero áulico del presidente Zapatero, afirmó que España no ha realizado las reformas económicas que necesita nuestro país. Una de ellas es reconocer el hecho diferencial catalán. Estas declaraciones las ha realizado en el foro Madrid Invest, que cuenta con el respaldo de OKDIARIO, en la Fundación Rafael del Pino. Sebastián, que no es más que un militante base del PSOE, aseguró que llevamos desde 1998 sin encontrar el momento en el que afrontar los retos que tiene la economía española.

Entre otros, mejorar nuestra competitividad, nuestro sistema educativo, los mercados de bienes y trabajo (todas las reformas del mercado laboral han fracasado, remató), no consideramos la I+D+i y denostamos la FP cuando el modelo del aprendiz del franquismo era lo más parecido al sistema alemán y lo hemos descartado. El empleo indefinido crece, en su opinión, porque metemos en ese saco a los contratados a tiempo parcial y sobre todo, a los falsos autónomos. Seguimos derrochando mucha energía y aunque reconoció que su Gobierno se pasó dando primas, cree que ahora es el momento para apostar por el despliegue de las renovables.

También apuntó que sobre protegemos a nuestras pymes lo que no les facilita el crecimiento. Nuestro sistema fiscal es complejo e ineficiente y ve con espanto cómo el actual PSOE apuesta por disparar el gasto público. Por último, dijo que el café para todos (en referencia a la creación de las Comunidades Autónomas) ha sido un error como lo es también no reconocer el hecho diferencial catalán. Al BCE le dedicó la siguiente frase: de 19 años de vida, 14 han sido errores, sólo con Draghi parece que está un poco más orientado.

Este evento se realizó en formato debate teniendo enfrente al periodista y economista de orientación liberal Diego de la Cruz. Que arrancó afirmando que la crisis ha durado demasiado tiempo (10 años) y que sólo confía en la AIREF para embridar los desmanes económicos en nuestro país. Recordó que si exportamos y crecemos es por la devaluación interna tan brutal que hemos tenido, los sueldos no sólo se han congelado estos diez años sino que en algunos sectores han retrocedido, afirmó, y seguimos instalados en una suerte de gasto constante motivada por la inmediata entrada en un periodo electoral.

Aunque se ha intentado vincular los salarios a la productividad hay mucho camino por realizar, la temporalidad ha sido un parche para recuperar mucho del empleo destruido y es evidente que en España hay muchas carencias formativas con un sistema educativo alejado de la realidad empresarial, aseguró. De hecho, tenemos un mercado laboral con 40 tipos de contratos y con unas políticas pasivas de empleo que no benefician la reinserción laboral.

Muchas de las quejas de Cruz proceden de que hacemos no sólo mal las cosas, sino encima caras poniendo el peso de la carga en aquello que más nos perjudica. Si penalizáramos menos la contratación de gente o pusiéramos más impuestos al consumo en vez de a otras cosas la economía española crecería un 5% adicional llego a asegurar este experto.

Las constantes modificaciones a los impuestos, la poca flexibilidad laboral y la falta de visión para reconducir el sector del ladrillo hacia la rehabilitación de edificios, son ejemplos de cómo nos perdemos a la hora de afrontar las ineficiencias de nuestro modelo económico, afirmó de la Cruz. Debe haber pocas norma y que se cumplan, remató.

También denunció cómo en País Vasco y Navarra cuyos gastos están vinculados a los ingresos, a pesar del deflactor que suponen los cupos estatales siempre se ha mantenido cierta disciplina presupuestaria a diferencia de lo que ocurre en otras comunidades pues gastan lo que no tienen sabiendo que el Estado luego vendrá a reparar las promesas incumplidas.

No le preocupa la Europa de las dos velocidades, siempre la ha habido, pero sí la insolidaridad de cuestiones cómo el agua que dejan ver a las claras que en España falta un proyecto de país que se refleja en diferencias económicas pero sobre todo sociales.