Sentirse como un Gran Gatsby cuesta 77 millones de euros

La finca donde fue rodada la película del director Baz Luhrmann está a la venta

Actualizado Eugenia MirasEugenia Miras RedactoraSeguir Leer despuésCompartir

En esta imponente mansión, situada en el Kings Point de Long Island, se ha rodado la película El Gran Gatsby (2013). Hoy sentirse poderoso como Leonardo DiCaprio durante el filme tiene un valor de 77 millones de euros.

De un clásico de la literatura al cine

El director Baz Luhrmann, quien dirigió otros grandes filmes de espectáculo como Moulin Rouge, se dejó seducir por el gran clásico de la literatura americana: El gran Gatsby de Scott Fitzgerald’s y de esta fastuosa residencia.

En esta finca, situada en el Kings Point, se teatralizaría la efimeridad y la banalidad de las grandes fiestas que daba Gatsby en su mansión de la ficticia localidad de

Fachada principal Fachada principal – Trulia

Egg West.

Baz Luhrmann nos hizo revivir el esplendor de los locos años 20 en los exteriores de la propiedad con un cóctel en cada mano y Nueva York al otro lado del mar ahogándose en el estrés. El director orquestó la fiesta más épica del filme bajo la canción A little party never kill nobody . No había de qué preocuparse si eras millonario o amigo de uno.

La gran extensión de la propiedad

La finca tiene un terreno de 3 hectáreas en las que se distribuye: la casa principal con 18 habitaciones repartidas en 1.350 metros cuadrados– una joya arquitectónica que data 1928– de dos casas separadas para invitados, cada una cuenta con piscina propia y techada.

La mansión dispone de diversas amenidades como bolera, campo de tiro, gimnasio, casino, salón de belleza, pista de tenis, piscina, spa, sala de cata de vinos, muelle para anclar un yate de hasta 60 metros y un garaje de dos plantas- equipado con ascensor hidráulico- con espacio para nueve coches, de lujo por supuesto.

El diseño paisajístico conserva su forma original de 1928. Destacan los exoticos jardines de estilo japonés e inglés, adornados con estanques de koi.

La piscina exterior cuenta con un tobogán y un bar a un lado. El escenario perfecto para sentirse como el personaje epónimo de la novela de Scott Fitzgerald’s.

La propiedad lleva a la venta desde el 2013. En un principio la cifra oscilaba los 100 millones de euros, tras 4 años el propietario ha rebajado el precio considerablemente a 77 millones.

Quien se haga con ella deberá inagurarla por todo lo alto, en homenaje a la época del charlestón. Bailando jazz a loco metidos en sus estanques koi y a lo lejos eclipsar a la Gran Manzana con la mejor puesta de sol Long Island.

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