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Solari sacó la mano dura

El técnico del Real Madrid, Santiago Solari, decidió sacar la mano dura en el encuentro ante la Roma (0-2), correspondiente a la quinta jornada de la fase de grupos de la Champions League. El argentino dejó en la grada a Isco y en el banquillo a Ceballos, mientras que Asensio apenas jugó unos minutos al final del partido. Sí apostó en cambio por Marcos Llorente y por Lucas Vázquez, al que había sido sacrificado en el partido ante el Eibar.

Con la lección aprendida de Ipurúa, Santiago Solari decidió sacar la mano dura en el Estadio Olímpico de Roma para revertir cuanto antes las malas sensaciones que el partido ante el Eibar habían dejado en el ambiente. El argentino mandó un aviso antes del encuentro enviando a la grada a Isco, quien con Solari en el banquillo apenas está contando con minutos y que esta vez incluso se caía de la convocatoria. Pero no fue la única decisión técnica.

El de Rosario tampoco contó ni con Dani Ceballos ni con Marco Asensio, presentes en el once titular en la derrota ante el Eibar. El andaluz vio todo el encuentro desde el banquillo, mientras que el mallorquín entró en el minuto 84, como tercer cambio, una vez que sus compañeros ya habían decidido el  partido ante los de Di Francesco. Seis minutos que sonaban a castigo para el 20 blanco.

Todo lo contrario se llevó Marcos Llorente. El joven canterano apenas ha jugado en lo que va de temporada, pero vio recompensado su trabajo diario con una titularidad en un partido importante como era el de la Roma. El centrocampista blanco aprovechó la oportunidad, rindió los 90 minutos – pese a acumular tan sólo 100 en la presente campaña- e hizo gala de su calidad, siendo uno de los más destacados en el conjunto blanco en la capital italiana.

Solari también decidió apostar por Lucas Vázquez, al que había sacrificado erróneamente en Ipurúa. El gallego volvió a entrar en el once inicial y además metió su primer gol esta temporada y el primero como visitante en la Champions League en su haber personal, un tanto que supuso el definitivo 0-2 y que garantizaba el primer puesto del grupo G de la Champions League.