Terremoto México: El tiempo corre para las personas atrapadas

Son ya más de 36 horas las que llevan las personas atrapadas bajo los escombros tras el terremoto de magnitud 7.1 que mató a al menos 245 personas y dejó más de 2.000 heridos en el centro de México el pasado martes. Sus vidas juegan con el tiempo en contra, ya que el aguante del cuerpo humano en situaciones extremas es de 72 horas, según expertos, y los equipos de rescate siguen desbordados trabajando por salvar vidas. Por eso profesionales y miles de voluntarios trabajan frenéticamente para apartar la runa y encontrar a los desaparecidos. Cada vez se escuchan menos gritos de socorro bajo los escombros de los 40 edificios que colapsaron. Se teme lo peor.









Ya son 115 las muertes que se registraron en Ciudad de México, donde se contabiliza casi la mitad del saldo mortal. Las demás víctimas perecieron en Puebla y Morelos, los otros dos estados más afectados por el temblor.



Todavía hay gente que gime, hay tres pisos más para quitar los escombros y todavía oyes a la gente”


Voluntario



A pesar de que el presidente Enrique Pena Nieto declaró tres días de luto nacional, soldados, policías, bomberos y ciudadanos de a pie continuaban abriéndose paso entre los escombros, unas veces con la única ayuda de sus manos, otras mediante grúas y retroexcavadoras para levantar pesadas losas de hormigón.

Todavía hay gente que gime, hay tres pisos más para quitar los escombros y todavía oyes a la gente”, explicaba Evodio Dario Marcelino, un voluntario que trabajaba con decenas de otros en un edificio de apartamentos colapsado.

Los equipos de rescate sacan de la runa un cadáver en Ciudad de México
Los equipos de rescate sacan de la runa un cadáver en Ciudad de México
(Victor Galindo / AFP)

Veinticuatro horas después del terremoto, los efectivos de rescate continúan salvando vidas. Fue el caso de un hombre que sobrevivió al derrumbe de un edificio de apartamentos en el norte de Ciudad de México. En aparente estado de consciencia, fue trasladado en camilla para ser asistido por los equipos sanitarios.









Una de las 39 construcciones derrumbadas en Ciudad de México fue el Colegio Enrique Rébsamen (Coapa), donde fallecieron 21 niños y 4 adultos. Allí está Frida Sofía, una de los menores atrapados. Su rescate se ha vuelto símbolo de las tareas de salvamiento que se están dando en la ciudad.

En total, 5

2 personas han sido rescatadas

vivas desde el terremoto, dijo el Departamento de Desarrollo Social de la ciudad. “No vamos a parar”, añadió el Departamento en un tuit. Es una carrera a contrarreloj. El propio presidente del país, Enrique Peña Nieto, lo confirmaba en otro mensaje publicado en su perfil de Twitter: “Cada minuto cuenta para salvar vidas”.




La norma mexicana

Después de 72 horas, no es posible que una persona sea rescatada (con vida)”


Doctor



“La norma oficial mexicana considera que, después de 72 horas, no es posible que una persona sea rescatada (con vida)”, expresó a la agencia Efe el doctor Manuel Bárcenas, quien se encontraba en un perímetro acordonado asistiendo a las autoridades en un rescate en la colonia Linda Vista de Ciudad de México.

Las condiciones a las que se enfrentan las personas son extremas, ya que los escombros provocan “un aplastamiento de órganos”, lo que puede causar que se lastimen más rápidamente, “se destruyan” y, finalmente, conducir a la muerte.









Los equipos de rescate buscan supervivientes en Ciudad de México
Los equipos de rescate buscan supervivientes en Ciudad de México
(Ronaldo Schemidt / AFP)

Además, el aire está biológicamente contaminado a causa “del gas natural que tenían ellos (los vecinos) conectado”. También hay alimentos en estado de putrefacción dentro de las viviendas, lo que sumado al polvo puede provocar una neumoconiosis que obstruya los pulmones.

Esta enfermedad, causada por la inhalación de partículas, fue muy común en los supervivientes del temblor que azotó México en 1985, y en el que murieron 20.000 personas, según cifras oficiales, y exige tratamiento neumológico.


En el terremoto de 1985 fueron encontradas personas con vida después de una semana

Con todo, el tiempo no es estricto ni dicta necesariamente el límite de la supervivencia humana. El médico recuerda el terremoto de 1985 y advierte de que en aquel entonces fueron encontradas personas con vida incluso después de una semana. “Me tocó ayudar en esa época y encontramos a mucha gente viva”, declaró.

Expresó que la manera de afrontar el paso del tiempo que amenaza la vida de las personas atrapadas es llegar hasta los heridos y alimentarlos. Lamentablemente, en el edificio que le tocó supervisar a Bárcenas, en la calle Coquimbo, no ha habido forma. “No pueden pasarles ahora (las autoridades) ningún tipo de alimento”, aseguró.









El doctor vislumbra la posibilidad de que muchas de las personas atrapadas ingieran su propia orina para mantenerse con vida y superar así el umbral de las 72 horas.

Salomón Pérez, uno de los vecinos de un edificio colapsado por este sismo, de expresó que “el tiempo pasa demasiado lento” mientras se espera a que saquen a las personas atrapadas, estén vivas o muertas. La espera viene acompañada de incertidumbre. El hombre, de edad avanzada, confiesa que la lentitud y la falta de datos le hace tener el ánimo inestable. “Ya vamos para 48 horas y no puede ser. Están ocho todavía ahí adentro y no sabemos si están vivos o muertos”, contó visiblemente desolado.

Vista aérea de un edifico derruido
Vista aérea de un edifico derruido
(AFP)









Después, lamentó que los vecinos afectados por esta catástrofe se encuentren “maniatados”, sin poder actuar, presos del tiempo y la inacción. “A estas alturas no queda más que esperar a las 72 horas; desgraciadamente así es”, expresó.

El personal médico de Ciudad de México sigue realizando labores de apoyo al personal de rescate, auxiliándole en la curación de “contusiones, heridas o cortaduras”, explicó Bárcenas. “Estamos aplicando vacuna de tétanos y vacunas posteriores”, agregó.


En Ciudad de México hay aproximadamente 30 con graves daños y en riesgo de derrumbe

El tiempo acecha también a numerosas construcciones de la capital, donde se considera que hay aproximadamente 30 con graves daños y en riesgo de derrumbe. Existen en la urbe 209 escuelas afectadas y al menos 500 que deberán ser revisadas tras el potente movimiento telúrico.

Además, se desconoce realmente el número de personas vivas o fallecidas bajo los escombros, según reconoció el jefe del Gobierno de Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera. Por el momento ya se han contabilizado al menos 115 muertos y 1.800 heridos de diversa consideración en la ciudad, y se estima que hay 39 edificios destruidos, cifra que podría variar en cualquier momento pues las autoridades han alertado de la posible caída de varias estructuras.









El tiempo sigue avanzando hacia las ominosas 72 horas mientras los equipos de rescate, apoyados por un despliegue extraordinario de la sociedad civil, tienen que apelar, entre otras cosas, a la naturaleza superviviente del ser humano.


Los equipos de rescate tienen que apelar a la naturaleza superviviente del ser humano.

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