Tiburón cabeza de pala, ¿el primer tiburón vegano?

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Presentamos al tiburón cabeza de pala, uno de los más peculiares y desconocidos de cuantos existen en nuestros océanos. Pero, lo que más llama la atención de esta singular especie es su alimentación, muy lejos de los mitos que siempre nos han inculcado.

Han pasado ya varias décadas desde que Steven Spielberg nos metiese el miedo en el cuerpo con su versión de un tiburón blanco ávido de carne humana. Sin embargo, la realidad del mundo de los escualos es muy diferente. No somos nosotros sus principales víctimas, de hecho, muerden por curiosidad y atacan si se sienten amenazados.

Pero la realidad de los tiburones es muy variada. Existen especies incluso de río y algunas con tamaños de apenas unos centímetros de longitud. Es decir, que cuando decimos la palabra escualo, la tipología es enorme, así que no hay que centrarse únicamente en el gran blanco, por ejemplo.

Y ahora, cuando ya sabíamos de su variedad, aparece un nuevo estudio sobre el tiburón cabeza de pala, con una dieta realmente curiosa y diferente, pues se han confirmado que son omnívoros, e incluso prefieren el verde a la carne.

De hecho, este tipo de escualo llamado Sphyrna tiburo, se alimenta principalmente de algas marinas, que suponen el 60% de su dieta habitual. Eso sí, dicha alimentación se completa con un 40% de carne compuesta principalmente por peces, moluscos, cangrejos, camarones y caracoles.

Las peculiaridades del tiburón cabeza de pala

Resulta curioso encontrar una especie de tiburón que prefiere los vegetales a los animales. Sin duda, es extraño en el mundo de los escualos, ya que, incluso los más pequeños, demuestran grandes preferencias por la carne.

Sí que se sabía que esta especie de tiburón era un ávido consumidor de algas, pero no se consideraba que fuese por alimentación, sino más bien por casualidad, sin intención de ingerir nutrientes necesarios para su pervivencia.

Sin embargo, esta nueva investigación llevada a cabo en el seno de las Universidades de California y Florida ha demostrado que este tipo de escualo consume algas e incluso tiene dientes especialmente diseñados para su masticación.

Ahora, descubiertos estos primeros tiburones omnívoros, ¿podría darse el caso de que no fuesen los únicos? No lo sabemos, pero sí que nos demuestra la necesidad de conservar los lechos marinos para que el equilibrio del planeta no se vea afectado. Esta es una prueba más del respeto que debemos tener por nuestro mundo, ya que todas las criaturas sobre él somos importantes y necesarias.