Inicio Actualidad TMB detiene a otro grafitero que pintaba vagones en la L-9 Sud

TMB detiene a otro grafitero que pintaba vagones en la L-9 Sud

Apenas dos días después de que varios pasajeros fueran agredidos por un grupo de grafiteros en la estación de Maragall de la L-4 y que uno de ellos fuera detenido, los asaltantes del spray han vuelto a actuar hoy en la red de metro, lo que ha provocado una nueva detención.

A las tres de la pasada madrugada los servicios de seguridad del metro detectaron la nueva incursión, esta vez en la Linea 9 Sud, en la estación de Les Moreres, donde sorprendieron a cinco personas pintando un convoy. En este caso el grupo había accedido a la zona de vías forzando las puertas de emergencia y luego de los andenes de la estación de Cèntric para llegar andando por los túneles hasta un tren detenido en la estación de Les Moreres. Los vigilantes lograron detener a uno de los grafiteros que ha sido puesto a disposición de los Mossos d’Esquadra.

Con el freno de alarma

La nueva detención su suma a la del pasado fin de semana. Unas 35 personas accedieron en la madrugada del domingo a la estación de Maragall, en la línea 4, y bloquearon un convoy a través del freno de alarma. Varios pasajeros increparon a los grafiteros que no dudaron en rociar con pintura a uno de ellos, una pasajera embarazada que como los demás protestaba por su acción.

A bordo del tren se encontraban dos vigilantes de seguridad que no pudieron impedir la acción por la violencia que mostraban los agresores y cuya actitud queda reflejada en los vídeos. El numeroso grupo logró pintar los cuatro vagones del convoy en solo ocho minutos. Uno de sus miembros fue detenido por unos vigilantes cuando huía y en su poder se hallaron varios sprays de pintura.

10.000 euros en limpieza

Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha valorado en 10.139 euros el importe de los daños causados en el convoy de la L-4. El tren ha sido limpiado inmediatamente, una labor costosa pues debe contemplar el reciclado de la pintura disuelta, que no se puede verter en la red de alcantarillado. También se incluye la sustitución de los adhesivos.

En total, la empresa de transportes calcula que se han invertido  unas 400 horas de trabajo para dejar el tren disponible. Se han tenido que realizar con rapidez para no tener fuera de servicio un convoy entero, han explicado fuentes de la compañía. La superficie del tren pintada y luego revestida de una sustancia antigrafitis es de unos 400 metros cuadrados, según el peritaje de los daños.

Como la reparación del metro de la L-4 supera con creeces los 400 euros, TMB ha presentado una denuncia penal por daños, independientemente de que los tres pasajeros agredidos interpongan otras por lesiones, coacciones, amenazas y contra la integridad moral.

Acción planificada

Además, la explotadora del metro señala en su denuncia un delito de desordenes públicos y hace hincapié en que se trato de una acción planificada y coordinada, en la que los atacantes se repartían las funciones. En su denuncia, TMB especifica que la acción de los grafiteros inmovilizó el tren durante 11 minutos, con el consiguiente perjuicio para los pasajeros y para el servicio.

El detenido por la acción de la madrugada del domingo ha quedado en libertad, aunque los Mossos d’Esquadra investigan las imágenes recogidas durante el incidente para tratar de identificar los 34 restantes. También analizan los símbolos pintados en el tren, que utilizan a modo de firma y pueden dar pistas sobre los autores.

“Un paso más”

Si bien cada año se producen unos 500 casos de pintadas en metros, la agresión de tres pasajeros el pasado fin de semana ha disparado las alarmas. “Supone un paso más. Hasta ahora agredían a trabajadores del metro y a vigilantes”, explica Ricardo Ortega, jefe de Seguridad y Protección Civil del Metro de Barcelona.